martes, 14 de junio de 2011

Alfonso Cano, comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dice que la guerrilla aún no está dispuesta a desmovilizarse

"Siempre será posible construir escenarios de negociación con el Gobierno"
Alfonso Cano, comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dice que la guerrilla aún no está dispuesta a desmovilizarse y dejar la lucha armada
Por: PUBLICO.ES
11/06/2011 00:01
Alfonso Cano, cuyo nombre civil es Guillermo León Sáenz Vargas (Bogotá, 1948), es el comandante de la guerrilla más antigua del mundo. En esta entrevista con Público, la primera que concede a un medio de comunicación en 19 meses, el líder intelectual de la guerrilla analiza la época de Alvaro Uribe y mantiene qué es difícil avanzar en el camino hacia la resolución de la guerra civil que dura ya décadas con el nuevo mandatario
Juan Manuel Santos. Cano contestó a las preguntas a través de un cuestionario que devolvió firmado el 21 de mayo de 2011 en “las montañas de Colombia”.
¿Cuáles son las razones por las que luchan las FARC?
Nuestros objetivos son la convivencia democrática con justicia social y ejercicio pleno de la soberanía nacional, como resultado de un proceso de participación ciudadana masivo que encause a Colombia hacia el socialismo.
Son la guerrilla más antigua del mundo. ¿Siguen vigentes los motivos por los que iniciaron su lucha armada o éstos han cambiado con el tiempo?
En estos 47 años se desató una vertiginosa transformación en la ciencia y en la tecnología, se elevaron los índices de crecimiento económico en muchos países, colapsó el modelo soviético de construcción socialista e irrumpió incontenible la República China. Sin embargo, pese a todo ello y a muchas otras novedades trascendentes, el hambre creció en el planeta, las injusticias, las brechas sociales y los conflictos persistieron y aumentaron mientras que cerca de 10.000 individuos espantosamente adinerados deciden la suerte de miles de millones de personas. Las FARC nacimos resistiendo a la violencia oligárquica que utiliza sistemáticamente el crimen político para liquidar a la oposición democrática y revolucionaria; también como respuesta campesina y popular a la agresión latifundista y terrateniente que inundó de sangre los campos colombianos usurpando tierras de campesinos y colonos, y nacimos también, como actitud digna y beligerante de rechazo a la injerencia del Gobierno de EEUU en la confrontación militar y en la política interna de nuestra patria, tres razones esenciales que gestaron a las FARC tal como se señala en el Programa Agrario de Marquetalia elaborado y difundido en 1964. Una somera mirada sobre la realidad colombiana de mayo de 2011 nos muestra que, a pesar del contexto internacional reseñado, estos tres factores germinales persisten y se agravan en la actualidad.
¿Cree que es posible abrir un proceso negociador con el presidente Juan Manuel Santos? Con el esfuerzo mancomunado de muchos sectores progresistas y democráticos interesados en una solución incruenta del conflicto, siempre será posible construir escenarios e iniciar conversaciones directas de horizontes ciertos, con cualquier gobierno, incluyendo al actual pese a que este, empezando con su mandato, redujo las posibilidades al imponer una ley que cierra puertas a diálogos dentro del país. Pero somos optimistas sobre la eventualidad de lograrlo.
Ante la negativa del Gobierno de aceptar canjes de rehenes por guerrilleros presos, ¿qué planes tiene para los secuestrados que siguen en poder de las FARC?
Le entiendo que usted se refiere a los prisioneros de guerra que tenemos en nuestro poder, porque una aproximación desapasionada, rigurosa y objetiva al tema, en una confrontación política, social y militar de cerca de 47 años, que enfrenta a dos adversarios debe aludir a prisioneros de guerra que las partes capturan en el devenir de esa confrontación, ¿cierto?. La negativa actual del gobierno al canje no tiene por qué arredrarnos en la aspiración de tener con nosotros, libres, a los camaradas presos en la actualidad y a que regresen a sus hogares los prisioneros, militares y policías capturados en combate, que tenemos en nuestro poder, a quienes sus familias también aspiran a tener de nuevo en su seno. Por encima de la indiferencia del Estado sobre los propios soldados, vamos a perseverar. Se sabe que mientras perdure una confrontación habrá prisioneros en poder de las partes.
El Comité Internacional de la Cruz Roja es un organismo neutral encargado de velar por el cumplimiento del derecho internacional humanitario. En su último informe indica que "mientras las partes en conflicto adelanten los enfrentamientos armados en zonas rurales, la población que habita estas áreas vive en permanente peligro y está expuesta a violaciones del DIH como: homicidios y/o ataques a personas protegidas por el DIH: desapariciones forzadas; violencia sexual; toma de rehenes; reclutamiento forzado; malos tratos físicos y/o psicológicos; y desplazamiento forzado. La falta de respeto al principio de distinción entre combatientes y civiles, las presiones para colaborar generando represalias directas contra los civiles, la ocupación de bienes civiles privados o públicos y la contaminación por armas son otros factores agravantes que afectan la vida de las comunidades".
¿Cuáles de estas violaciones comete las FARC?
Para ser rigurosos habría que referir uno a uno los casos informados por elCICR y como este no es el espacioadecuado, le puedo comentar que para nosotros, lo primero y más importante de nuestra lucha es la población, no solo por razones de principios políticos e ideológicos, sino prácticos de la guerra. Únicamente en la medida que respondamos a las necesidades objetivas de la población en cada área, podemos resistir, crecer y avanzar. De lo contrario es imposible.
Hace años y dada la intensidad de los combates, difundimos unas normas de comportamiento para que la población civil no permitiera su utilización como escudo por parte de la fuerza pública que construye cuarteles en medio de los poblados, utiliza el transporte público para sus movimientos, entrevera caravanas de vehículos militares en medio del transporte civil para sus desplazamientos por carreteras, pernocta en las escuelas y colegios, etc., prácticas que la fuerza pública utiliza, creándole peligrosos riesgos a la población.
Eventualmente unidades nuestras pueden violentar las normas, pero como estamos regidos por unos Estatutos, unas Normas y unos Reglamentos de Régimen Disciplinario estricto, cimentados en una concepción revolucionaria de la vida, que armonizan las relaciones entre combatientes y también, las nuestras con la población civil garantizando una profunda, sincera, armónica y sólida relación, tomamos los correctivos que señalan nuestros documentos.
Respecto al DIH y a sus Protocolos adicionales, mantenemos algunas reservas porque, en ocasiones, dificultan la aproximación a ciertas situaciones, dado que fue concebido y diseñado para conflictos entre naciones y, pese a los protocolos adicionales, no siempre proporciona el justo equilibrio. Por ejemplo, calificar como "ejecuciones extrajudiciales" la homicida, criminal y sistemática práctica de las Fuerzas Armadas oficiales de Colombia durante los últimos 63 últimos años, de asesinar civiles, vestirlos con ropa militar y colocar armas a sus cadáveres para hacerlos pasar como guerrilleros "dados de baja" en combate, en un país que se ufana de ser un Estado de Derecho y cuya legislación no contempla la pena de muerte, posibilitó un trato benigno y celestino a los criminales, que ha escamoteado una condena drástica, vertical, diáfana y oportuna al terror desarrollado por el Estado colombiano desde hace más de 47 años.
La norma sobre el uso de armas no convencionales, es una reglamentación para la guerra entre naciones que no puede abarcar a movimientos populares como el nuestro que se armó desde un comienzo con palos y machetes para defenderse de una agresión gestada y ejecutada por el Estado, con la contribución militar, financiera y tecnológica de la Casa Blanca. Equivale a recriminar al bíblico David porque utilizó piedras para defenderse de la agresión del coloso Goliat.
Valdría la pena trabajar un escenario internacional donde analizar, desde diferentes ópticas, estas situaciones y otras del mismo tenor e intercambiar conceptos sobre la "neutralidad" que por encima de cualquier consideración, deben mantener quienes se reclaman sus garantes.
Las FARC hacen uso de minas antipersona, entre otras cosas contra operaciones de erradicación manual de cultivos de hoja de coca. ¿Por qué continúan usando un arma prohibida por el derecho humanitario y que todo el mundo acordó en 1998 erradicar en el Tratado de Ottawa o la Convención sobre la prohibición de minas antipersonales?
Le reitero que acerca del armamento utilizado por la guerrilla en su lucha de resistencia, en la irregularidad de su táctica y como consecuencia de la asimetría que caracteriza una confrontación como la colombiana, será necesario que en un escenario internacional ampliamente representativo, con la presencia de la guerrilla revolucionaria por supuesto, nos ocupemos de abordar este tema con objetividad, sin mentiras, buscando unas conclusiones realistas que todos podamos acatar rigurosamente, incluyendo a los gobiernos. Es ridículo, por calificarlo de alguna manera, que cuando el Estado colombiano lanza operativos contra insurgentes en una proporción de 100 militares por cada guerrillero, con bombardeos de ablandamiento ejecutados con miles de toneladas de pentolita , realizados por una aviación dotada de cohetes de todo tipo, ametrallamientos desde sus centenares de helicópteros gringos y rusos de última tecnología, fuego de artillería con morteros de 120 mm, salgan luego los altos mandos militares a quejarse y a denunciar, porque muchas de sus unidades cayeron en campos minados en tan desigual teatro de operaciones. O, como también sucede, es criminal forzar a civiles a servirles como guía en sus labores de rastreo y seguimiento con consecuencias muchas veces lamentables para quienes han sido obligados. O, como sucede en otras ocasiones, es perversamente fariseo dar dinero a civiles para que ejerzan como soplones, quienes buscando información, muchas veces son víctimas de la confrontación.
