lunes, 16 de noviembre de 2009

PSUV anunció resultados de elecciones de candidatos al I Congreso Extraordinario

El Congreso se llevará a cabo entre el 21 de noviembre y el 13 de diciembre de este año
PSUV anunció resultados de elecciones de candidatos al I Congreso Extraordinario

Tomado de Aporrea.org / VTV
Fecha de publicación: 16/11/09

16 de noviembre 2009.- Jorge Rodríguez integrante del Partido Socialista Unido de Venezuela, en nombre de la directiva nacional del buró político anunció a las 12:36 am de este lunes los resultados de elección de 772 delegados del al congreso del PSUV en los 735 municipios del País. Manifestó que el Consejo Nacional Electoral totalizó el 100 por ciento de los resultados de las elecciones.

Expresó su agradecimiento al pueblo heroico, hermano y generoso "al pueblo que pintó de rojo cada uno de los rincones de la patria haciendo historia con el buen ejemplo de democracia verdadera y revolucionaria". Rodríguez afirmó que el proceso se realizó sin ningún tipo de problemática, ni percance que lamentar. "Los militantes socialistas escogieron sus representantes y delegados con total normalidad". Anunció que el Congreso del PSUV será instalado el próximo 21 de noviembre de 2009.

Exaltó el trabajo de las patrulleras y patrulleros en las mesas de votación en todos los estados de Venezuela y "discutieron a cerca de quién tenía los requisitos más idóneos para ser delegados y delegadas". La directiva nacional agradeció al Consejo Nacional Electoral por el despliegue de las mesas y el apoyo técnico para que el evento se realizara con total transparencia junto a los miembros y observadores de mesas. Los delegados y delegados electos por el Distrito Capital, son los siguientes

Distrito Capital

1) Jesús Faria

2) Alexander Nebreda

3) Amílcar Figueroa

4) Nora Catañeda

5) Xiomara Lucena

6) Ricardo Durán

7) Robert Serra

8) Antonieta De Stefano

9) Luis Fernando Soto Rojas

10) Liris Senabas

11) Juan Carlos Dugarte

12) Andreina Tarazone

13) Anahí Arismendi

14) Naun Fernández

15) Juan Alemán

16) Rosaida Hernández

17) Fidele Franco Manrique

18) Germán Eduardo Piñate

19) Gonzalo Gómez

20) Rubén Martínez

21) Delsi Rodríguez

22) Carlos Sierra

23) Carlos Mogollón

24) José España

25) Richard Peñalver

26) Héctor Arevalo

27) José Bonaldi

28) Yimi Gudiño

29) Alí Alejandro Primera

30) Haiman El Troudi

31) Wilfredo Rojas

32) Sergio Sánchez

33) Angelina Morón

34) William Casanova

35) William Mantilla

36) Carlos Urbina

37) Norma Soto

38) William Contreras

39) Carmen Centrena

40) Lesbia Sánchez

41) Víctor Castellano

42) Alexandre Berroteran

43) Elio Hernández

44) Isbelia Malaver

45) Hugo Salas

46) Alexander Aranguren

47) Vicente Moronta

48) Roque García

martes, 10 de noviembre de 2009

LAS DOS CARAS DE UNA MISMA OPOSICIÓN

Los oligarcas, cuando de proteger sus privilegios se trata, no tienen ningún pudor, echan mano de cualquier recurso, usan cualquier arma por infame que sea. Contra el Comandante y la Revolución continúan activando todo su arsenal macabro. Que nadie se engañe. Veamos.

Si leemos las declaraciones de los voceros y los columnistas oligarcas, encontraremos abundantes llamados a la unidad, se habla de tarjeta única, de desechar apetencias, de fortalecer la mesa. Un observador incauto, de esos que no faltan, pensaría: “esta gente volvió al carril democrático”, y no faltará tampoco quien pida “abrir espacios para esa participación”.

Hasta aquí todo muy bien, es la cara de la oligarquía disfrazada de abuelita democrática ¿Pero es esa toda la realidad?

Si leemos la entrevista que Roberto Giusti hace el domingo al General Ochoa Antich, nos daremos cuenta de la verdadera cara de la oposición, la que apareció en abril.

Lo primero es recordar que se trata de dos personeros del gobierno de Carlos Andrés, por lo que cabe deducir que es una entrevista para dejar un mensaje, no se trata de una pieza suelta. Busquemos el mensaje.
El primer concepto que expone el General es:

“Colombia se ha convertido en una cuña que le impide (a Chávez) consolidar una política exterior expansionista”…

De esta manera, y con habilidad, coloca la agresión por parte de los gringos y Colombia, no como un asalto a la patria sino como una agresión contra el Comandante.

Luego desliza la siguiente declaración:

“Venezuela, que siempre fue aliada y suministradora segura de petróleo a EEUU durante la Segunda Guerra Mundial, en Corea y en el conflicto del Medio Oriente, en este momento es considerada como un enemigo de los intereses norteamericanos. Mientras tanto, Colombia ha fortalecido su alianza política y militar cerrada con ese país. De manera que en este momento un enfrentamiento entre Venezuela y Colombia no es solo entre dos países, sino de Venezuela contra Colombia y Estados Unidos.

Por eso el Alto Mando Militar debe tener en cuenta esta situación, evitar la creación de tensiones y buscar la solución pacífica de los problemas.

De lo contrario se podría generar un conflicto que no estaría limitado en el tiempo y en el espacio por la insuficiencia de recursos bélicos, como habría ocurrido en el pasado porque Colombia podría sostenerse indefinidamente debido a que su capacidad se multiplica por el apoyo norteamericano”.

Y así encontramos el objetivo central de la declaración de este General que, sin duda, es un oficial superior del ejército de ocupación: asustar, amenazar, proponer al Estado Mayor un golpe traidor para “buscar la paz” y entregar la Patria. Ya estamos viendo la función de las bases militares.

Los oligarcas trabajan en varios frentes, desde la instalación de las bases, la presión en la frontera, la preparación de magnicidios y golpes, hasta la participación en elecciones.

La Revolución debe prepararse para darle frente en todos los terrenos, preparar al pueblo para resistir las inoculaciones del miedo.

¡Chávez es Socialismo!

lunes, 9 de noviembre de 2009

A Propósito de las Elecciones de delegados del PSUV

al primer congreso extraordinario en el Municipio Libertador.

(Una critica necesaria)

Por Pedro Amengual

Este Domingo 15 de noviembre de 2009 se llevara a cabo en todo el pais una jornada, interesante para el destino del PSUV. Es bien sabido que existe descontento en mucha de la militancia de este partido luego de la escogencia de los candidatos en el municipio Libertador para participar en dichas elecciones de delegados al primer congreso extraordinario del PSUV. En las patrullas se escucha que las maquinarias producto de las diversas tendencias institucionales que se han generado durante el transcurso de la creacion del partido desde el 2007 estan montando un fraude como fraudulenta fue la escogencia, dada las irregularidades evidentes y obvias de gente que elaboro patrullas de papel mejor conocidas como patrullas planas. Estas maquinarias electorales que obedecen a las diversas tendencias burocraticas heredadas del Bernalismo, el Barretismo y ahora se trata de imponer el Jorgismo o Rodriguismo, todos estos ismos, le hacen mucho daño al concepto de democracia participativa y protagónica dentro del partido, ya que desde estas plataformas se utilizan recursos diversos, para influir en los resultados a fin de imponer esas maquinarias sus candidatos para sacar provecho en las instancias superiores del PSUV y desde esas posiciones luego influir en la escogencia de los candidatos a diputados, concejales, juntas parroquiales y mas allá los candidatos a gobernadores.

Es así que la militancia de base de las patrullas votaran seguramente por aquellos que tienen suficiente recursos para dar a conocer sus candidaturas mediante el uso de la mensajeria SMS o los bien elaborados KINOS o listas para entubar la votación, o por aquellos que tienen recursos de movilidad como vehículos, motos para desplazarse con facilidad por la geografía del municipio, además de utilizar el tiempo de servicio de los funcionarios para el proselitismo político interno, tiempo que se le debe prestar a los ciudadanos para la atención a sus problemas cotidianos en los cuales las alcaldías, las gobernaciones o cualquier otro ente gubernamental tiene como obligación prestar.

El ventajismo seguramente dará frutos a los que aspiran a burlar la buena fe del militante de base que seguramente no entiende que estará siendo utilizado para legitimar a las macoyas politiqueras de siempre.

Este domingo próximo 48 de 164 candidatos en el municipio Libertador intentaran alcanzar la victoria que les de la oportunidad de participar en un congreso donde deberían estar los verdaderos revolucionarios, con un verdadero compromiso socialista para darle al partido socialista unido de Venezuela la oportunidad de consolidad un programa político revolucionario, una nueva estructura organizativa acorde con la visión socialista y revolucionaria, y sobre todo unos estatutos que en definitiva le den viabilidad al carácter legal y orgánico del partido.

