lunes, 8 de diciembre de 2008

La enmienda constitucional, continuación del proceso de la lucha de clases profundizada el 23 de Noviembre.
Autor: Dip. William Mantilla
http://www.aporrea.org/actualidad/a68443.html
Ya no debe quedar dudas en el campo revolucionario sobre la verdadera contradicción que se evidencio el pasado 23 de noviembre a propósito de la realización de las elecciones regionales.
Dos campos claramente definidos se enfrentaron en esa fecha, los sectores oligárquicos pro imperialistas y los revolucionarios. Dos modelos de país, dos concepciones ideológicas; la lucha entre el capitalismo y el socialismo, no existió en medio de aquella batalla ningún sector intermedio, ambos salieron al combate para lograr el triunfo que permitiera a los revolucionarios avanzar por el camino al socialismo o a los sectores burgueses retomar sus espacios de poder que han venido perdiendo poco a poco en medio de la lucha electoral y en el desarrollo del proceso revolucionario y la agudización de la lucha de clases.
Nuestro proceso que acaba de cumplir 10 años ha marchado bajo la inevitable contradicción entre pueblo y burguesía, se ha desarrollado la lucha una veces pacificas, otras veces cruenta. Los sectores en pugna saben la inevitable confrontación violenta que defina el curso de la batalla o bien por mantener nuestras conquistas revolucionarias o por el contrario regresar al estado opresor, pro imperialista y represivo. Ambos sectores han trabajado por la acumulación de fuerzas para la batalla decisiva. De allí que da risa como muchos dirigentes de nuestro proceso apuestan y se caen a mentiras sobre la incorporación de los sectores de la burguesía en el proceso democrático y participativo que ha impulsado nuestro comandante Presidente. La derecha intento el pasado 23 de noviembre ganar espacios que les permitiera reacomodar sus débiles fuerzas en el escenario político del país. Quisieron construir la llamada luna media en Venezuela, imitando la práctica política de los sectores reaccionarios de nuestra hermana republica de Bolivia. Pues bien es importante reconocer que nuestra victoria electoral de la revolución, a pesar de ser contundente, la derecha obtuvo unas victorias en estados de suma importancia política, es innegable y no debemos esconder la cabeza como el avestruz. Carabobo, Zulia, Táchira, Nueva Esparta y Miranda, el municipio Sucre y la Alcaldía Mayor deben considerarse reveses que deben analizarse a profundidad, sin simplezas, asumiendo los errores, la crítica y la autocrítica. He venido sosteniendo durante años que se es necesario que nuestra revolución, nuestra dirigencia y nuestro Partido asuman la critica propia, sin ocultar las fallas, es decir que seamos nosotros los que hagamos nuestras propias criticas y no dejar que sea la derecha que denuncie problemas que son reales y que el pueblo cada día los sufre en carne propia. Los que lo hicieron mal al frente de las responsabilidades que les asigno nuestro pueblo deben responder ante el pueblo y ante nuestra organización. Solo así, estaremos garantizando la continuidad de nuestra revolución y de nuestro comandante Presidente.

La Enmienda constitucional una necesidad estratégica para la continuidad del líder al frente del proceso revolucionario.
Una nueva batalla nos convoca nuestro Comandante. Una nueva consulta a nuestro pueblo para que sea el soberano el que decida por vía de referéndum la reelección continua y si esta de acuerdo en que nuestro Presidente pueda postularse cuantas veces sea necesario. Vaya dictadura, el Comandante consulta a nuestro pueblo y la derecha o mejor dicho la burguesía y sus pitiyanquis ya preparan su contraataque. Todos, absolutamente todos los sectores burgueses con los medios de comunicación al frente, la cúpula de la iglesia católica, los empresarios, los dirigentes de los partidos fascistas, ya enrumban sus estrategias para enfrentarse a la propuesta hecha por el señor Presidente.
La enmienda una propuesta que esta perfectamente establecida en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela necesita de la mayor participación del pueblo organizado, de los revolucionarios, de los trabajadores, campesinos, estudiantes, las amas de casas, de los curas progresistas, de la juventud, de los intelectuales y de las organizaciones populares.
Nos convoca el Comandante Presidente a una nueva batalla, a consultar al soberano para garantizar el camino del socialismo por la vía pacifica, logrando que sea a través de los métodos democráticos de consulta para que el pueblo sea el que decida cuantas veces debe estar al frente de nuestro proceso el comandante Hugo Chávez.
No hay otra alternativa para dar continuidad y preservar el liderazgo de nuestro comandante. Es necesario derrotar el sectarismo, incorporar a todos los que sientan en lo profundo de su ser, indignación ante la injusticia. Elevar la conciencia revolucionaria, fortalecer la organización popular y la unidad como principio estratégico. Preparémonos ya, no hay tiempo que perder. El camino al socialismo requiere de sacrificios, nuevas batallas se avecinan contra nuestros enemigos de clase, ellos están preparando su ofensiva. El pueblo debe estar alerta para enfrentarlos.

Los Gobernadores, Alcaldes, Ministros, diputados, los funcionarios revolucionarios deben cumplir sus compromisos asumidos con el pueblo. Dar respuesta, solucionando los graves problemas que aun persisten en las ciudades de nuestra patria. Es necesario romper con el personalismo, el burocratismo, la corrupción, la flojera, males estos que se mantienen en muchas de las instituciones del estado. Cumplir con los compromisos asumidos ante el Jefe del estado para los primeros cien días de gobierno regional y municipal. Una gestión agresiva, incorporando al poder popular organizado en las tareas de solución de los problemas que el pueblo conoce. El Socialismo es eficiencia, es planificación, es lucha contra los males del capitalismo, la explotación del hombre por el hombre, esa es la razón de la lucha, erradicar la vejación del ser humano. Solo avanzaremos en el camino correcto si en verdad incorporamos en nuestras instituciones al pueblo, a los cuadros revolucionarios socialistas.
Preparémonos pues, de nuevo el clarín de la patria llama a sus hijos, a ponernos de pie para enfrentar con éxito la nueva batalla que nos convoca nuestro Comandante. A sumar fuerzas porque la lucha es larga, porque así lo decidió nuestro pueblo, transitar por la vía pacifica hacia el socialismo. Un camino largo, muy largo, en donde tenemos que convivir con los enemigos de nuestra patria. Es la lucha por avanzar por encima de las dificultades, pero concientes de que algún día la confrontación y el choque serán inevitables.
Hasta la victoria siempre.