Sin duda, nadie puede escatimar esfuerzos por separar a la población civil del conflicto. Esto debe privilegiarse en todos y cada uno de los hechos que se acometan como parte del conflicto, pero como entender esto en el caso de Colombia, donde el gobierno nacional desató una intensa campaña para reclutar civiles como informantes a cambio de dinero, integrándolos a un aparato llamado Red de Cooperantes, ¿se estarán ciñendo a las normas del DIH?. ¿O existe una contradicción entre su discurso maniqueo frente a la normatividad internacional y las políticas que desarrolla?. Son muchos los temas que deberá abocar una reunión de actualización del DIH, en la que sería vital la participación de los Estados Unidos de Norteamérica para también analizar la sindéresis entre las exigencias que hace al resto del mundo respecto a los Derechos Humanos y su práctica cotidiana y universal.
¿Tienen futuro las FARC si se mantienen al margen del narcotráfico? ¿Qué relaciones tienen ahora con el cultivo y tráfico de drogas? ¿Es hoy en día su principal fuente de financiación? ¿Cuánto dinero ingresan al año por este concepto?
Nuestra lucha por permanecer al margen del narcotráfico no ha sido fácil ya que en los últimos 30 años Colombia ha sido permeada y contaminada, de pies a cabeza, por los dineros del narcotráfico: las instituciones del Estado sin excepción, la industria, la banca, el comercio, la política, el deporte, el agro, la farándula, las fuerzas militares y de policía, y en general, el conjunto del tejido social.
La guerra contra las drogas decretada por la Casa Blanca ha sido un fracaso, especialmente en Colombia pues ha dejado una enorme estela de sangre, desintegración social y pérdida de valores sustantivos de la ética y a moral, mientras que el área sembrada de coca oscila pendularmente entre las 90 mil y las 180 mil hectáreas y el país continúa a la cabeza del tráfico mundial, según informes de diversos organismos internacionales.
De tiempo atrás, hemos manifestado nuestro acuerdo con la legalización o con la despenalización que, desde las épocas del premio nobel norteamericano Milton Friedman hasta hoy incluyendo a 4 expresidentes latinoamericanos y a gran cantidad de personalidades y organizaciones del mundo entero, se promueve como salida realista para liquidar definitivamente las enormes ganancias de este tráfico, manejar su creciente consumo como un problema de salud pública y desarrollar estrategias preventivas con la certeza de su superación definitiva.
En épocas del Caguán, en sesión especial ante embajadores y representantes de diversos países y organismos multilaterales, presentamos un plan detallado para experimentar en un área delimitada una estrategia de sustitución de cultivos que desestimulara a los campesinos cultivadores de coca y les contribuyera en la creación
de alternativas económicas ciertas. Muchos narcotraficantes y dirigentes políticos de los partidos de gobierno se atravesaron a la propuesta y la frustraron.
El narcotráfico no es un problema de las FARC. Es un fenómeno nacional, latinoamericano y mundial al que se le debe hacer frente con una estrategia nacional y convergente encabezada por los primeros responsables y también grandes víctimas de este cáncer: los países desarrollados.
Quisiera serle taxativo en esto: ninguna unidad fariana, de acuerdo a los documentos y decisiones que nos rigen, pueden sembrar, procesar, comerciar, vender o consumir alucinógenos o sustancias psicotrópicas.
Todo lo demás que se diga, es propaganda.
Al margen del narcotráfico, ¿cómo se financian las FARC?
Las FARC - EP tenemos tres fuentes básicas de financiación: aportes de amigos y simpatizantes que creen sinceramente en el compromiso revolucionario de las FARC y en la causa por la que luchamos; impuestos que cobramos a los ricos, a través de la ley 002 y, rentas generadas de inversiones que mantenemos.
Las FARC han sufrido sus golpes más duros durante el Gobierno de Uribe, como la Operación Jaque, la Operación Fénix, la Operación Camaleón... ¿En qué situación se encuentra la guerrilla? ¿Cuáles son sus efectivos y qué territorio controla?
Para ser sinceros el golpe más serio y de mayor calado lo recibimos luego de la segunda conferencia guerrillera realizada en 1966, en el departamento de Quindio, donde perdimos gran cantidad de combatientes y el 70% de las armas. Solo hasta la quinta conferencia, después de muchos años, pudo decir el comandante Marulanda: "Por fin nos hemos repuesto del mal que casi nos liquida".
Operativos como Jaque, desarrollado a partir de la traición del jefe de la unidad guerrillera que vendió los prisioneros de guerra bajo su custodia, no tienen las connotaciones promocionadas por el Gobierno.
Innumerables veces hemos rescatado nuestros presos de las cárceles del Estado. Son hechos de guerra que llaman a las partes a tomar nuevas medidas de seguridad. No modifican ni la concepción, ni los diseños operacionales ni mucho menos la estrategia de nuestra fuerza.
En los últimos 9 años, y como consecuencia de la mayor injerencia militar de Washington en los asuntos internos de Colombia, la guerra se ha intensificado. Hemos sufrido golpes. Las muertes de Raúl, de Jorge, de Iván Ríos y de muchos camaradas, nos duelen y nos generan ese dolor revolucionario que desata, incontenible, mayor compromiso con nuestros ideales de socialismo. Ya las hemos asimilado. Con el legado y ejemplo de nuestros héroes y mártires, las nuevas promociones toman su lugar y trinchera, nuevas promociones de revolucionarios dispuestos, como los más antiguos, a darlo todo, hasta la vida, por los objetivos de la Nueva Colombia.
Pero, se sabe que en toda guerra hay muertos, de ambos bandos , y la colombiana no es la excepción.
También estos 9 años, han demostrado el tamaño y la calidad del compromiso de las FARC con nuestros ideales de cambio y de transformación revolucionaria. Como es evidente en los partes militares también hemos golpeado a las fuerzas militares y paramilitares del estado, a las institucionales y a las para institucionales, a todas, incluyendo aquellas que tiran la piedra y esconden la mano, que cínicamente dicen desconocer la estrategia de los "falsos positivos", que niegan ante los medios su contubernio con el narcoparamiliarismo, pero le abren en la oscuridad de la noche las puertas secretas de sus palacios, mansiones y haciendas para conspirar contra la convivencia, la democracia y contra el pueblo.
Las FARC mantenemos nuestra influencia, sólida influencia, en las áreas donde existimos, por todos los rincones de la geografía nacional, nacida y cimentada en la justeza de nuestros planteamientos políticos, en nuestro trabajo y ayuda permanente a las comunidades, respeto hacia todas ellas y por nuestra autoridad surgida del compromiso sincero del que no pretende nada a cambio de su esfuerzo, salvo la satisfacción de aportarle esperanza al pueblo en su propia capacidad de movilización, organización, lucha y en su futuro bienestar.
No le puedo comentar cuántas unidades conforman las FARC - EP porque somos una organización irregular.
Pero, accionamos, trabajamos y luchamos en todo el territorio nacional.
¿Qué hay de cierto en el supuesto contenido del ordenador de Raúl Reyes?
Los elementos que pudieron haber quedado funcionando, luego del bombardeo sobre la humanidad del Camarada Raúl y su guardia, fueron manipulados al amaño del gobierno. Ni la propia INTERPOL quiso comprometerse con las truculencias de Alvaro Uribe y manifestó públicamente, luego de un detallado análisis, que había sido quebrada la Cadena de Custodia, lo que significa, en buen romance, que luego de la muerte de Raúl se manipularon los contenidos del disco duro "sobreviviente", si fue que lo hubo luego de semejante infierno de explosivos. Se trataba de inventar y retorcer acontecimientos para chantajear a las FARC y a muchos amigos de la paz de Colombia con ese estilo muy particular que caracteriza al señor Alvaro Uribe y que impuso a toda su administración. Esta semana que termina, la Corte Suprema de Justicia declaró como ilegal cualquier prueba levantada sobre los llamados computadores de Raúl Reyes, precisamente porque se manipularon los materiales supuestamente encontrados y además se desvirtuaron los procedimientos judiciales.
Curiosamente, no trascendieron informes que nos llegaban y que el Comandante Raúl debía de conservar, por ejemplo, alrededor de los pagos a altos oficiales de la policía, hoy generales, que hizo el narcotraficante Wilber Varela y que comentó personal y detalladamente a uno de nuestros comandantes en el Valle del Cauca el coronel Danilo González, quien aún en servicio activo, buscó a las FARC pretendiendo la liberación de unos sospechosos que habíamos retenido; tampoco se mencionaron informes precisos alrededor de la utilización plena del DAS por parte del paramilitarismo con la total anuencia del Presidente de entonces, ni de los encuentros, whisky en mano, en Bogotá, de jefes paracos con "prestantes" personalidades linajudas para planificar las agresiones contra la izquierda, ni otras muchas que harían muy larga esta entrevista y que seguramente no
incluyeron en las copias que han ido regalando, a algunos de sus gobiernos amigos, a la CIA, al MI5 y al MI6
ingleses, al MOSSAD israelí y a otros que continúan publicitando inverosímiles historias a través de sus
organizaciones de bolsillo.
¿Cree usted que el proceso de desmovilización de paramilitares impulsado por la ley de Justicia y paz ha
sido exitoso? ¿Cuál es su opinión sobre este proceso?
Ese proceso se planificó y ejecutó como una farsa para sacar en limpio a los verdaderos jefes del paramilitarismo
luego que Alvaro Uribe, uno de ellos, ganó las elecciones presidenciales en el 2002.