En ese congreso deberían estar los mejores o por lo menos la gran mayoría de los mejores cuadros que se han forjado durante años en las luchas populares, con conciencia de avanzada, con la experiencia y la trayectoria necesaria, con el suficiente trabajo político, social, con la claridad política necesaria para aportar con su conocimiento y en estrecha interacción con la militancia de base las mejores propuestas para el fortalecimiento del partido de la revolución, para que el partido tome un reimpulso que permita conquistar los espacios perdidos, como producto de los errores cometidos en gestiones de gobierno local, municipal, estadal, así como por nuestras divisiones y sectarismos. Insisto en que el partido que resulte luego de la discusión debe superar estas etapas de los ismos y por el contrario cumplir con la promesa del presidente el 15 de diciembre de 2006 en el Teresa Carreño cuando lanzo el decreto constitutivo del PSUV, donde entre otras cosas el presidente declaro la disolución del MVR. Y ordeno que se desarrollara una campaña para crear el nuevo partido de orientación socialista.

Chávez expuso en esa oportunidad que el PSUV seria una organización de democracia directa. En tal sentido la militancia decidiría quien o quienes serian sus dirigentes, en tal sentido prometió que la nueva dirección del PSUV no seria conformada a dedo por un cogollo, ni por los mismos viejos dirigentes y expreso que no aspiraba a verse sentado con las mismas caras de siempre, porque ello seria una burla.

Estamos pues ante el reto de los David y los Goliat, el reto de los cuadros de base que aspiran a avanzar en una carrera política, o el de aquellos que tienen una trayectoria comprobada de lucha durante muchos años y que no cuentan con los recursos mediáticos, ni la infraestructura para una sala situacional y aquellos que recién llegados y que se colaron en instituciones para salir favorecidos por las maquinarias de los ismos.

Creo pues que es mí deber mencionar una lista de camaradas que deberían estar en los 48 delegados y que estoy seguro no van a ir solamente a legitimar documentos preelaborados, gente que no va a ir a un congreso a levantar la mano y a intimidarse porque allí haya dirigentes del buró político nacional o regional .

En tal sentido a quienes voy a mencionar de manera personal son los siguientes camaradas según el orden en las boletas estos son los 25 de Pedro Amengual:


Camaradas creo que esta lista resume sin ningún tipo de reservas lo que la mayoría aspira a que tengan oportunidad de asistir al 1er congreso extraordinario del PSUV,

Sin embargo debemos derotar las maquinaciones y manipulaciones de las tendencias, ojala repito se imponga la transparencia y la equidad para que otros camaradas de base, luchadores sociales de toda la vida puedan entrar en la lista de los 48 electos y que no se imponga El fraude, el chantaje y el clientelismo, porque de ser así nos quedaremos sin partido.

jueves, 5 de noviembre de 2009

DEL GATOPARDISMO A LA REVOLUCIÓN PERMANENTE EN VENEZUELA
Miguel Ángel del Pozo
El Gatopardismo propuesto por las derechas nacionales tiene su obligatoriedad en superar el estado-rentista, en su estructura, manteniendo las superestructuras del actual estado burgués en las nuevas realidades del sistema capitalista global, desmontado las legalidades que le otorgan a la sociedad “participación y responsabilidad” democrática, incluirse en las nuevas formas de Dependencia según los paradigmas en “pleno desarrollo” en Colombia, Perú y las interesantes negociaciones que han venido desarrollando, desde la OEA, Washington y San José, –Costa Rica-, sobre la situación en Honduras. Lo podríamos denominar como “Gatopardismo del siglo XXI”. Analicemos.
En ese orden, permítasenos comentar sobre el contenido del artículo de Emeterio Gómez: “Carolina, el Mal y la Esperanza” (El Universal, 1, noviembre, 2009, pág. 4-10) Les proponemos reflexionar, a ellos, que la máxima y primera expresión de “libertad plena”, como ser creado, la ejerció el “ángel caído” cuando decidió caminar por los derroteros de la “soberbia”; así mismo, la libertad ejercida por Jesús de Nazareth, Hijo de Dios, en su más alta expresión, se sustentó en el “amor” y en “su ejemplo” de vida ofreciendo, en contraposición a la soberbia, una guía de acción en “Las Bienaventuranzas”, las cuales, en última instancia, son la expresión real de aquel mandamiento de “amar al prójimo como a uno mismo”. El estudio del desarrollo de la “soberbia en la Historia” nos permite no sesgar la Historia de la Humanidad en función bien de limitados conocimientos, bien por alienaciones ideológicas, bien para justificar aspiraciones políticas ¿cuáles serían las diferencias en los “hechos históricos” que se desarrollaron durante el ejercicio de la Inquisición, las Cruzadas y el nazismo? ¿No representa el Holocausto la máxima expresión humana de aquellas actitudes cristianas que emergieron durante la Baja Edad Media? Así como la Iglesia Católica justificó y promovió la Inquisición y las Cruzadas y bendijo ejércitos fascistas en la Europas del siglo XX en función de desarrollar, consolidar y sustentar su “poder terrenal”, así vivimos, actualmente, las fraseologías expresadas por “informes teológicos” (sic) provenientes del Departamento de Estado, de personalidades eclesiales y laicos que se “rasgan las vestiduras” cual fariseos de “sepulcros blanqueados” ¿será la “naturaleza humana” y/o las consecuencias de aquel primer pecado?
En ese contexto de ideas, en la responsabilidad diplomática en Beijing, presenciamos una muy interesante conversación entre Rafael Caldera y la intelectualidad china del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia de Ciencias Sociales de China sobre “unipolaridad vs multipolaridad”. En un momento del intercambio de ideas, la intelectualidad china le inquirió sobre algunos “asuntos internos” en “pleno desarrollo” en Venezuela; Rafael Caldera, con aguda reflexión política, les hizo conocer que sobre “asuntos internos” venezolanos, únicamente, los discutía en suelo patrio. Frente a esta sólida posición política de Caldera contraponemos las actitudes “antinacionalistas” que estamos conociendo, en recientes fechas y en reiteradas actitudes, de supuestos líderes políticos y expertos internacionalistas cuando caminan por las “alfombras rojas de la soberbia” para justificarse en sus parlamentos públicos frente a “extraños y extranjeros”.
Continuando el desarrollo de nuestro discurso, José Vicente Rangel, en su programa dominical: “José Vicente hoy” (01, noviembre, 2009), en el introito, mostrando cierto grado de “rage” más que de “astonishment”, colocó un espejo delante a “tirios y troyanos” para que reflexionáramos sobre: “nacionalismo”, “patriotismo”, “amor a la Patria”, “dignidad” y respeto a uno mismo cuando se refirió, con énfasis, a las “históricas actitudes”, constantes y permanentes, de la “oligarquía colombiana”, la tradicional cafetera y la moderna “paracoquera” y “su pensamiento histórico” sobre Venezuela, lo venezolano y los venezolanos en diálogo y en conjunción con los comportamientos de aquellos fariseos, inmerecidos descendientes de Rómulo Betancourt y Rafael Caldera, como factores de oposición, supuestos representantes de los dignos y dignificados miembros de la sociedad civil antichavista que reclaman representatividad digna como así lo interpreta y lo expresa JVRangel, en su columna: ElEspejo, titulada: “El cuento de la unidad” (Ultimas Noticias, 02, noviembre, 2009, pág. 16, ElPais) “…Es conveniente que en Venezuela exista una oposición responsable…” Nada fácil de digerir para esos “cadáveres insepultos”.
¿Está viviendo, esa expresión política de derechas trasnochadas, sumisa al Imperio y de carácter antinacionalista, en un “mundo de fantasías kafkianas”, en un mundo ya histórico-político en su carácter rentista/dependiente en transición, en un mundo más cercano al Medioevo que a la “transmodernidad” (Enrique Dussel dixit)?
Es evidente que están perfectamente definidos los dos campos ideológicos que se están “enfrentando” en esa confrontación que raya la “lucha de clases” entendida ésta como las expresiones asimétricas de dos “subconjuntos” enfrentados de un “conjunto” con conceptos diferentes en lo referente a los paradigmas de “democracia y desarrollo”; es decir, se discute en Venezuela si el “poder popular” se manifiesta en toda su significación como poder, horizontal y vertical, o si permitimos que las estructuras de poder impuestas por el sistema capitalista, aún actuales, dirigen, según sus objetivos políticos concretos, los destinos de la sociedad venezolana como un todo.
Las realidades político-ideológicas que están en permanente expresión en nuestra Patria serían las propuestas de “Reforma” y la de “Revolución” en su expresión “Bolivariana y Socialista”. Los discursos de la oposición blanqueada están en concordancia con sus pensamientos tradicionales históricos que se comenzaron a desarrollar, si se nos permite, con las propuestas, explícitas e implícitas, con la “Generación del 28” y las realidades políticas eurocéntricas que influyeron en el colectivo político de aquellos tiempos históricos; es decir, las políticas del Frente Unido Nacionalista propuestas por la 3ra Internacional y las propuestas políticas sustentadas en la Encíclica “Rerum Novarum” y la Doctrina Social de la Iglesia Católica. La Revolución nacional fue caminando caminos sobre realidades nacionales expresadas en un “estado incipiente”, en una sociedad, prácticamente, analfabeta, en una economía en transición con migraciones internas significativas y un comienzo de “Dependencia” según el propio desarrollo de la economía capitalista norteamericana y algunas expresiones de dominación presentes europeas. Los referentes para ambas propuestas político-ideológicas se encontraban en modelos expresados en Europa: la Revolución Bolchevique y todo su importante significado como “Gobierno obrero-campesino” y las expresiones fascistas/católicas que se venían desarrollando en diferentes países europeos como respuesta al “comunismo bolchevique”.
¿Cómo se veían esas realidades en Venezuela? Los textos, por ejemplo, depositados en el Archivo Central de la Cancillería Bolivariana, van demostrando los intereses e intenciones de diferentes gobiernos nacionales, dependiendo de las tendencias ideológicas internas y las presiones desde Washington, sobre sus direcciones políticas hacia un “anticomunismo militante”, una adhesión a la “Guerra Fría” y una castración del desarrollo de la economía venezolana y una marcada dependencia a la “economía de puerto” pero en sentido inverso a los desarrollos económicos de los Tigres Asiáticos y la de la China “Deng Xiaoping”.
Cuando Hugo Rafael Chávez Frías alcanza el triunfo electoral y asume funciones de Presidente de la República, Venezuela estaba, prácticamente, “quebrada” manteniendo el modelo económico sustentado en un “estado rentista” como, permanentemente, lo califica el profesor Jorge Giordani. En ese orden, primeramente, era necesario “poner la casa en orden” tanto en su “estructura” como en su “superestructura” para, en el transcurso lógico de evolución y perfectibilidad de la praxis socio-política-económica, ir transformando al “estado rentista” e introduciendo estructuras económicas horizontales que fueran, directamente, al desarrollo de la “fuerza popular” tanto en su conciencia, en su preparación en asuntos económicos como en su desarrollo de compromiso con el proyecto “bolivariano y socialista”. Es decir, es un proceso histórico sustentado en las realidades socio-históricas y económicas muy particulares para el “caso Venezuela”. Nos explicamos.
Desde los tiempos coloniales, la hoy Venezuela, a contrario de Colombia, fue un espacio geográfico olvidado por la Corona española. A título de ejemplo, durante 100 años, aparentemente, ningún sacerdote peninsular fue enviado por la autoridad española como factor de inducción ideológica cónsona con los objetivos seudo-católicos y del poder coronado. Además, los Llanos venezolanos, según los estudiosos del tema, fue un espacio geográfico con una sociedad multirracial con independencia propia a la autoridad representada ¿permitió este hecho histórico que se desarrollara un importante comercio exterior que salía de San Fernando de Apure a los circuitos comerciales del Caribe y esta realidad obligaría a la Corona española decidir la constitución de “La Guipuzcoana”?
Nos referimos a lo, inmediatamente, expuesto por aquella tesis sobre la relación del conocimiento histórico de la Historia Patria, como uno de los factores a considerar, para buscar modelos de socialismo en realidades históricas y actuales. Caminando más profundamente, debemos tener presente que cuando la Revolución Bolivariana se convierte en Poder, esas realidades, históricas y actuales, aunque no la sorprenden si la condicionan. Los procesos que se han desarrollado desde que Chávez Frías asumió como Presidente, han impactado a la Revolución Bolivariana, como revolución, en varios “subconjuntos”: desmontar, paulatinamente, el Estado burgués sobre la base de la Constitución Bolivariana enriqueciendo en lo social las estructuras de ese Estado neonato; sincerar las realidades y sus significados de la industria petrolera nacional como factor fundamental para la inversión en factores de la economía en transición; el factor fundamental que representa la inversión con aportes de la industria petrolera en la sociedad venezolana como todo un “subconjunto”; el desarrollo de la “Nueva Política Exterior de Estado” de la Revolución Bolivariana asumiendo las consecuencias objetivas que se desarrollarían, como ha sucedido, con los factores de oposición a la Revolución Bolivariana desde el exterior conjuntamente con sus acólitos en el seno de la sociedad venezolana.
Frente a lo expuesto, nos obligamos a preguntarnos ¿el socialismo, un socialismo, los socialismos en la praxis de la Revolución Bolivariana? ¿Cuál es la tesis filosófica que nos permite el análisis de las realidades históricas bolivarianas para evitar repetir los paradigmas del “socialismo real”? En este sentido, el filósofo chino, Zhang Dainian, por allá, en los años de revolución hacia el poder, escribió que: “…It is imposible to establish a philosophy which disregards the special mentality of a nation…”¿Cómo interactuamos con las realidades que desde el exterior (léase: Washington y Bogotá, fundamentalmente) tratan de demostrar el supuesto “carácter totalitario” de la Revolución Bolivariana buscando “alienarnos” en tesis que excluyen, en los derechos naturales, a la sociedad y, en última instancia, calificar a la “representatividad de la sociedad” como expresiones totalitarias o no participativas?
Regresando al programa “José Vicente hoy”. El Vicepresidente y Ministro de la Defensa, Ramón Carrizales, expresó, en algún momento de la entrevista, que “…Colombia tiene que complacer al amo…”; durísimas palabras en concepto que, según nuestra investigación, no fueron respondidas por Nariño; actitud que nos obliga a preguntarnos ¿quién maneja a quien: Colombia a los EEUU de América o sucede que cada uno tiene sus propios objetivos geopolíticos?
Si ello fuese así, entonces de lo que se trata es de percibir cuales serían los objetivos de la “Política de Estado” de la oligarquía colombiana en connivencia con la criolla y cuáles serían las necesidades del Pentágono para poner a riesgo relaciones con países al sur del rio Bravo ¿los objetivos y las políticas que se implementan desde Nariño en suelo colombiano y lo que consideran los espacios colombianizados son diferentes a los objetivos estratégicos del Poder (Müller Rojas dixit) para América Latina? La soberbia de las dirigencias católicas de allá y de aquí no tiene discusión.
delpozo14@gmail.com