Como cobertura, utilizaron a narcotraficantes y sicarios con ínfulas de jefes contrainsurgentes, a quienes
prometieron estatus político y respeto a sus incalculables fortunas. Luego los desecharon, en una historia que se
recicla donde la aristocracia y algunos trepangos delinquen buscando el poder y la riqueza utilizando a
criminales y bandidos, a quienes luego condenan, encarcelan o mandan asesinar en un repetido espectáculo de
escarnio público.
El país sabe que el paramilitarismo es una estrategia del estado para asesinar sistemáticamente opositores,
buscando ocultar la sangre que mancha hasta la médula a las instituciones públicas, detrás de bandas de sicarios
y delincuentes de apariencia civil.
La oligarquía colombiana, impotente en su lucha contra los avances de la insurgencia revolucionaria, se entregó
a la práctica paramilitar a la que posteriormente, en las décadas del 70, articuló con el naciente narcotráfico
dando origen al narcoparamilitarismo, ensalzado y consentido socialmente por los poderosos durante largos
años, quienes ahora luchan por zafarse del estigma y por lavar sus propias porquerías.
A los narcos que creyeron en sus palabras, los exhibieron y promocionaron como grandes jefes contrainsurgentes
y luego, los extraditaron a los Estados Unidos con el fin de silenciarlos. Tiempo después, cuando desde allá y por
la presión de las víctimas procedieron a confesar villanías, a mencionar a sus compinches, socios, contactos,
mecenas políticos y militares, la oligarquía utilizó sus medios para sembrar la duda: ¿cómo creerle a un criminal
y no a un aristócrata, a un político tradicional o a un prestigioso general de las Fuerzas Militares?.
La ley de justicia y paz, ha sido una gran farsa, que pasó por la venta de títulos como "comandantes
paramilitares" a sicarios narcotraficantes, pasó también por las fotos de grandes "desmovilizaciones" de
desempleados y bandidos contratados para la ocasión con fusiles y armas compradas para la fotografía, y
terminará con la absolución de Álvaro Uribe, en la comisión de acusaciones de la Cámara de Representantes del
Parlamento colombiano, salvo que los millones de afectados por esta criminal estrategia le impriman una mayor
dinámica a sus esfuerzos y luchas y se reciba mayor solidaridad mundial. Solo así en Colombia, como sucedió
en Argentina y otros países, se podrá condenar también a los responsables materiales e intelectuales de las negras
y sangrientas noches en que hundieron el país.
¿ Por qué tiene sentido la lucha armada para las FARC y no la defensa a través de vías democráticas de
los ideales políticos y las transformaciones socioeconómicas que consideran necesarias?
Porque en Colombia a la oposición democrática y revolucionaria, la asesina la oligarquía. La masacre de la
Unión Patriótica es la muestra palmaria.
A todo líder, a cualquier organización no oligárquica que amenace los poderes establecidos, lo asesinan o la
masacran como parte de una estrategia oficial de Seguridad Nacional. Los poderosos la han instituido como
característica de la cultura política y ahora la han incrustado en la concepción del Estado.
Extensos pasajes de la historia nacional que datan desde septiembre de 1828 cuando las facciones progringas
colombianas de entonces atentaron contra el Libertador Simón Bolívar, hasta estos años, pasando por el
asesinato del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, del líder liberal Rafael Uribe Uribe, de Jorge
Eliécer Gaitán, de Jaime Pardo Leal, de Luis Carlos Galán, de Bernardo Jaramillo Ossa, de Manuel Cepeda
Vargas y de centenares de líderes más, parecieran ratificar un viejo y descarnado aserto popular: la oligarquía
colombiana no entiende sino el lenguaje de los tiros.
Aquí en las FARC pensamos que a pesar de esa histórica agresión antipopular que caracteriza el devenir
nacional, es realista e inaplazable trabajar la construcción de espacios de convergencia, donde entre todos los
colombianos construyamos los acuerdos que cimenten la convivencia democrática. El comandante Jacobo
Arenas insistió en que el destino de Colombia no podía ser la guerra civil, en consecuencia hemos luchado, una y
otra vez, por encontrar con los distintos gobiernos, la salida política al conflicto colombiano. NO se ha logrado
porque la oligarquía piensa en rendiciones y nosotros en cambios de fondo, democráticos, a la vida institucional
y a las reglas de convivencia, pero no por ello, cejaremos de luchar la solución incruenta como esencia de
nuestra concepción revolucionaria y sustento de la Nueva Colombia.
¿Qué lecciones sacaron de la creación del partido Unión Patriótica?
Fue una experiencia tan llena de riqueza como dolorosa, que debemos analizar y referenciar permanentemente.
Dentro de sus muchas lecciones le podría mencionar algunas como lo difícil que es avanzar en un proceso de
solución política, cuando la oligarquía colombiana mantiene sus estrategias de paz de los sepulcros y Pax
Romana, pues frente a este proyecto mostró su mezquindad y fue esencialmente sanguinaria y cruel. Prefirió el
asesinato de cerca de 5000 dirigentes democráticos y revolucionarios en una razzia de corte hitleriano, que abrir
espacios a todas las vertientes de la izquierda, hecho que de haberse logrado hubiese generado una nueva
dinámica en la confrontación política y posibilitado la concreción integral de los Acuerdos de La Uribe hace más
de 25 años.
Con el exterminio de la UP no solo perdió una generación casi completa de dirigentes revolucionarios, la
mayoría de ellos de gran dimensión política e inmensos valores éticos, cuya ausencia hoy es notoria en el
escenario público de la nación como del continente, también se frustró por muchos años, la posibilidad de firmar
un acuerdo de convivencia.
La experiencia de la UP nos enseñó que cualquier avance hacia la paz que surja de acuerdos exige la
transparencia, que todo tropiezo debe clarificarse antes de emprender un nuevo escalón, pues los Acuerdos de La
Uribe, origen de la UP, fueron saboteados por el Alto Mando militar desde el primer momento a pesar de lo cual,
todos los comprometidos con dichos acuerdos, luchamos como Quijotes, por sacarlos adelante.
Pero logra la firma de acuerdos de paz en La Uribe en 1984 y garantizar su cumplimiento total hasta
culminarlos, fue imposible. Así que los colombianos que emprendimos con gran optimismo y mayor entusiasmo
una histórica jornada por la convivencia, perdimos esa batalla civilizada frente a los "enemigos agazapados de la
paz", que hoy ya no se esconden tanto.
Un proceso de paz exitoso, tiene como premisa ineludible, el respaldo lento, decidido, transparente y activo, de
la mayoría de la población.
No me cabe la menor duda que las nuevas generaciones de colombianos, en un futuro cercano, rendirán honores
y harán reconocimiento a los mártires de la Unión Patriótica que "a pecho descubierto" lucharon por un mejor
país para sus hijos, por la democracia y la convivencia, con una generosidad, un desprendimiento y una valentía
ejemplares.
Destacados líderes políticos de izquierdas colombiano han dicho a Público que creen que la existencia
como guerrilla de las FARC es la responsable de la "derechización extrema" de la sociedad colombiana,
ya que "izquierda" se asocia a guerrilla. ¿Está usted de acuerdo?
Digamos genéricamente, que se está a la izquierda si se prioriza lo social, la democracia popular y los cambios
revolucionarios, en oposición a quienes privilegian la ganancia económica, el hegemonismo burgués y la defensa
del statu quo. No se trata solo de estar al lado izquierdo de la derecha, sino de defender integralmente intereses
de clase, populares. Integralmente.
Puntualizo para comentarle que no he escuchado a ningún destacado dirigente, de izquierda, afirmar lo que
menciona en su pregunta.
En Colombia los hay, bastantes, muy importantes y muy consecuentes, que con enorme responsabilidad y altura
discrepan de la lucha armada revolucionaria, se apartan de ella, pero entendiendo sus circunstancias históricas,
trabajan por encontrar los caminos de la solución política respetando el compromiso de quienes combatimos
desde la insurgencia y, priorizando sus debates contra la oligarquía y contra el neo coloniaje imperial, verdaderos
generadores de la violencia en Colombia.
De pronto existan quienes han militado en la izquierda y ya no defiendan sus posiciones originales sino las del
régimen, como sucede en muchas partes del mundo. Habrá que respetar sus nuevas posturas, pero sin inscribirlos
como defensores de los intereses populares ni ubicarlos a la izquierda en el ajedrez de la política.
También puede darse el caso de quienes pretenden ocultar sus propias fallas, tras el esfuerzo ajeno.
La lucha nuestra desde Marquetalia es por la democracia, por la posibilidad cierta de desarrollar una acción de
masas, abierta, por los cambios revolucionarios y el socialismo. Y esta opción, es la que ha saboteado a tiros la
oligarquía colombiana.
Asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán, legislaron con el anticomunismo como soporte durante la dictadura militar,
crearon el Frente Nacional bipartidista para excluir y perseguir a los revolucionarios, y aprobaron una
Constitución en 1991, con elementos positivos en su diseño y textos, que dejó intacta la concepción de
Seguridad Nacional del enemigo interno que campea desde hace un poco más 47 años en nuestro país. La misma
del paramilitarismo y los falsos positivos.
La derecha, en Colombia y en todo el mundo, propagandiza y difunde sus pretextos, reales o ficticios, para
confundir, atacar y desvirtuar las luchas populares por bienestar y progreso social. Y utiliza variedad de formas
para ello, incluyendo a muchos quienes algún día algún día fueron activistas de la izquierda.
En los tiempos que corren, con el desarrollo de los medios de comunicación, no hay confusión posible. Quienes
defienden el orden existente, no lo pueden ocultar.
La confrontación en Colombia se ha prolongado demasiado. Luchar y clamar por la paz es expresión de un
sentimiento profundamente popular y revolucionario.
Las FARC firmaron un pacto de no agresión con la guerrilla del ELN en diciembre de 2009. ¿Qué
obstáculos ha habido en su implementación?
Tanto el Comando Central del ELN como el Secretariado del Estado mayor Central de las FARC - EP, hemos
reconocido con sentido autocrítico, el error que significó no detener drástica, tajante y oportunamente los roces
que se fueron dando en diversas áreas del país, entre combatientes de las dos fuerzas, de tiempo atrás.
Ahora, trabajamos con enorme convicción revolucionaria en todas esas áreas por superar, definitivamente, las
asperezas, los mal entendidos, las emulaciones mal hechas y los enfrentamientos. Es un proceso complejo,
teniendo en cuenta la coyuntura actual, de intensa confrontación política y militar con el Estado. Pero vamos
avanzando con solidez.
La autocrítica es a fondo y en eso estamos. Falta tiempo, hay mucho terreno por recorrer pero avanzamos en
firme haciendo conciencia, a todos los niveles de nuestras organizaciones, que somos parte del mismo
contingente de lucha popular, revolucionaria, antiimperialista, bolivariana y socialista. Y que ello es lo que
fundamenta la forma de relacionarnos, las convergencias que debemos trabajar y luchar para elevar a nuevos
niveles la necesaria estrategia unitaria de los revolucionarios colombianos.
Recogimos el legado del gran revolucionario, el sacerdote Camilo Torres Restrepo de enfatizar lo que nos une.
Las divergencias las debemos ventilar y airear en mecanismos que estamos creando para ello.
Estamos obligados a ser ejemplo de unidad. Y de madurez. Así también le contribuiremos a la unidad popular de
los colombianos, proyectando en los hechos la prioridad "del bien común" por encima de cualquier interés
particular.
Nos falta un buen trecho, pero ya lo empezamos. Y eso es lo estratégico.
Según un auto de la Audiencia Nacional, dos testimonios de antiguos miembros de las FARC implican al
Ejército de Hugo Chávez en los cursillos de adiestramiento que ETA impartió a los guerrilleros
colombianos en suelo venezolano. Los relatos de los arrepentidos forman parte de un informe de la
Comisaría General de Información de la Policía. En el apartado del auto dedicado a los "hechos" se
describe cómo en agosto de 2007 dos presuntos miembros de ETA impartieron en la selva venezolana dos
cursos sobre manejo de explosivos a guerrilleros de las FARC. ¿Han tenido en el pasado las FARC
relación con la banda ETA? ¿Mantienen relación en la actualidad y, en caso afirmativo, en qué consiste?
La experiencia de las FARC en materia de explosivos tanto de su fabricación, como de su almacenamiento y
utilización es larga y abundante, lo que desde hace mucho tiempo nos permite autoabastecernos sin recurrir a
ningún tipo de ayudas, simplemente porque no lo hemos necesitado. Tenemos nuestros propios instructores. Así
de simple. Esto para rechazar las afirmaciones sobre tales cursillos con personal extranjero que solo pretenden
afectar al gobierno bolivariano de Venezuela.
En Colombia, a partir de ofrecimiento de dineros, viajes a Europa y rebaja considerable de penas, algunos
desertores, se prestaron para atestiguar en contra nuestra y favorecer políticas nacionales o internacionales del
gobierno de Álvaro Uribe. Pero como la mentira no perdura, los montajes que fabricaron a partir de miles de
falsos testimonios se están desmoronando. Todos caerán como castillos de naipes.
Por ejemplo, actualmente cursan investigaciones penales y administrativas, de la Fiscalía y también de la
Procuraduría General de la Nación, contra altos funcionarios del gobierno Uribe y contra altos mandos militares
de la época, por las comedias que montaron, farsas, falsas deserciones llenas de infames afirmaciones como
parte de su ofensiva contra las FARC.
El mundo se está enterando cómo en el departamento del Tolima también se reclutaron bandidos y desocupados,
con quienes "formaron" una columna guerrillera, los vistieron con uniformes militares, les dotaron algunos
fusiles viejos y otros muchos de palo, llamaron a los periodistas, les tomaron fotos, peroraron una diatriba
insulsa, les dieron algún dinero a los farsantes, difamaron sobre muchos ciudadanos a quienes luego
encarcelaron y, luego, felices ratificaron que el fin del fin estaba cerca, incluyendo al presidente de entonces.
Dijéramos que esa fue una tónica general del gobierno colombiano anterior, buscando imponer sus políticas
fascistas, levantó todo tipo de aduanas morales, legales, éticas, discrecionalmente, para otorgarse la licencia de
calumniar, difamar, mentir e inventar. Valdría la pena que la justicia española verificara y confrontara a fondo las
informaciones que le fueron proporcionadas en ese entonces.
Nuestras relaciones, que en este momento tienen carácter clandestino, con gran cantidad de organizaciones
democráticas y revolucionarias del mundo, armadas y civiles, están regidas por las conclusiones de la
Conferencias Guerrilleras que, como ya señalé, orientan sobre el no desarrollo de acciones militares en otros
países, respetando la soberanía de cada país y las luchas de cada pueblo.
¿Es cierto que las FARC pidieron apoyo a ETA para atentar contra varias personas, entre ellas el
presidente, Álvaro Uribe, cuando visitara España o la UE?
Esa es la propaganda que se hacía el mismo Uribe, en Colombia y en el exterior, para proyectar una imagen de
víctima.
Las fuerzas de seguridad españolas detuvieron a Remedios García Albert, a quien consideran vinculada
con las FARC. ¿Tienen las FARC vínculos con Remedios García Albert?. En caso afirmativo, ¿en qué
consisten?
No conozco vínculos de Remedios García con las FARC. A ella, la referencio exclusivamente por una mención
periodística de las autoridades colombianas , durante el periodo de incontinencia propagandística que sufrió el
gobierno alrededor del supuesto ordenador del Comandante Raúl Reyes. Nunca antes ni nunca después la
escuché nombrar. Podría afirmar, si de algo sirve, que en los tiempos de las conversaciones de paz en el Caguán,
gran cantidad de personas venidas del mundo entero, a título individual o como representantes de organizaciones
de muy diversa índole o de gobiernos, hicieron presencia e intercambiaron opiniones con nuestros representantes
alrededor del proceso que se adelantaba. No podría agregar nada más al respecto.
¿Qué relación mantienen con los gobiernos de Cuba, Venezuela y Ecuador?
Si usted me lo permite, preferiría abstenerme de una respuesta alusiva a nuestras relaciones con cualquier
gobierno del mundo.
¿Creen que España puede jugar algún papel en la solución del conflicto colombiano? ¿Cuál?
Siempre hemos percibido positivamente la participación de la comunidad internacional en la solución política
del conflicto. Pero, dadas sus características actuales y las permanentes y agresivas declaraciones oficiales, es
necesario que le demos tiempo al tiempo.
¿Qué sabe de los falsos positivos? ¿Por qué las FARC no han difundido más revelaciones sobre ese tema?
El asesinato sistemático de civiles en estado de indefensión por parte de militares y policías, y su posterior
presentación como "guerrilleros dados de baja en combate", es una práctica institucional en Colombia, desde el
año 1948.
No es algo novedoso ni mucho menos. Hace parte de una guerra sucia desarrollada por el Estado colombiano
contra "el enemigo interno" que también concibe y ejecuta el asesinato selectivo de líderes políticos de la
oposición, de dirigentes sindicales comprometidos con los trabajadores, la desaparición de activistas
revolucionarios, las torturas, el terror y las masacres que intimiden y generen miedo, parálisis, pánico y
desplazamiento.
Todo ello se ha denunciado y se continúa denunciando. Existen centenares de libros, miles de denuncias,
millares de evidencias y de pruebas que demuestran la responsabilidad del Estado colombiano en el desarrollo de
esta estrategia, solo que hasta ahora, la comunidad internacional acepta la tesis oficial que señala como hechos
aislados, bajo la responsabilidad de algunas manzanas podridas, esta criminal práctica institucional.
Son centenares de miles las víctimas civiles de la guerra sucia que el Régimen ha emprendido, según afirma, en
"defensa de las instituciones y del Estado de Derecho".
A mediados de los años setenta, la estrategia oligárquica de terror fundió sus prácticas paramilitares con el
narcotráfico, bajo la dirección y jefatura de poderosos empresarios, destacadas personalidades de la política
tradicional y altos mandos militares, con el objetivo de intensificar sus crímenes y atesorar dineros provenientes
del narcotráfico, pero ocultando a sus verdaderos jefes y orientadores.
Hoy, muchas evidencias empiezan a salir a flote, desde las farsas de las cárceles asignadas a los militares y
políticos responsables de crímenes atroces, pasando por la usurpación masiva de tierras por parte de hacendados,
militares, industriales y dirigentes de los partidos tradicionales, acuerdos políticos empapados de sangre entre
gamonales y narcos, enriquecimiento desmesurado e inusitadamente rápido de un reducido sector social
vinculado a los distintos gobiernos de estos años, institucionalidad permeada casi sin excepción por dineros
mafiosos y al servicio de estos, hasta los nexos del alto gobierno con esta estrategia que por lo pronto visibiliza a
dos de sus "eminentes" cabezas, el señor Narváez y Álvaro Uribe Vélez.
Y, aunque hasta hoy no hay militares condenados por los llamados "falsos positivos", la sociedad avanza en la
lucha por llegar al fondo del problema, por determinar cada situación con precisión, castigar a los autores
materiales y también a los autores intelectuales y determinadores, lo que inevitablemente alcanzará la
reglamentación militar existente, inspirada, concebida y diseñada bajo la óptica de la Seguridad Nacional
pregonada por Washington desde los tiempos de la guerra fría, que fue uno de los temas tabú en la Constituyente
de 1991 y causa de fondo de los miles y miles de muertos de todos estos años. Colombia perdió mucho tiempo