martes, 27 de octubre de 2009

SOCIALISMO CAPITALISTA ¡DE MOLLEJÓN! ¿DE CUÁL REVOLUCIÓN ESTAMOS HABLANDO?

Miguel Ángel del Pozo

Permítasenos comenzar recordando aquella famosa frase del profesor Juan Nuño, filósofo popperiano, expresada en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela cuando se discutía, con seriedad, las realidades y diferencias de dos filosofías: positivista versus marxista. La frase en cuestión reza: “el marxismo es como aquel famoso ron venezolano que liga con lo que le ponga porque le sobra sabor”. Por la parte marxiana estaba representada, según nuestros recuerdos, en la persona de Ludovico Silva.

La frase tiene varias interpretaciones pero la que nos interesa, en nuestra actualidad, es esa versión del uso del marxismo que nos serviría para comentar sobre lo que está en el tapete de la discusión ideológica en un sector revolucionario venezolano: socialismo/socialdemócrata; capitalismo de estado; capitalismo de justicia social; y, por último, socialismo capitalista. Es decir, en última instancia, Juan Nuño tenía razón sobre la capacidad que contendrían las interpretaciones del marxismo para justificar actitudes revolucionarias “cómodas”. Pero tratemos de ir más al fondo del tema en su real praxis.

Decía Julio Borges, en un programa matutino, en Televen, que la sociedad venezolana votó por Hugo Rafael Chávez Frías por aquello del “gendarme necesario” aunque no fueron esas sus palabras pero si su contenido ideológico. En ese mundo sicológico, debemos, por objetividad y ética, separar lo que aspiraba, inconscientemente, la sociedad venezolana y la realidad objetiva de las propias palabras en discurso que manifestó el candidato Chávez Frías durante la campaña electoral.

Permítasenos, de nuevo, informar sobre algunas ideas que sobre la realidad política venezolana, durante la 4ta República, intercambiamos con José “Pepe” Rodríguez Iturbe durante los gobiernos de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera. Le comentábamos, al regreso de nuestra pasantía por la Academia Militar de Fuxingkang (Taibei/Taiwan), sobre las contradicciones en el seno de la sociedad venezolana, la sociedad política nacional y aquella activa “democracia de calle” que la izquierda, real y militante, mantenía en su praxis política (¿ejerce la izquierda el Poder cuando está en funciones de poder según los paradigmas socialistas?); sobre las contradicciones entre el sector político y el sector militar venezolano (hoy es necesario profundizar las tesis de la “revolución cívico-militar” en el marco de los nuevos instrumentos jurídicos en mesa); sobre la pérdida de la dignidad en los sectores sociales nacionales (dignidad nacional recuperada gracias a Chávez Frías) y, por último, le comentamos sobre la necesidad de una transformación profunda de los contenidos de aquella “moribunda” Constitución que bien denunció el juramentado Hugo Rafael Chávez Frías ante la “agotada mirada” de Rafael Caldera.