por ese veto que impuso la oligarquía en los conciliábulos de aquellos años.
Tamaña equivocación, no puede repetirse. Las soluciones que requiere el país son estructurales, si queremos la
reconciliación sobre bases ciertas y no zurcir otro remiendo como aquel de 1991. Por eso también es
trascendente, que si logramos construir un nuevo escenario en función de la solución incruenta, en algún
momento puedan participar representantes de la fuerza pública, donde seguramente muchos de sus integrantes,
sin responsabilidades en las bajezas de la guerra sucia, también estarán clamando por la reconciliación y la
reconstrucción nacional.
A raíz de la muerte de Jorge Briceño en un bombardeo el 22 de septiembre, el presidente Santos reiteró
que se ahora sí se vislumbraba el fin del fin de las FARC. ¿Qué opina sobre esto?
Desde 1964 hemos conocido tal declaración oficial en boca de distintos presidentes y ministros de guerra, en
ocasiones haciendo de agoreros, otras veces en forma de promesa y otras a manera de amenaza, siempre con la
pretensión de ocultar las raíces del conflicto que hicieron necesaria la existencia de las FARC.
Así, han justificado la violencia terrorista del Estado.
Así, han incrementado año tras año el presupuesto militar y policial, para solaz de los generales y de los señores
de la guerra.
Así, han ocultado desde hace tiempo su propia incapacidad, su intransigencia y la profunda corrupción que
corroe las instituciones oficiales.
Así, pretenden cubrir su vergonzoso y humillante arrodillamiento frente al Pentágono Norteamericano y a la
Casa Blanca.
Mientras no aboquemos seriamente, entre todos, la búsqueda de soluciones a los problemas estructurales del
país, la confrontación será inevitable. Unas veces más intensa, otras no tanto. En algunos momentos con la
iniciativa militar del Estado, en otros, con la iniciativa popular, en una trágica ciclotimia que debemos superar,
inteligentemente, con grandeza histórica.
Como prosigue la confrontación, habrá más muertos. De lado y lado. Más tragedias para el pueblo. Y no llegarán
la paz y ni la convivencia para Colombia.
No se trata de la muerte de uno o de otro comandante guerrillero. El conflicto no es tan sencillo ni tan simple.
Las circunstancias históricas del país son muy particulares. La existencia de guerra de guerrillas revolucionarias
en Colombia no es consecuencia del voluntarismo de un puñado de valientes o de unos aventureros, o de unos
"terroristas" o de unos "narcoterroristas", tales calificativos podemos dejárselos a la propaganda oficial. La
insurgencia colombiana es reflejo del sumun de una serie de factores estructurales que los distintos gobiernos no
pueden empecinarse, terca y criminalmente, en desconocer.
La oligarquía colombiana ha conformado una fuerza pública armada de más de 500 mil hombres, en un país de
alrededor de 45 millones de habitantes con enormes necesidades y carencias. ¡Inaudito!. Cerca de la quinta parte
del presupuesto nacional del año entrante han sido aprobados para gastos militares. Se invirtieron casi $10.000
millones de dólares de ayuda norteamericana en el Plan Colombia, para una guerra fracasada. Sin embargo la
confrontación prosigue.
Cuando bombardearon el campamento del comandante Jorge Briceño, con casi un centenar de aeronaves que
dejaron caer miles y miles de toneladas de explosivos durante muchos días, en un dantesco infierno. Instalaron
en la periferia del lugar de tiendas de campaña con espejitos y regalos y ropa nueva, zapatos Reebock y Nike
invitando a los guerrilleros a través de altoparlantes durante semanas, a la traición y a la deserción.
Todo lo que obtuvieron fue una heroica respuesta militarde la guerrillerada, colmada de moral y de conciencia
revolucionaria, que produjo centenares de bajas en la fuerza de ocupación oficial y la solicitud masiva de ingreso
de nuevos guerrilleros en la región y en muchas otras zonas del país.
La cercanía de la paz democrática, de la convivencia y de la justicia social no se puede medir en litros de sangre.
Eso lo sabe el país y por supuesto el presidente Santos.
En su último informe ONG colombiana Nuevo Arco Iris, que hace seguimiento al desarrollo del conflicto militar
cruzando informaciones oficiales y de analistas, aunque reconoce la supremacía aérea del gobierno, ha dicho que
los combates en tierra les son notoriamente adversos.
¿Cuáles son los resultados reales de esta larga confrontación?
Al respecto tan solo quisiera anotar que diariamente hay combates y hechos de guerra entre la guerrilla
revolucionaria y la fuerza pública institucional y parainstitucional en la mayoría de los 32 departamentos del
país, donde se obtienen victorias y en ocasiones también se reciben golpes, en una confrontación que se prolongó
en el tiempo y en la que la iniciativa militar se altera, se modifica, cambia en el tiempo y en las diferentes áreas,
pero no estratégicamente. Los partes militares que hacemos públicos, cuantifican alrededor de los efectos de la
guerra en nuestro adversario y en nuestras propias filas con cifras irrebatibles. Quisiera destacar que la ofensiva
oficial actual iniciada desde hace algo más de 11 años, a partir del llamado Plan Colombia, diseñado en el
Pentágono norteamericano, dirigido y financiado por ellos y alimentado sin descanso por armamento de última
generación desde Washington, fracasó. Es la más grande y prolongada operación contrainsurgente adelantada en
el continente y es también la más grande demostración que la solución del conflicto en Colombia no pasa por la
Pax Romana.
¿Qué condiciones exigen ustedes hoy para desmovilizarse?
Desmovilizarse es sinónimo de inercia, es entrega cobarde, es rendición y traición a la causa popular y al ideario
revolucionario que cultivamos y luchamos por las transformaciones sociales, es una indignidad que lleva
implícito un mensaje de desesperanza al pueblo que confía en nuestro compromiso y propuesta bolivariana.
No tenemos ninguna dubitación, ninguna duda sobre nuestra obligación de luchar permanentemente y sin
desmayo, con convicción y optimismo, por acercarnos con certeza a la solución política, incruenta, del conflicto.
Los colombianos, con la contribución de países amigos, debemos construir un escenario de diálogo donde
hilvanar y tejer mancomunadamente un proceso que concluya en acuerdos, cuya materialización incida
contundente e irreversiblemente en la liquidación de las causas que en su momento originaron el conflicto
armado y que hoy lo nutren abundantemente.
Una vez erigido el escenario, en un proceso que también debe trabajar la reconstrucción de la confianza entre las
partes, tendremos que conversar sobre los prisioneros de guerra, militares, policías y guerrilleros en poder de las
partes, como un aspecto político y humanitario que reclama prelación. Y, en función de objetivos de largo
aliento, contamos como punto de partida con una herramienta excepcional cual es la Agenda Común por el
cambio hacia una Nueva Colombia, firmada como acuerdo entre el Estado Colombiano y las FARC-EP, en El
Caguán.
Por supuesto que lo importante es construir el escenario, con voluntad de decisión política, pensando en el país y
en su futuro, haciendo abstracción de las mentiras inventadas por la propaganda oficial que alejan la solución
definitiva porque hace pensar al establecimiento con sus propios deseos. Y, en estos procesos es indispensable
mantener la antena en tierra.
Los dolorosamente frustrados intentos que hemos hecho desde La Uribe en 1984 por encontrar caminos
civilizados, son evidencia de las enormes dificultades que conlleva encontrar el camino correcto sin que ello
implique resignación.
Colombia atraviesa una coyuntura crítica porque recién terminó el periodo del gobierno más violento y corrupto
de la historia nacional encabezado por Álvaro Uribe. Decenas de los congresistas y dirigentes políticos que e
hicieron campaña presidencial y participaron de su gestión están en la cárcel condenados como determinadores
del narcoparamilitarismo, otros muchos enfrentan investigación preliminar por parte de la Fiscalía y de la Corte
Suprema de Justicia, varios de sus ministros también están sindicados o son investigados mientras que decenas
de mandos medios de esta administración ya están encarcelados todos por corrupción y/o paramilitarismo.
El velo está cerca de caer. La capa de teflón construida por los amigos de Uribe posibilitando el enriquecimiento
desmesurado de este círculo mafioso como fruto de una inconmensurable corrupción administrativa, la
contemporización complaciente de muchos con la estrategia y práctica paramilitar que ya se le conocía y su
fascistoide rechazo visceral a una solución política del conflicto, todo este vergonzoso velo, está a punto de caer,
lo que abrirá nuevas perspectivas a la civilidad y a la democracia verdadera.
Cuando el país además de la violencia y la corrupción, lo azota la naturaleza en forma de lluvia inclemente, le está reclamando a sus dirigentes grandeza y estatura histórica para sortear la difícil coyuntura y proyectarlo con fuerza hacia el futuro.
A los odios enfermizos irrigados por el anterior gobierno, que polarizaron a Colombia, les están pasando su cuarto de hora. A las licencias que se arrogó para birlar la ley como ruina les está poniendo fin la Fiscalía, los jueces y las Cortes. El haber retrotraído al DAS a los tiempos de la tenebrosa POPOL, policía política del régimen en los años 50 y aparato criminal del bolsillo presidencial, no será un delito impune.
La inane insistencia uribista condensada en su señalamiento a las FARC como terrorista, no le hace ni sombra a la contundente verdad sobre la existencia del conflicto armado en Colombia contenida en el proyecto de la llamada Ley de víctimas, si tenemos en cuenta que fue sobre la tesis mentirosa de inexistencia del conflicto, que Uribe construyó su tinglado fascista.
Como revolucionarios que lo hemos entregado todo por nuestros ideales y el bienestar del pueblo, persistimos en la solución política del conflicto.

LAS CLASES MEDIAS ¿SON REVOLUCIONARIAS?

LAS CLASES MEDIAS ¿SON REVOLUCIONARIAS?

Miguel Ángel del Pozo

El dogmatismo es mal consejero; en sus justificaciones se podrían llegar a actitudes y posiciones que podrían acercarse a los extremos; en ese orden, José Vicente Rangel, los días lunes, en Últimas Noticias, en su “ElEspejo” (Caracas, 13 de junio, 2011, pág. 24-ElPaís) en su columna: “Laberinto” lo expone con claridad cuando expresa que “…el terrorismo envilece –en cualquiera de sus manifestaciones- a quienes lo practican y a la ideología que lo asume…” Es decir, consideramos que las prácticas extremas de los dogmatismos podrían desarrollarse hacia actitudes humanas inconcebibles e indeseables para el resto de las sociedades expuestas. Así lo pensamos cuando leemos en la misma página referida, el texto central de “ElEspejo” titulado: “A nivel de letrina”. Nos comunica JVR al referirse al “Golpe del 11 de Abril” en Venezuela y a los comportamientos de los “golpistas” que similares expresiones sociales contra los “chavistas” se manifestaron en “…la “cruzada” de Franco contra los rojos…o la que realizó Pinochet después del 11 de septiembre de 1973: consistente en la materialización sanguinaria de la consigna, repetida por los golpistas en las calles de Santiago, “Viene Jakarta”, inspirada en el genocidio que se consumó en Indonesia cuando fue derrocado el presidente Sukarno…” (Idem, subrayado nuestro). En ese mismo escenario, se pudo ver, una y otra vez, como los auto-calificados como “demócratas” trataban de humillar y pisotear las dignidades de altas personalidades de la Revolución Bolivariana, incluido el Comandante Chávez Frías en su investidura de Presidente Constitucional y democráticamente elegido en las urnas en expresión de Democracia Representativa; pero en los momentos álgidos de las expresiones extremas de los dogmatismos, hay “masas” que pierden sus conciencias y se expresan sus inconscientes históricos gracias a una “educación subliminal” y no tan subliminal e ideológica hacia aquellos a quienes los van “cultivando inteligentemente” en paradigmas sustentados en las “modernidades” occidentales –judeo-cristianas- y capitalistas (¿perogrullo?). Es decir, que esos sectores sociales que se expresaron en todo su furor cuando, particularmente, era expuesto al escarnio público quien fuera, en ese momento, ministro de interiores; ese sub-conjunto social en referencia actuó con su inconsciencia convertida en conciencia pero sin ética ni moral cristiana-católica en expresiones y actuaciones solo imaginables en “seres humanos” sin alma porque el “alma” es el factor fundamental que nos diferencia a los “seres humanos” de los “seres sin alma”. A todo esto, nos preguntamos: ¿Qué dirán aquellos actores principales que sentados en cómoda conversa en los sillones de Miraflores cuando exponían planes de desarrollo del Gobierno de “Pedro El Breve”, conjuntamente, con representantes de ambivalentes potencias que les importaba “un carajo” la vida, la dignidad y las consecuencias de aquellas manifestaciones extremas en dogmatismos de sectores de ciertas clases sociales poco nacionalistas?

Bernat Muniesta en su libro: “Nudos Gordianos” ya referido en anterior texto escribió que “…a nadie atacó [Karl] Marx con mayor virulencia que a los anarquistas…Marx…le moteja [a Proudhon] con el insulto más agresivo…[de] ´pequeño burgués´…[transformado en el] más definitorio de todos los posibles insultos en nombre de su socialismo científico…” (Idem, pág. 138) Para continuar expresando que “…la pequeña burguesía no es ni burguesía ni clase obrera, o es ambas cosas a la vez…” (Ibidem) Al tiempo, nos dice que Karl Marx consideraba que cuando Max Stirner hablaba de categorías, éste, no mencionaba ni a los burgueses, ni a los pequeños burgueses, ni a obreros, ni al lumpen-proletariat sino que se expresaba, en cuanto a categorías sociales se refiere, como “…mercaderes, dirigentes, esclavos y rebeldes. Humilla las categorías científicas…” (Idem) escribia Karl Marx. Tremendo lío.

¿Quiénes son de clase media? ¿Está la clase media, a su vez, subdividida en sub-conjuntos del subconjunto social considerando a las “clases sociales” como el conjunto? ¿Cuáles son los paradigmas que nos permiten definir a la clase media? ¿Estos paradigmas se sustentan en conceptos de la economía, ideología, etno-antropológía, sociología e, inclusive, sus religiosidades?

Regresamos a JVR cuando nos dice, refiriéndose a los desarrollos históricos del 11A que “…por cierto, caigo en cuenta que nada se ha escrito –acaso alguna anécdota perdida en el contexto de aquella situación- sobre lo que sucedió en los pliegues oscuros de esos momentos críticos…” (JVR, Idem). Para continuar precisando que “…la oposición se lanzó como fieras a la caza de los chavistas; buscó en las barriadas…” (Ibidem)

Las precisiones de JVR nos permiten agregar algún comentario personal en el marco del 11A. Días previos al día del “Golpe del 11A” asistimos a concentraciones y marchas de aquella masa social que se expresaba contra, puntualmente, Hugo Rafael Chávez Frías acusándolo de cualquiera de los epítetos que se siguen repitiendo después de “algunos años”; es decir, que las tesis de que la oposición no ha cambiado en su fundamental discurso y, quizás, sus objetivos fundamentales, es decir, en la estrategia sustentada en la táctica de la salida de Chávez Frías del Poder y del poder criollo siguen vigentes. Pero lo que nos incumbe es cuál era la composición social de aquella masa humana que se concentraba, que marchaba, que gritaba, que se auto-flagelaba, que se exorcizaba. Quizás lo expuesto por JVR que nos hemos permitido escoger refiriendose a que aquella oposición que durante el desarrollo del golpe de estado se dedicaron a buscar “…como fieras…” y a la “…caza de los chavistas…” Ello nos permite, subjetivamente, aceptar que aquella masa golpista ya tenía en mente no solo buscar a los chavistas sino a ejercer los ejemplos históricos que el propio JVR nos ha referido y nos los hemos resaltado en las realidades de la España franquista y el Chile fascistas de Pinochet; con ello queremos precisar que el concepto de “lucha de clases” lo practican, con precisión quirúrgica, las derechas nacionales e internacionales, in extremis, “sin que le quede nada por dentro”. Entonces ¿son los pobladores de las barriadas criollas de “clase media”? Lo que nos obliga a inquietarnos con la pregunta de ¿cómo se comportan los pobladores de las barriadas frente al consumismo? Y vamos más allá con nuestras dudas: ¿Con cuál baremo analizaremos las “delicias capitalistas” del consumismo y cómo afecta el consumismo en los diferentes sectores sociales de las sociedades citadinas y no citadinas de Venezuela?