Así mismo, permítanos recordar nuestra conversa con Eduardo Fernández, en Beijing, sobre las necesarias “transformaciones de fondo” que necesitaban las realidades estructurales de una Venezuela agotada por la “corrupción, el antinacionalismo pro-mayamero, el cinismo de los políticos, la pérdida de fe en la “Democracia” (con “D” mayúscula), y las comodidades que ofrecía el consumismo” (palabras más, palabras menos). Ambos políticos, conscientes de esas realidades sociales y políticas de nuestra Patria, en nuestro criterio, se sentían incapaces de enfrentar aquello que se podría considerar como un “cáncer social en estado metastásico” ¿Eran líderes políticos para una sociedad en profunda crisis estructural con necesidad de profundas transformaciones hacia una responsabilidad geopolítica nacionalista y regional por no nombrar la propia crisis del sistema capitalista-rentista criollo? ¿Las actuales generaciones de políticos de las derechas venezolanas están conscientes, preparadas y capaces, de asumir las responsabilidades que la Historia de la Patria obliga a “tirios y troyanos”? En ese mismo programa referido, un diputado de esas derechas expresaba que, para las próximas elecciones legislativas, esas derechas debían alcanzar el control mayoritario de la Asamblea para comenzar a desmontar las leyes revolucionarias que la actual Asamblea ha venido aprobando en consecuencia de los contenidos de la “nueva Constitución Bolivariana” y cambiar a los protagonistas de los diferentes Poderes del Estado venezolano. Los demás políticos de derechas invitados al programa, incluido Julio Borges, “no le corrigieron la plana” a ese “diputado facha”. Es decir, las derechas criollas están ¡muy claras! en sus objetivos políticos de comenzar por alcanzar, gracias a una mayoría parlamentaria en la próxima Asamblea a ser elegida el próximo año 2010, los controles de los diferentes estadios del Poder del Estado venezolano para designar a los factores políticos que le son adeptos a la superestructura del sistema capitalista; nos cabe la pregunta ¿sirve el marxismo para analizar lo que consideramos, en última instancia, como la “lucha de clases” en su proceso de evolución actual en la Revolución Bolivariana? ¿Debemos conversar y discurrir, solamente, sobre socialismo del siglo XXI, ecosocialismo y/o simplemente socialismo? Y ¿el marxismo, entonces, para qué serviría? Entonces, ¿será que Juan Nuño tenía sus razones de expresarse como lo hizo en el Aula Magna?

Pero trasladémonos al “bando revolucionario”. Nos obligamos a preguntarnos ¿estamos en un proceso revolucionario? si es esa nuestra realidad política ¿Qué significa, entonces, “hacer la revolución”? ¿Hay una diferencia objetiva entre qué significa “hacer la revolución” y “los entes revolucionarios” ejecutores de esa aspirada Revolución? en ese marco, toda revolución implica cambios ¿cuáles y porqué de esos cambios? Lo que nos lleva a preguntarnos ¿cuáles son las diferencias entre la propuesta de Hugo Rafael Chávez Frías de llevar a cabo el proceso revolucionario bolivariano y socialista y la propuesta en mesa que, originalmente, fue elevada por José “Pepe” Rodríguez Iturbe, años ha, de realizar una “reforma” del Estado venezolano, propuesta que le valió, en su momento, el extrañamiento del país hacia los aires de la Roma Imperial? Entonces ¿cuál es la aspiración de todo revolucionario: una Venezuela en permanente Revolución Bolivariana y Socialista, o una Venezuela bajo un proceso de Reforma Capitalista?

Estamos inmersos en una revolución, es decir, en la Revolución Bolivariana con contenido socialista que tuvo sus primero pinitos en aquellos años de la Venezuela Contemporánea que se expresaba bajo los ideales de la Tercera Internacional ¿Cometimos errores y/o somos producto de los tiempos de la “Guerra Fría”? Fácil les resulta a algunos jóvenes “camaritas” expresarse bajo un conocimiento “chucuto” del “Proceso Revolucionario” que se ha desarrollado en la Historia de la Venezuela Moderna y Contemporánea. Si durante la 4ta República, se trató por todos los medios y objetivos políticos que olvidáramos nuestra Historia Patria, los revolucionarios debemos mantener la Historia de la Revolución Socialista en Venezuela por aquello de la “conciencia revolucionaria”.

Pero regresemos a nuestro tema fundamental; la Revolución en Venezuela. Una revolución es un proceso de cambios estructurales, traumático y de profundo compromiso. Es de “cambios estructurales” que significa, actualmente, ir desplazando “traumáticamente”, en el marco de la participación democrática y participativa de la sociedad, la estructura socio-económica y la superestructura capitalista por el proceso bolivariano-socialista en “permanente perfectibilidad”. Es de “cambios traumáticos” porque los factores de poder de la 4ta República no van a permitir ser desplazados de los órganos de decisión fundamentales aun cuando la Revolución Bolivariana se encuentre en una etapa lógica de transición que debe ser conocida, aceptada y laborada por todos y cada uno de los revolucionarios, verdaderamente, comprometidos con la Revolución Bolivariana y Socialista. Es una revolución de “profundo compromiso” que significa entrar en temas que “producen escozor”, públicamente, en recientes fechas aunque la discusión y las preocupaciones están sobre el tapete desde tiempo atrás. El compromiso está en relación con la conciencia del revolucionario. Tratemos de desarrollar el punto.

La “conciencia revolucionaria” es un proceso de “estudio y praxis” permanente. Podríamos decir que la formación de la “conciencia revolucionaria” de cada individuo comprometido con el proceso de cambios profundos estructurales del capitalismo a formas estructurales socialistas, consideramos, es un diálogo entre las realidades objetivadas venezolanas, tanto históricas como las cotidianas, y una filosofía concreta como es la filosofía marxista; es necesario decirlo, el positivismo contiene sus esquemas teóricos que han sustentado, aun en la presente actualidad venezolana, el modo de producción capitalista presente en las formas de expresión de su componente socio-económico, sean los entes sociales tradicionales y/o las nuevas manifestaciones sociales beneficiadas, económicamente, en el actual proceso revolucionario de transición hacia formas de economía socialista y sus expresiones superestructurales en el marco de sistema capitalista aun en vigencia en Venezuela. Por tanto, las contradicciones que se expresan en las actuales realidades de la Revolución Bolivariana y Socialista serían, las contradicciones entre las clases sociales con conciencia capitalista-positivista y el componente social adscrito a la Revolución Bolivariana y Socialista; y la contradicción a lo interno de los componentes sociales adscritos a la Revolución Bolivariana y Socialista sería entre los “revolucionarios bolivarianos” y los “revolucionarios bolivarianos y socialistas”. Ello significaría que los entes sociales de la Revolución Bolivariana y Socialista tendrían la responsabilidad de responder, primeramente, a la “lucha de clases” entre los cuerpos sociales adscritos a la forma de vida del capitalismo criollo aun sea un capitalismo rentista y los sectores sociales revolucionarios bolivarianos conjuntamente con los revolucionarios bolivarianos y socialistas. Además, tener presente, permanentemente, las contradicciones entre los revolucionarios bolivarianos y los revolucionarios bolivarianos y socialistas. Disculpen aquellos que se molesten por vernos obligados a diferenciar entre “revolucionarios bolivarianos” y “revolucionarios bolivarianos socialistas”; pero ¿no es evidente que en los sectores revolucionarios adscritos a apoyar la Revolución Bolivariana y Socialista es fácilmente demostrable que, a lo interno de la revolución, se expresan dos sectores sociales que podríamos calificarlos como socialistas y socialistas-marxistas?

delpozo14@gmail.com

DIFERENCIAS GEOPOLÍTICAS ENTRE OBAMA Y EL GENERAL McCHRYSTAL SOBREPASAN LOS INTERESES DE LA NATO Y DEL PARTIDO REPUBLICANO NORTEAMERICANO Y SU RELACIÓN CON VENEZUELA
Miguel Ángel del Pozo