Es cierto, nos los hemos mareado evitando “mojarnos” (expresión muy castiza) con la pregunta del título. Nos vamos a permitir cambiarlo por la inquietud sin respuesta de ¿podrían expresarse las clases madias, políticamente, por ejemplo, como clases que se comprometieran con un proyecto nacionalista, humanistas, socialista? Y si no ¿por qué no se adscribirían a esas propuestas de progreso nacional?


delpozo14@gmail.com




ALTERNATIVOS Y COMUNITARIOS

ALTERNATIVOS Y COMUNITARIOS
José López
Semana de gran fortaleza para la Comunicación Alternativa y comunitaria. Por medio de un proceso fundamentado en la consigna “El Pueblo Legislador” se dio inicio en todo el país a la revisión, discusión y análisis al papel de trabajo o anteproyecto de “LEY DE MEDIOS COMUNITARIOS, ALTERNATIVOS Y DE LA COMUNICACIÓN POPULAR” (LMCACP) y organizado por la Subcomisión de Medios de Comunicación de la Comisión Permanente del Poder Popular y Medios de Comunicación de la Asamblea Nacional que, con la participación de gran numero de voceros de medios alternativos y comunitarios de distintas regiones de Venezuela concertaron, en el marco de este proceso, un plan de acción que llevará a diversas instancias populares la discusión de esta ley.
Este proceso de discusión nacional, se tiene previsto continúe hasta la primera semana de julio para que junto a la necesaria recolección de firmas que lo acompañen entregarlo a la Asamblea Nacional y sea aprobado en primera discusión en ese mismo mes.
El anteproyecto de ley que regulará la actuación de centenares de comunicadores populares del país viene a sentar un precedente de justicia único en el mundo: que es el de otorgar carácter legal a una actividad que, aun siendo legítima, se ha venido ejecutando en el marco de un cierto clandestinaje que ha permitido la arremetida cruel y el desdén de muchos burócratas “cuasi revolucionarios” enquistados con un “chaleco rojo” en las distintas instancias del ejecutivo nacional.
Hemos sido testigos mudos de vergüenza y tristeza cuando en diversos eventos, tales como: “Aló Presidente” y otros, el Compañero Presidente Chávez (Que espero no sea por este tipo de desplantes que se enfermado) ha clamado, ha rogado a ministros, gobernadores y alcaldes atención para la Comunicación Alternativa y Comunitaria y estos, que pasan a veces, hasta cuatro horas “como gallinas comiendo maíz”, moviendo la cabeza de arriba abajo (afirmando, aceptando) a todo lo que diga el presidente, cuando están en sus despachos toda la atención en cuanto a información o prensa se refiere, va hacia la gran prensa de la oligarquía que es la que ataca precisamente con odio y rigor al proceso Revolucionario y construye matrices de opinión negativas a toda la obra del gobierno Revolucionario de nuestro compañero presidente y en esta actuación, que no deja de tener (para ellos) el aberrante y contrarrevolucionario interés económico en cuanto la adjudicación de pautas publicitarias y el aun mas despreciable “porcentaje” que se ganan adjudicándoles tales pautas al enemigo constituye al mismo tiempo un flagrante caso de traición a la patria por cuanto todo el esquema mediático de mentiras y manipulaciones de la información contra la Revolución Venezolana es organizado y dirigido desde la CIA y el Pentágono de los Estados Unidos.
Es por esto, que debemos saludar y apoyar la iniciativa de estos compañeros de la Comisión Permanente de Medios de Comunicación de la A.N. que con decidido empeño han ayudado a poner este anteproyecto de ley en manos del pueblo para que este opine, revise, apruebe o desapruebe cual es el futuro de la Comunicación Alternativa, comunitaria y Popular en Venezuela y como vamos a pasar del papel de defensa a la ofensiva contra la agresión mediática imperialista que ya se viene anotando éxitos en diversos países del mundo pero que aquí se va a encontrar con un pueblo armado con “La Artillería del Pensamiento”, como decía el General Bolívar en relación al papel de la prensa en la guerra Revolucionaria.
Hago un llamado, fervoroso, solidario y Revolucionario a los compañeros comunicadores que aún no se han incorporado a este proceso impulsado por la Revolución en defensa de la Comunicación Alternativa a que lo hagan apoyando al proyecto de ley. Ya nos reunimos el jueves 10 en la UBV junto a Miranda y Dtto. Capital, este sábado 18 los alternativos de Vargas nos volveremos a reunir. Será en Radio Huayra, en el Complejo Cultural.
Patria Socialista o Muerte…..Venceremos Camaradas

jueves, 9 de junio de 2011

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA vs COMUNIDAD LATINOAMERICANA

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA vs COMUNIDAD LATINOAMERICANA

Miguel Ángel del Pozo


El título de esta propuesta debería ser: “Los Estados Unidos de América versus la Comunidad de Estados de América Latina y El Caribe” para que, por ello, no se prestara a ciertas confusiones. Además debemos aclarar que estamos conscientes del uso del vocablo: “versus” porque es lo que consideramos podría desarrollarse en un futuro con imprecisión en su momento histórico concreto puesto que las realidades que la Historia nos enseña cuando de Imperios se trata nos precisan que aquellos Imperios cuando han entrado en una muy seria crisis actúan con todas las violencias que la soberbia conjuntamente con el “pecado original” en el “ser creado” cuando se manifiesta éste como “ser político-social” hacia un desarrollo en violencia global y no puntual. Quizás debería considerarse como algo confuso el argumento pero cuando, reiteramos, vamos a la Historia, ésta, con toda su objetividad en los “hechos históricos”, nos expresa como, por ejemplo, el Imperio Romano se vio desmontado por los calificados por la “culta Roma” como de “bárbaros”; también como aquel Imperio “donde nunca se ponía el sol” cual fuera humillado en Cuba y Filipinas por quien te conté; así y como cuando los “victorianos” fueron viviendo sus decadencias, paulatinamente, sufriendo y aceptando quien como su “colonia” le iba imponiendo “los tiempos imperiales” hasta su mas humillante “kow-tow”. Pero hay otro concepto que debemos incorporar a estas líneas, el concepto “Imperialismo” que no disfrutaron aquellos Imperios de los pasados humanos hasta en los momentos en los cuales el propio Imperio Británico se vio beneficiado por las famosas tesis leninistas; tesis, por cierto, que el “vecino del Norte” las asumió como “política propia” para realzar sus vanidades por destino manifiesto. En este momento, nos debemos interrogar sí van de la mano los conceptos “Imperio-Imperialismo”; si ello es aceptado, por tanto, nos alcanza la inquietud del porqué de ese conjunto político-ideológico que no se manifestó, por ejemplo, con los Imperios de Roma, España, Francia a pesar de las críticas que nos puedan elevar. También podríamos preguntarnos el porqué la nación asiática de China nunca se manifestó como un Imperio en el concepto judeo-cristiano, es decir, occidental sino que su praxis como “poderosa nación”, por ejemplo, en tiempos de la dinastía Ming si recibía y aceptaba los “tributos” de reinos vecinales pero demostraba agradecimiento y respetos a dichos gestos entregando el doble de tributos tributados como muestra de relaciones armoniosas y otras variables políticas de seguridad regional por y con reinos como el de Vietnam, Tailandia, Corea, entre otros.

Hemos propuesto en estas líneas dos conceptos: Imperio e Imperialismo para poder acercarnos al intento de disertación en el título y aclarado en la primera frase de este texto. Consideramos que no es, realmente, necesario demostrar que los Estados Unidos de América disfruta de ambas “prebendas”, es decir, es un Imperio que se califica y calificamos como 1ra Potencia Mundial estando de acuerdo con esa realidad aún y cuando los países del BRICS van en “pleno desarrollo” hacia convertirse en “potencias mundiales” inevitablemente para los EEUU de América aunque debemos, al tiempo, distinguir que la República Popular China está adelantada con respecto a los otros países del BRICS. En segundo lugar, los EEUU de América en su praxis es un país “Imperialista” en los términos leninistas; ello significa que en conjunción con la praxis Imperial, ésta está “condimentada” con las realidades superiores del lógico desarrollo del sistema capitalista. Pero “la perfectibilidad” del propio sistema capitalista nos trae y nos ofrece sorpresas muy interesantes cuando profundizamos en esa relación entre sistema capitalista-Imperio-Imperialismo en las actualidades. Bernat Muniesa en su libro: “Nudos gordianos” (Barcanova, Barcelona, 1995, pp. 190) nos precisa que la “…contradicción natural (Karl Marx dixit)…quedó obscurecida por la contradicción entre los hombres, en lucha por la propiedad y el poder…” (Capítulo: “El caso Marx”, p. 133; subrayado nuestro); sobre esta realidad histórica en considerando las realidades actuales proponemos agregar que dichas contradicciones se manifiestan actualmente como “contradicción entre las naciones” producto, precisamente, por el carácter de la globalización como etapa superior del imperialismo en el marco del desarrollo lógico del sistema capitalista.

Dicho lo anterior, regresamos a nuestra realidad latinoamericana y del Caribe vis a vis los yanquis. Hay en la mesa donde el tablero internacional está colocado varias preguntas: ¿fueron triunfantes las revoluciones de colores promovidas por Washington y por qué el Poder (Müller Rojas decía) se “lanzó a esa aventura”? Otra interrogante más actual: ¿Por qué Washington ha promovido el levantamiento de sectores sociales en países con fuertes contradicciones internas sociales que van desde expresiones religiosas enfrentadas hasta enfrentamientos tribales en una región geográfica muy alejada de sus costas y más cercanas a las sociedades europeas que son, en última instancia, sus aliadas en el marco del capitalismo imperialista? Aún otra: ¿Por qué la Casa Blanca viene desarrollando una política de enfrentamiento no bélico en Asia con “promesas guerreristas y de armamento de última generación” expresadas en fechas recientes por el saliente Secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, en la 10ª Conferencia para la Seguridad en Asia celebrada en Singapur donde asistieron los ministros de defensa del Sudeste Asiático, Gran Bretaña, países de la zona del Pacífico e, inclusive y por primera vez, el Ministro de Defensa y Consejero de Estado de la R.P. China, Liang Guanglie? En ese objetivo escenario descrito es demostrable que a quien más beneficia es a Washington porque las expresiones bélicas en contradicciones además de estar alejadas de sus costas tanto del Atlántico como del Pacífico afectan, directamente, a sus socios políticos, ideológicos y comerciales en el marco referencial del actual desarrollo en crisis del sistema capitalista-consumista; es decir, si sumamos los escenarios reales y posibles en Iraq, Afganistán, Paquistán, Irán, norte de África, otras regiones de África todo ello basado y sustentado en la “tesis del terrorismo global” plus las crisis financieras que afectan con mayor rigor a las economías sobre el Mediterráneo percibiremos con cierto grado de precisión aquel tablero arriba referido. Esas realidades objetivas exponen un escenario muy particular y beneficioso para los Estados Unidos de América en una supuesta “realidad controlada” (¿and real politik?) en la real y objetiva relación: Poder-Washington que abarca desde el estrecho de Bering hasta el estrecho de Magallanes con lo que, en consecuencia, la tesis expuesta en la “Doctrina Monroe” de “América para los americanos” estaría más vigente que nunca como dirían los “pueblos al sur del río Bravo”.