El líder es líder porque, entre otras razones, ve más allá de las cotidianas realidades políticas que dirige, las analiza, las corrige, propone y convence a su entorno político para que se desarrollen y así, sucesivamente, se van imponiendo las perfectibilidades necesarias que la dialéctica de las decisiones y sus praxis imponen en el buscado desarrollo horizontal en la verticalidad social y política a pesar tanto de las oposiciones externas como las limitaciones a lo interno del aparato político. En última instancia, el líder además de ejercer como tal, gerencia sus propias realidades ejecutivas.
En recientes fechas, se han presentado varias realidades relacionadas, directamente, con Barack Obama; la primera es el tan mentado premio nobel de la paz ¿cuál paz? La segunda fue en enfrentamiento con el responsable militar tanto de las fuerzas armadas norteamericanas como de la NATO en Afganistán, general McChrystal. Al otorgarle la Academia sueca el mencionado “galardón” con reconocimiento a futuro como en la Bolsa de Nueva York, lo colocó, queriéndolo o inquiriéndolo, “contra la pared” sin preguntarle si Obama deseaba que le echaran tamaña “broma”. El análisis que nos presenta José Vicente Rangel en su columna ElEspejo, en Ultimas Noticias (26 de octubre, 2009, pág. 16), titulado: “Guerra o paz”, nos lleva al “castillo kafkiano”. Nadie podría predecir si aquella apuesta al futuro de la Academia sueca tendrá un final feliz jolibusense o acabará como aquel film de Akira Kurosawa: “Kagemusha”.
Ese escenario de reciente fecha, está íntimamente relacionado el uno con el otro; es decir, el significado explícito del premio sueco que, en última instancia, es una estrofa por la Paz, tendrá que tener expresiones concretas como bien las señala JVRangel. El Presidente Obama no podría escapar a ninguna de ellas si viviera en el “País de las Utopías” pero es evidente que ese apuntar a lo concreto de JVR cuando hace referencia a Tocqueville pareciera ir caminando hacia un “cul de sac”; para expresarlo con la cita referida en la columna en mención expresada por Winston Churchill: “…me siento muy solo sin una guerra…” Definitivamente, estamos en presencia de un “drama chesperiano”.
Mencionamos la relación entre ambas realidades que se podrían resumir en una sola frase: “guerra o paz” (JVR dixit) porque frente al evidente significado ideológico-práctico como es el Nobel de la Paz (si es que tiene, actualmente, alguna vigencia real) está la tangible propuesta del Departamento de Defensa y Pentágono norteamericanos a través de las palabras del general McChrystal: “más soldados, mas guerra, más muertes”. En última instancia, es el enfrentamiento entre la realidad real y la realidad utópica. Pero ¿cuál es la realidad real y cuál sería la realidad utópica? En ese escenario hay, fundamental y visualmente, varios actores importantes: el Poder (Müller Rojas dixit); los poderes del Estado norteamericano; la sociedad norteamericana. El Poder es el “órgano vivo y global” que tiene que sustentar, a su vez, dos realidades, a saber: el sistema capitalista y la relación “Imperio-imperialismo” norteamericano. Los “poderes del Estado” son los ejecutores de las políticas que se deciden en el seno del Poder aunque ello signifiquen las contradicciones que como las actuales se presentan entre el programa ejecutado desde Ronald Reagan hasta George W Bush y las aspiraciones de ciertos sectores políticos en el seno del partido demócrata norteamericano de promover “políticas sociales”; esas son las contradicciones mencionadas por JVR en su columna ElEspejo, las noticias “colgadas” en todas las páginas web de información y opinión de los EEUU de América y las opiniones, a favor, la minoría, y en contra, expresadas a través de Twitter. Frente a esas imposiciones reales en la alienación, se viene desarrollando en la sociedad norteamericana: la legal, la migrante y la perseguida y humillada, una matriz de opinión de impredecibles resultados. Los más optimistas se acercan a aquellas famosas manifestaciones contra la “Guerra de Vietnam”; pero ¿cuál son las variables que estarían afectando, actualmente, a la sociedad norteamericana como un todo? El “melting pot” social que se está cocinando a lo interno de los EEUU de América es, además de muy interesante, muy grave. La sociedad norteamericana está impactada por su propia “quiebra social financiera” que se está expresando en desempleo, pérdida de vivienda, humillación adosada con la pérdida de la dignidad nacional, es decir, del significado subliminal del “american way of life”, suicidios, “drop out” (deserción) estudiantil, sociedad cercana a la desesperanza y un sistema de seguridad social que está tocando techo, en el mejor de los casos, por no decir que está en franca bancarrota.
Pero ¿qué produjo esta crisis estructural del “ser norteamericano”? ¿Porqué el Poder (Müller Rojas dixit) colocó los intereses del sistema capitalista y del Imperio-imperialismo por encima de la sociedad norteamericana? ¿Cuál era el proyecto y en que realidades objetivas se sustentaba? ¿Cuál era el papel que jugaría Venezuela en ese escenario geopolítico? ¿Por qué era fundamental la “Caída del Muro” de Berlín? ¿Por qué era fundamental que Yeltsin y Gorbachov implementaran las políticas del glasnost y la perestroika? ¿Calculó correctamente el Poder la relación dialéctica entre la política de Deng Xiaoping y el impacto, a futuro, de las inversiones y transferencias de tecnologías norteamericanas a China?
En la conversación sostenida por JVRangel y el Presidente de la Comisión de Energía de la Asamblea Nacional, en el programa dominical: “José Vicente hoy” (domingo, 25 de octubre, 2009), se mencionaban los factores externos e internos que desarrollaban una política de “crítica malsana y mentiras” contra PDVSA, por ende, contra el Estado venezolano y, en última instancia, contra la Patria. Bajo un análisis puntual sobre la denuncia expuesta en el referido programa cabría la pregunta ¿Por qué esos factores opositores al Gobierno del Presidente Chávez están desarrollando acciones que podríamos calificarlas de “traición a la Patria”? ¿No sienten al País? ¿No son nacionalistas?
Al separar los objetivos que habían sido diseñados para PDVSA para el escenario que el Poder (Müller Rojas dixit) había diseñado para sus políticas globalizadas post-Berlín y los actuales comportamientos y actitudes antinacionalista de ex–ejecutivos de PDVSA denunciadas en el programa televisivo arriba referido, se podrían cometer algunos errores de diseño de políticas; es decir, las decisiones políticas que en geopolítica deberían ser asumidas por el equipo se podrían superponer “lo urgente sobre lo importante”; para evitar “caer en esa tentación” es importante y necesario asumir y aceptar que Venezuela está, conjuntamente con Irán, en el “centro de decisiones” geopolíticas del Poder referido en su necesidad de mantenerse no solo como Poder Imperial sino recuperar y consolidar al sistema capitalista en su actual etapa de profunda reingeniería.
En ese orden, lo primero que tenemos que “concientizar” es que el “crudo/petróleo” es el “commodity” fundamental para el funcionamiento lógico del sistema capitalista. Tenemos que aceptar dos variables fundamentales: somos el país con reservas “probadas y probables” de “crudo/petróleo/gas” que nos colocaría en el tope de la tabla de países con reservas petroleras a nivel planetario de reservas petroleras y uno de los países principales en reservas de gas; y, en segundo lugar, además de asumirlo, profundizar la actual política revolucionaria, bolivariana y socialista, de solidaridad con los pueblos, cercanos y allende, para, primeramente, llevar a la práctica nuestra ideología tanto a lo interno de Venezuela como internacionalmente, y, seguidamente, aceptar con conciencia revolucionaria y socialista la responsabilidad como “ser natural y social” del colectivo nacional de paz y progreso sico-social (antropología social) ante la Comunidad Internacional.
Frente a esas objetivas realidades y las continuas propuestas de “paz y colaboración” del Presidente Chávez Frías a la Comunidad Internacional y Nacional, las reacciones negativas son conocidas. Entonces ¿Por qué los factores revolucionarios estamos fallando en nuestras actitudes y percepciones? Nos decía un buen amigo y excelente revolucionario, el “Gordo Hugo”, que “…mientras haya un paquete de harina Pan y un kilo de arroz, nunca habría revolución en Venezuela…”; quizás lo que nos quería enseñar que con actitudes “pequeño-burguesas” nunca asumiríamos una conciencia revolucionaria y bolivariana, nacionalista y socialista (conciencia, sacrificio y trabajo). Chávez Frías, el Presidente del PSUV, acaba de repetirlo: “confrontación de ideas”. Pero ¿cuáles son las tesis ideológicas y cuáles son los textos que debemos estudiar, analizar, proponer para la discusión? Mientras que el referido Poder norteamericano busca consolidar, de nuevo, el sistema capitalista a cualesquiera sean los costos en vidas humanas, en impacto en el ecosistema mundial, en la “guerra sicológica” antimarxista y pro-ideología positivista, alienante y consumista, los revolucionarios no ejercemos con seriedad y sin piedad la “autocrítica”.
El Gobierno que preside Hugo Rafael Chávez Frías no es un gobierno gobernado por “mencheviques” sino bolivariano, revolucionario y socialista, le guste o le disguste a “tirios y troyanos”.
delpozo14@gmail.com



martes, 20 de octubre de 2009

LA POLÍTICA EXTERIOR BOLIVARIANA HACIA UNA NUEVA ETAPA REVOLUCIONARIA Y SOCIALISTA

Autor: Miguel Ángel del Pozo

Las preguntas de la entrevista que le realizara José Vicente Rangel, en su programa dominical: “José Vicente hoy”, por Televen, al Ministro Profesor Jorge Giordani (domingo, 18 de octubre) y en su columna “ElEspejo”, en “Ultimas Noticias”, pág. 18 ElPaís (19 de octubre), titulada: “Viajes y viajeros”, nos acercan a nuevas realidades en lo que se refiere a la Política Exterior del Gobierno Bolivariana cual consideramos como los primeros pasos a la nueva etapa de dicha política internacional en el marco de las nuevas realidades tanto internas como externas de Venezuela.

Consideramos que en el momento que el Gobierno de Colombia presidido por don Álvaro Uribe Vélez anunciara, “voz en cuello”, que había autorizado, según negociaciones, la presencia del estamento militar norteamericano, a lo largo y ancho de la geografía colombiana, bajo los argumentos de “combatir al terrorismo” (léase: FARC y ELN; nada que ver con los “paracos”) y “combatir el narcotráfico” con instrumentos militares norteamericanos de última generación, obligó a todos los países al sur del rio Bravo repensar su “Política Exterior” como se mostró en las consiguientes reuniones de la UNASUR (la OEA como “ministerio de las colonias” norteamericano pasa por debajo de la mesa). En el marco de las reuniones, discursos, discusiones, análisis, propuestas y conclusiones podríamos decir que, primeramente, los países referidos le enviaron un claro mensaje al Gobierno norteamericano de su “firme y no alineada” posición en lo político-militar y diplomática además de, cuando menos, preocupación, en algunos casos, rechazo, en otros, y sumisión, en los últimos, de la “Nueva Geopolítica” de los EEUU de América para la geográfica Región del Mar Caribe.

La “Nueva Geopolítica” norteamericana para la región en referencia se expuso con las nuevas bases en las Antillas Holandesas con la santa venia del Gobierno de Holanda y la reactivación de la 4ta Flota con responsabilidades sobre toda la región geográfica al sur del rio Bravo tanto en su costa atlántica como en la costa del Pacífico. Esa nueva realidad geopolítica que viene desarrollando el Poder (Müller Rojas dixit) en su vecindario podría ser subdividida en varias regiones-objetivos específicos que tendrían relación directa con la seguridad de las “rutas comerciales marítimas” para y desde África, el Asia y el Pacífico y la Región Caribeña teniendo cada una de ellas una importancia y, por ende, un objetivo político-militar concreto.

El Presidente Chávez Frías al exponer el contenido de aquel documento del Pentágono/Secretaria de Defensa norteamericano en la reunión de UNASUR, cuya versión en PDF fue retirada de la red como lo denunciara José Vicente Rangel en uno de sus “Confidenciales”, señaló con claridad prístina el objetivo-interés de las instalaciones militares norteamericanas tanto en Colombia como en la Guayana Francesa, es decir, la “seguridad estratégica” de las “rutas marítimas” entre el continente americano y el continente africano en lo que podríamos señalar como el “come back” imperialista a las riquezas del África tal como sucedió durante los siglos XVIII, XIX y XX y en el marco de los “nuevos enfrentamientos” de los países del llamado “Primer Mundo” en las realidades de la reingeniería del sistema capitalista en sus formas “globalizada y neoliberal”. El Imperio norteamericano propone y trata de imponer su poderío militar y económico frente a las políticas que han desarrollado, en el pasado, tanto Brasil como Cuba en África como las nuevas propuestas de relaciones globales que se manifestaron en la reunión de países afro-suramericanos en la isla de Margarita en Venezuela presidida por el Presidente Chávez Frías.

La región de “seguridad y defensa” del Pentágono sobre la costa del Pacífico está, íntimamente, relacionada con las realidades, en pleno desarrollo, que se vienen manifestando en la Región del Asia y el Pacífico. Cualquier curioso del tema de las realidades geopolíticas en el Asia en conocimiento de los acuerdos que en “seguridad y defensa” se vienen alcanzando y desarrollando entre los EEUU de América con Japón, Australia, Nueva Zelandia, Corea del Sur y Taiwan, frente a realidades objetivas e inevitables de la Región como son el desarrollo de la economía china con impactos en lo social, militar, tecnológico a lo interno de China y su evidente influencia en la región oriental arriba referida plus su influencia en el Sudeste Asiático junto al desarrollo en el campo de la tecnología del misil en sus diferentes modalidades de Corea del Norte, conjuntamente, con las “nuevas versiones de las políticas tradicionales” de Rusia sobre la Región de la Siberia y, por ende, sobre los territorios cercarnos al estrecho de Bering, evidentemente, obligan a los órganos del Poder norteamericano a prepararse, en el marco conceptual de “potencia imperial”, a las contradicciones que aquellas realidades asiáticas referidas afectarán su unipolaridad y el camino hacia la multipolaridad/pluripolaridad. A título de referencia geopolítica, cualquier alteración social, política, económica y militar en la región asiática afectaría a una de las economías más importantes, a nivel mundial, como es la economía californiana (Para su conocimiento. Un contenedor que sea desembarcado en puerto californiano, llegará en un plazo de 24 horas a los in-bonds de Miami y desde allá serán exportadas a los mercados suramericanos); esas asimetrías asiáticas, además, podrían afectar las rutas marítimas desde el estrecho de Ormuz pasando por el estrecho de Malacca, por el Mar del Sur de China, el Mar del Este de China y el tránsito del transporte naval hasta Japón y las costas occidentales de Canadá, los EEUU de América y las ribereñas costas suramericanas. En el marco de la seguridad y defensa de la presencia del capitalismo mundial en la zona sur del continente asiático, es mas obligatorio que necesario el control de la ex-colonia portuguesa de Timor Oriental por su importante situación geográfica como costa sobre el estrecho que se conjuga con costas norteñas de Australia, estrecho con la característica ser de “aguas profundas” que permite el “paso seguro” de submarinos atómicos norteamericanos para el control, conjuntamente, con la base de Diego García, de esa zona meridional del Pacifico.

El tercer espacio geopolítico de importancia e interés para los EEUU de América es la Región del Mar Caribe cuyas aguas bañan las costas de varios países caribeños. Ese espacio geográfico tiene características propias; en primer lugar, se le podría considerar como un “mar interior”; en segundo lugar, es ruta marítima obligada para materias primas y mercadería entre los EEUU de América y los países caribeños y allende los mares; en tercer lugar, es el “patio trasero” según lo considera la tradicional política exterior del Imperio norteamericano, lo que significa que, frente a “extraños e intrusos”, la “seguridad y defensa” norteamericana se vería en peligro como fue explícitamente expuesto en tiempos históricos del pasado geomilitar.

En resumen, la “Nueva Política” de la Política Exterior norteamericana en los actuales momentos de los “pacíficos premios del Nobel” (¿sueco y/o estadounidense?) vienen adaptándose a las nuevas realidades mundiales; los EEUU de América no pueden evitar los desarrollos socio-económicos que se están en plena evolución en diferentes países: China, Rusia, India, Brasil (BRIC) conjuntamente con las realidades que tanto los EEUU de América como los países miembros de la OTAN vienen efectuando en Afganistán y Paquistán plus las inversiones de las trasnacionales petroleras que se están realizando en la Región del Asia Central (Región del Caspio). Esas variables están, efectivamente, afectando a las políticas imperiales e imperialistas norteamericanas, europeas y japonesas; son realidades que obligan a repensar, rediseñar, proponer, aprobar y ejecutar “Nuevas Políticas” en el marco referencial del Imperialismo norteamericano como agente conductor del “imperialismo”. En ese contexto, es obligante para los EEUU de América consolidar lo que han considerado por años como su “patio trasero” arriba referido. (En referencia. Es importante destacar la reciente solicitud formal del Gobierno de Barack Obama a los “Países del Golfo”, productores de crudo, de aumentar sus exportaciones hacia China en detrimento de las exportaciones de crudo desde Irán para, en primera instancia, tratar de cambiar la política de Beijing sobre sanciones a Irán; y, en segundo término, a largo plazo, aumentaría la dependencia de China sobre las importaciones de crudo provenientes del Golfo).

En el marco de lo expuesto más arriba, someramente, sin buscar alcanzar un profundo análisis teórico-descriptivo pero asumiendo la “brutalidad” de la realidad del capitalismo imperialista que representan tanto el propio capitalismo en sus fases actuales mundiales como las expresiones de Imperio a las que ya se acostumbró a ejecutar el Poder (Müller Rojas dixit) desde principios del siglo XX pero en profundidad a partir de la finalización de la 2da Guerra Mundial tanto en Europa como en el Pacífico, la Revolución Bolivariana y su Gobierno Bolivariano vienen ejecutando una política exterior que, como bien lo apunta José Vicente Rangel, en “Viajes y viajeros”, “…la política internacional juega hoy un papel determinante…el derecho a ejercer una política exterior audaz, intensa, no es privilegio de los gobernantes de naciones desarrolladas. Al contrario, los que gobiernan naciones en proceso de desarrollo, de fortalecer sus economías y su posición en el mundo, están más obligados a hacerlo…” (Idem; negrillas y cursivas nuestras). Pero como bien decía el profesor Giordani en el programa televisivo arriba en referencia, todo accionar político “…necesita, primero, un plan y después un equipo…” En la Política Exterior Bolivariana, el Gobierno Bolivariano tiene “el plan y el equipo” y viene ejecutando las etapas necesarias en los tiempos apropiados.

Ahora bien, las nuevas realidades que vienen imponiendo tanto los EEUU de América como sus “súbditos” para la región geográfica al sur del rio Bravo han obligado a la Revolución Bolivariana a analizar las consecuencias de dichas decisiones imperialistas en correlación a nuestras realidades tanto internas como en nuestras relaciones internacionales. En primer lugar con respecto a lo interno deberíamos precisar las áreas que inciden en nuestro diseño de Política Exterior Bolivariana y Revolucionaria y viceversa; por ejemplo, comenta José Vicente Rangel en su columna mencionada que “…son los críticos internos…los que no pierden oportunidad de viajar al exterior, con las justificaciones más peregrinas…” (Ibidem) Generosa la apreciación de JVRangel. Permítasenos ser más puntuales. Durante la Edad Media, los vasallos solicitaban “audiencia” al “señor feudal” para presentar sus quejas sobre asuntos “pedestres”, es decir, sobre asuntos sin mayor trascendencia para la “testa coronada” requerida; esa actitud de vasallaje es la que, actualmente, ejercen algunos factores de las derechas criollas hacia “sus señores feudales”. Ello significa que, como sucedía durante la época histórica mencionada, que el “señor feudal”, por intereses propios y, generalmente, ajenos a los vasallos, atendiera las quejas elevadas a su consideración y actuara en consonancia, lo que significaba el accionar militar de los ejércitos del “señor feudal” sobre los “acusados por el vasallo” buscando expandir su poder político, económico y militar sobre una región específica. Seamos aun más precisos. La Política Exterior de la 4ta República se sustentaba en dos criterios ideológico-eurocéntricos; por un lado, la política exterior de Acción Democrática estaba en permanente sentir con la Internacional Socialista; mientras que la de COPEI iba de la mano con la Internacional Demócrata Cristiana, en ocasiones de sentir italiano, en ocasiones del sentir germánico y, en fechas recientes, de la rancia derecha española aznarista. Es importante señalar que durante la 4ta República, Venezuela “jugó un papel” muy importante en los “asuntos internos de los países centroamericanos”, chilenos, mexicanos y caribeños.

En la actual Política Internacional, en nuestro criterio, se presentan, básicamente, dos bloques definidos con diferencias, matices y actitudes inter-bloque. El bloque liderado por los EEUU de América y el emergente bloque titulado, internacionalmente, como BRIC: Brasil, Rusia, India y China que arrastra tras de sí a un numerosos grupo de países con políticas nacionalista y desarrollista en el buen término conceptual. Son evidentes las diferencias que se manifiestan en el segundo de los bloques por razones, quizás, de la modernización del Estado, nuevos marcos constitucionales, cambios estructurales en las relaciones socio-económicas, las imperiosas necesidades financieras, las lógicas dependencias de mercados y desarrollos a lo interno de lo nacional a favor del añorado desarrollo pro-capitalista y consumista (¿alienación post-moderna?).

El bloque liderado por los EEUU de América se conjuga como una “unidad de ser” capitalista en las actuales fases del capitalismo global y neoliberal donde, todos y cada uno de los países adherentes a este bloque, están no solo en sintonía con las políticas norteamericanas, como es fácilmente demostrable, sino que en ese reacomodo actual del capitalismo se están manifestando las políticas de transición hacia una “política de primus inter pares” como se observó, concretamente, con las presiones que se expresaron durante las negociaciones sobre el “botín iraquí” como se están expresando, actualmente, con las presiones del Gobierno tanto de George W. Bush como de Barack Obama sobre sus aliados europeos y no europeos para un mayor compromiso y presencia militar en Afganistán y un compromiso público de crítica hacia Irán y a Venezuela. Ello significaría que tanto Irán como Venezuela serían “polos de referencia” de la “Nueva Política Internacional” de “medianas potencias”. A título de demostración. Las continuas críticas, presiones y supuestos acuerdos internacionales donde no participan ni Rusia ni China hacia el desarrollo nuclear para fines pacíficos de Irán; en el caso de Venezuela, las continuas acusaciones de apoyo a los ejércitos guerrilleros colombianos, de territorio paradisiaco para el transporte de drogas de los narcotraficante desde Colombia hacia los EEUU de América, las relaciones del Gobierno Bolivariano y de Chávez Frías con Irán y su Presidente, Bielorrusia, la crítica peruana de acusar, indirectamente, a Venezuela de desarrollar una carrera armamentista, entre otras acusaciones. Es evidente que queda una dura, larga, afanosa y cotidiana al extremo horario de trabajo de nuestra Cancillería.

delpozo14@gmail.com

lunes, 19 de octubre de 2009

Un parto de montes (la “Revolución de Octubre”)
Freddy J. Melo
El 18 de octubre de 1945 se produjo entre nosotros un cambio aparatoso vendido como revolucionario y de consecuencias a la postre trágicas y negativas, una especie de parto de los montes de alto costo. Fue derrocado el gobierno del general Isaías Medina Angarita por la acción de un grupo militar que se pretendía progresista y la complicidad de un político falsificador de la historia, que buscaba a como diera lugar abrir cancha a su autopregonada “vocación de poder”. El enllavamiento de Marcos Pérez Jiménez y Rómulo Betancourt sirvió, a despecho del primero, para marcar la impronta del segundo a lo largo de varias décadas de transcurrir republicano, lo cual constituyó la única y real victoria del “caudillo” adeco y el encrespamiento de su ego --el Napoleón de Guatire--, pero al mismo tiempo la desgracia, para el país, de la contención y aun el retroceso de sus posibilidades de desarrollo autónomo y verdaderamente democrático. Porque Betancourt, como en otra ocasión he dicho, vivió al revés, Midas de la mentira, fingiendo revolución para engañar y enrolar a buena parte del pueblo y con ese “capital” tratar de insertarse, lo cual al fin logró, en el complejo de poder dominante, que supo asimilarlo y extraerle el jugo. Con lo que su “vocación” llegó a ser sólo un hecho ficcional, que sus validos siguen alimentando.
Para justificar el golpe (la “Revolución de Octubre”, ficción al delirio), fundamentalmente se adujo que era necesario culminar la superación del gomecismo mediante una mayor amplitud política y económica, sustituyendo el sistema electoral restringido y de tercer grado por la elección universal y directa del Presidente de la República y el Congreso, aumentando la participación en las ganancias de la industria petrolera, realizando una reforma agraria antilatifundista y repudiando la corrupción y el enriquecimiento ilícito. Un planteamiento que fue exitoso en cuanto a su carácter encubridor –la historiografía oficial se apoya en él--, pero que no resiste el escalpelo de investigadores no comprometidos con intereses de clases dominantes. Un paseo por trabajos, entre otros, de Juan Bautista Fuenmayor, Arturo Cardozo, Simón Sáez Mérida, Moisés Moleiro y Oscar Battaglini, con bastantes diferencias de enfoque pero sólida riqueza de análisis e información, pone en evidencia la superchería. Battaglini, en su notable obra El medinismo, demuestra que el del último ex ministro de Guerra y Marina fue “un gobierno de la corriente burguesa unificada alrededor de la consigna de ‘sembrar el petróleo’, un proyecto de reorganización capitalista de la sociedad”, que buscaba superar la condición rentística-petrolera de la economía y procurar la modernización institucional, política e ideológica del Estado, con un sentido nacionalista y democrático. Naturalmente, remanentes del gomecismo había también allí, pero desplazados de las posiciones determinantes; el grueso de la reacción se agrupaba afuera, bajo el liderazgo del general López Contreras, quien había roto radicalmente con Medina. Éste había fundado un partido, el PDV, lo que indicaba un propósito de despersonalización del poder, había legalizado a AD y el PCV y administraba con sujeción a legalidad y sin represión.
Así, pues, se había adelantado bastante en cuanto a la superación del gomecismo. La consigna de la elección universal no fue esgrimida en la campaña comicial de 1946, ya que AD y el PDV llegaron a un acuerdo en torno a la candidatura de Diógenes Escalante y el compromiso de la innovación electoral para 1951, apertura del siguiente período. El estatuto petrolero de 1943 era lo suficientemente avanzado para causar la inquina de las compañías y Betancourt no le introdujo cambios reales cuando empezó a despachar en Miraflores. La ley agraria betancourista fue absolutamente inferior, dejaba campante el latifundio al remitir la reforma a “tierras de la Nación” y condicionarla a “planes y ordenamientos técnicos”. La lucha contra la corrupción resultó un brochazo hermoseador y las medidas intentadas al respecto tuvieron un evidente sesgo de retaliación política. Sólo el ingreso de las multitudes a la palestra, mediante el voto, se logró en el trieno 45-48. Pero eso hubiera venido sin duda a partir de 1951, y bajo el betancourismo fue pasto de una demagogia irresponsable, engendradora de esperanzas que iban al haber del “caudillo” y de ideología desviadora de los caminos revolucionarios. El bloque de poder imperialismo-capital bancario-comercio importador-latifundio, que Medina había desafiado, siquiera con timidez, se consolidó y, pasando por Pérez Jiménez y el cuadragenio “democrático”, sumó al resto de la burguesía para atornillar su dominio explotador… Hasta que llegó la Revolución Bolivariana.

martes, 13 de octubre de 2009

Algunas reflexiones sobre el proceso revolucionario venezolano....

Por William Gudiño Peralta

Miembro del PSUV, de la Coordinadora Popular de Caracas y de diversos esfuerzos unitarios actualmente en gestación. Octubre 2.009

Es lugar común decir que nos estamos jugando a Rosalinda, que en Venezuela se puede estar jugando el destino de la revolución continental y hasta mundial, todos lo sabemos, no todos lo asumen, unos por desconocimiento, otros por falta de voluntad política. De todo eso hay un poco o mucho en este proceso revolucionario venezolano de carácter “pacifico”, de “amplia libertad de expresión” y “apego a la legalidad”.

Por allí comenzamos estas reflexiones. ¿Es acaso cierto que esta revolución es pacífica? En la jerga cotidiana se dice que la política no es un problema de deseo. En el llano dicen que “deseos no empreñan”. Una cosa es que nosotros, a la cabeza el líder, en su carácter de comandante de la revolución, por su legitimidad y autenticidad no por su grado alcanzado en el Ejército, decidimos avanzar de esta manera, en paz, siempre al filo de la navaja, apegados a la legalidad aunque nos oprima, de acuerdo a lo que permite las condiciones objetivas y subjetivas de este mundo de hoy, y otra que, la clase social dominante aún hegemónica (la burguesía, la oligarquía, los explotadores) nos impone la violencia. Poco a poco, soterradamente, mediaticamente, con vaselina, de cuarta generación, de baja intensidad, etc., pero, ¿No tenemos ya mas de trescientos campesinos asesinados? ¿No nos asesinaron un carajazo de compañeros y compañeras el 11 y 12 de abril de 2.002? ¿No han matado ya militantes nuestros, estudiantes, sindicalistas y alcaldes? ¿No hay una inclemente campaña fascista y golpista en los medios privados nacionales y mundiales, llamando a acabar con nuestras aspiraciones de construir una nación y un mundo socialista? ¿No es violencia la especulación, la usura y el acaparamiento? ¿No es violencia la pobreza?, y, ¿Para que nos están infiltrando paracos? ¿Por qué el golpe en Honduras? ¿Para que las bases militares?

La realidad de los procesos sociohistóricos nos impone el carácter del mismo, por ello nos impone la violencia, la partera de la historia. Está escrito y es cierto que ninguna clase social dominante se suicida o entrega pacíficamente el poder que ilegítimamente ejerce, a través del Estado y sus mecanismos de dominación y represión. El ejercicio de la violencia no depende de los pueblos y sus aspiraciones legítimas. ¿Quién cree que nuestro Ejercito Libertador podría trasmutarse solo en un contingente político diplomático para convencer a los españoles invasores de abandonar nuestras tierras, exterminando así la usurpación, la tiranía y el despojo? La violencia que nos impuso la colonia española la pagamos con nuestras vidas ¿O acaso se suicidaron los noventa millones de pobladores aborígenes de estas tierras que había cuando llegó el invasor europeo en el siglo XV?

Claro está, una cosa es que pretendamos y así lo gritemos al mundo, que queremos hacer todo esto en paz y otra que nos lo permita la burguesía y el imperio. Para ello debemos prepararnos sin dilación, sin distracciones y evitando al máximo las desviaciones y el saboteo desde adentro y desde afuera.

Marx y Engels identificaron en el Manifiesto Comunista la única estrategia que haría posible el avance de los pueblos explotados en todo el orbe y en los movimientos locales con el menor ejercicio legítimo de la violencia para imponer los avances sociales. La unidad monolítica de los pueblos en la frase eterna: proletarios del mundo, uníos.

Respecto a la “amplia libertad de expresión” que hoy tenemos en Venezuela, es, a mi juicio, otro de los conceptos que manejamos indebidamente. A ver, ¿Quién tiene hasta hoy la propiedad de la mayoría de los medios de comunicación social en Venezuela y en el mundo y por ende la posibilidad de democratizar su ejercicio, de manera veraz y oportuna? ¿Acaso los pueblos, los trabajadores, los indígenas, los pobres, los explotados? ¡¡Por supuesto que no!! Los medios de comunicación e información los controla la burguesía y a través de ellos “informan y opinan” de acuerdo a sus intereses. Por ello, mientras esta realidad persista, no podrá jamás el pueblo ni el gobierno revolucionario garantizar la libertad de expresión, porque de el no depende. Claro, luchamos, peleamos, nos arrechamos, los multamos, los amonestamos, tratamos de aplicarle la ley, pero hasta ahí. La única alternativa es el control y manejo democrático de los medios por el sujeto de la revolución, la alianza actual del proceso revolucionario venezolano.

El apego a la legalidad nos ahoga, lo cual no constituye una invitación a violarla. La legalidad y la legitimidad son conceptos políticos que debemos abordar con mayor agilidad, firmeza y compromiso, para romper esa camisa de fuerza que nos impone las condiciones actuales. Nuestra constitución es programática y no normativa, es un compendio de deseos perfectibles sobre la sociedad de transición que se acordó en la Asamblea Nacional Constituyente, con la correlación de fuerzas de ese momento, que intentamos construir sobre la base de la formulación de leyes, dentro de un Estado aún burgués, que defiende a “su clase” y se resiste a defender a los trabajadores, campesinos e indígenas. Por eso intenta tragarse las misiones. Por eso intenta con fuerza tragarse a Barrio Adentro, a Mercal, a la Misión Che Guevara (por cierto ¿con perfil bajo o parálisis?), a las Escuelas Bolivarianas y Simoncitos. Todo ello a pesar de algunas avances en este tema, como la lucha contra la impunidad que privó en el período puntofijista, con la masacre de Cantaura y el Caracazo, y luego con el golpe de Estado de abril 2002. La legitimidad, más aún en estas condiciones, debe estar por encima de la legalidad.

Para que el Estado sea Bolivariano y Revolucionario, sea proletario, de los trabajadores, para que este estado defienda, apoye y promueva las misiones, debe éste ser conducido por el pueblo, con Chávez al frente, su legítimo y fundamental líder, con los legítimos e históricos intereses del pueblo por delante, el socialismo. La Asamblea Nacional Constituyente debió abrir los cauces de la más amplia participación y protagonismo de nuestro pueblo, con el proceso popular constituyente como eje político de ésta construcción creativa, liberadora, transformadora,….revolucionaria.

El proceso se enfrenta con las contradicciones que le imprime la ausencia de un partido revolucionario que pretendemos pero no termina de nacer lo que implica la ausencia del control y una vigilancia revolucionaria y colectiva del proceso político, que además potencia al extremo los peligros sobre la vida del líder; se bate con las cimas que, con frecuencia y cual Sísifo, intenta remontar la crítica y la autocrítica; se topa con el compromiso y la necesidad del sujeto de cambio para esta sociedad, para este momento histórico, en esta parte del mundo, con el pueblo que hereda las glorias y la sangre del pueblo originario y de patriotas como Bolívar y su Ejercito Libertador; cual choque de trenes, aún no avanzamos, de verdad, en la idea de constituir al pueblo en Estado, con el proceso popular constituyente y no los eventos constituyentes como eje; y aún dependemos en exceso de una economía e ingresos nacionales basados en la renta petrolera, que replica inexorablemente la lógica del capital, la explotación, y no la economía del trabajo, base de la económica socialista y sus relaciones sociales.

Los avances del proceso revolucionario continental, sus marchas y contramarchas, son producto, en primer lugar, de las condiciones objetivas de explotación, pobreza y exclusión en todos los países del área, y en segundo lugar su aceleración como producto del ejemplo y estímulo de nuestro proceso bolivariano. Mas atrás y actualmente en la historia, de la revolución cubana, que es lo mismo que decir doctrinariamente antiimperialista y socialista, “la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social, la mayor suma de estabilidad política”, dentro y fuera del país. Nos movemos, es notable, pero también lo son la inercia o los retrocesos en algunos campos.

Continuar el avance estratégico trazado por el comandante Chávez en esta década, como son el carácter antiimperialista y socialista de la revolución bolivariana, expresados en términos generales en la Constitución Bolivariana, va a depender del acuerdo y participación protagónica de las mayorías explotadas y sus aliados en éste tiempo, del avance en su real constitución como Estado Revolucionario de transición hasta la abolición de las clases y en consecuencia de la explotación y exclusión, de la construcción de una dirección colectiva revolucionaria que cabalgue montaraz sobre un partido revolucionario y socialista, profundamente democrático con el sujeto histórico del proceso y duro con los explotadores. Finalmente, lo que es tanto o mas importante que todo lo anterior, por ser determinante del tipo de relaciones sociales y económicas que se derivan, la sociedad basada en la economía del trabajo, en la propiedad social, en la libertad, en el estudio, en el esfuerzo y la creatividad, en el encuentro de saberes populares y ancestrales, en la irreverencia, en la lealtad, en la solidaridad, en el amor verdadero al pueblo y la naturaleza en su conjunto, a la humanidad entera.

Argimiro Gabaldón lo inmortalizo para la historia en su frase aleccionadora y galvanizadora de la esperanza de los pueblos: el camino es largo y duro, pero es el camino.

¡Patria, Socialismo o Muerte…. Estamos venciendo!