En el marco de ese escenario, Washington, es decir, el Congreso y los lobbies; la Casa Blanca, es decir, el Presidente Barack Obama; el Pentágono y su vocero oficial, Robert Gates; la Secretaria Hillary Rodham Clinton, con voz propia se encuentran “con los brazos cruzados” ante la imposibilidad, hasta ahora, de “frenar” la constitución formal de la Comunidad de Estados de América Latina y El Caribe a realizarse los próximos días 05 y 06 de julio del año y el siglo en curso. Por curiosidades de la Historia e ironías del destino –fate- la “visión de Simón Bolívar” de unidad continental se llevará a cabo un día después de la celebración del Día Nacional de los Estados Unidos de América el 04 de julio. Ahora bien, ¿por qué Washington se embarga en tamaña aventura? ¿Cuáles garantías supone, tiene y mantiene para lograr un control real y objetivo sobre los “parabienes” existentes en los países al sur del río Bravo? ¿Estaría Washington considerando las realidades en “pleno desarrollo” de las conciencias de los pueblos latinoamericanos, centroamericanos y caribeños? ¿Podría Washington proponer una relación “suma-cero” a los gobiernos y sociedades de la Comunidad referida a constituirse en la cuna de El Libertador, Simón Bolívar, en Caracas? A lo que nos lleva a preguntarnos ¿sí las debilidades de Washington le permitirán mantener el escenario mundial actual y sostener la permanente devaluación del dólar como moneda de cambio medieval internacional?

Es evidente que la presencia de China en los países al sur del río Bravo es efectiva, con aquella capacidad de negociar con cualesquiera sean sus gobernantes en el plano ideológico al tiempo de poseer, según informes, hasta un 40% de la deuda estadounidense y un superávit comercial estratosférico. Es una realidad geopolítica y geoestratégica a favor, evidentemente, de China vis a vis los EEUU de América; frente a esas realidades objetivas, camina por nuestra Región un pensamiento autóctono que lo conforman las culturas originarias de nuestra Región continental e isleña incluyendo los pueblos originarios del norte de América; además, contiene los pensares de todos, absolutamente, todos los Libertadores y Próceres de nuestros espacios geográficos conjuntamente con sociedades actuales que, paulatinamente, van tomando conciencia del “ser latinoamericano, centroamericano y caribeño” donde las “clases medias” van confrontándose con sus propias imágenes desgastadas en transformaciones nacionalistas.


delpozo14@gmail.com


Es necesario un debate urgente sobre el tema de las relaciones con Colombia

Camaradas, amigos, poetas:

Es necesario un debate urgente sobre el tema de las relaciones con Colombia, el caso de Honduras donde no se mostró unidad del ALBA en la OEA, Latinoamérica y mas allá!! Para ello debemos organizar un debate urgente al interior del Polo Patriotico que se construye, en el PSUV y en el Movimiento Popular. La unidad de los revolucionarios, en la coyuntura actual de ofensiva imperialista y sus lacayos, mas que una necesidad es una obligación.

La situación alrededor de éstos temas se complica, y estamos obligados a debatirlo, con la necesaria explicación de la Cancillería y el Gobierno Bolivariano, con el Comandante Chávez al frente. ¡¡La unidad se construye sobre el debate y la acción!!

"Irreverencia en el debate, lealtad en la acción"

¡¡La diversa militancia tiene el deber y el derecho de conocer mas allá de lo declarativo, mas aún en temas tan delicados como éste!!

Este correo lo estoy enviando también a algunos camaradas con posiciones importantes en el Gobierno y en las organizaciones que constituyen la base de apoyo del proceso revolucionario socialista.

Saludos!!

--
William Gudiño Peralta
Caracas, República Bolivariana de Venezuela

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA ¿NACIÓN TERRORISTA?

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA ¿NACIÓN TERRORISTA?
Miguel Ángel del Pozo

El “vecino” es incómodo por sus demostraciones en lo extenso-histórico de sus relaciones globales con sus “vecinos” y, además, allende los mares se encuentren estos mares y horizontes en los lados de las costas orientales del Atlántico, sean aquellas costas bañadas por las inquietas aguas del irónicamente bautizado como “El Pacífico”. Es un país que fue “colonia” bajo la corona del Imperio Británico que no es cualquier cosa y sino pregúntenle a los “países miembros” de la Commonwealth que aún siendo “libres” (sic) y democráticos tienen que levantar el “teléfono azul y rojo” para solicitar permiso para poder desarrollar sus relaciones exteriores y de defensa. Por cierto, es curioso que habiendo sido los EEUU de América colonia británica del “agradable” rey Jorge III no pertenezcan a la “unión libre y voluntaria de ex-colonias británicas” en la Commonwealth. Lo que puede afectar una “taza de té”; menos mal que el SENIAT aún no se ha enterado.
El “vecino” nació como nación-país con una ideología -American Enlightenment- que podría sustentarse en la unidad de los “bíblicos”, aquellos provenientes de las cárceles británicas por variedad de motivos y otros sectores sociales, “los casi-no-favorecidos”, por sus cargas ideológicas y geográficas plus la tesis-ideología que sustentaban aquellos seguidores de lo que se denominan como logias masónicas porque son varias y variadas. Los Padres Fundadores, pro-griegos y pro-romanos muy alejados de Mesopotamia, caminaron “tabernas e iglesias cristianas” de la costa este exponiendo que el “liberalismo” era la panacea del futuro; que las actitudes del Rey David eran las “lógico-históricas”; que el “anglicanismo” era “alienante” y que Dios les había hablado como a cual Moisés ordenándoles la misión de las “cruzadas del modernismo” como futura nación con destino inevitable.
Los “Padres Fundadores” alcanzaron sus objetivos y la colonia se convirtió en Estado-nación pero limitado en sus espacios geográficos; claro con los sueños humanos conjuntamente con los celestiales en profecía obligaban a los conductores de los nuevos espacios geográficos la necesidad de “expandir” sus poderes divinos hacia las lógicas regiones continentales que miraban al poniente pero habían dos “pequeños problemas”: el primero era que aquellos espacios geográficos estaban ocupados por los “sin alma”; y, el segundo, había que buscar el incentivo para que los adherentes colonos en libertad se “animaran” a tomar los rumbos de la “Conquista del Oeste” que, gracias a Dios, porque el nuestro es católico y nos echó una mano, solo llegaron hasta “Bonanza” pero eso sí parecían una “marabunta”. Estos “pacíficos caminares” los llevó hasta ver las aguas del Pacífico donde la Corona Británica disfrutaba de las producciones de te, pimienta, nuez moscada, sedas y otras delicias que marcaban los mercados capitalistas de las Europas de las testas coronadas.
Decir que los “Padres Fundadores” no tenían visión de futuro es como decir que Simón Bolívar no dijo lo que, premonitoriamente, señaló sobre el “vecino del Norte”. Estaban clarísimos, sabían que, además de las órdenes celestiales, tenían algunas ventajas que aquellas coronadas y testadas personalidades europeas colonialistas no tenían: juventud como Estado-nación no testado y no de sangre azul y ambiciones desmedidas; ambas “virtudes” para su praxis requerían de “guts and Christian ethics” y así fue. Los noveles gobernantes tomaron la decisión de, primero, conformar un solo y extenso país de tamaño superior y unido comparativamente a las Europas de los siglos XVIII y XIX. En segundo lugar, sin la necesidad de los traumas que se vivían en la Gran Bretaña del Manchester, Liverpool, Sheffield pudieron apropiarse de los adelantos en las “Ciencia y Tecnología” del viejo continente plus los desarrollos de las propias porque es necesario decirlo y reiterarlo ya que país que se respete desarrolla sus propias ciencias y tecnologías. Aquel desarrollo industrial, por supuesto, conllevo el desarrollo de contradicciones internas entre dos factores sociales: los empresarios-capitalinos y los hacendados-esclavitud que había, necesariamente, que solucionar cual se logró con la llamada “Guerra Civil” que aún y en fechas recientes se parodió en aquellos estados de la Unión que sufrieron las más críticas derrotas, es decir, que sin estar inmersos en un escenario feudal dominaron los paradigmas correspondientes. Una vez solucionados los “temas” arriba expuesto consideraron que ya habían alcanzado la denominación de Estado-nación-país y había, obligatoriamente, que pasar a la segunda etapa de las profecías celestiales. ¿Cuál sería y que representaba esa siguiente fase en expansión del novel poder jeffersoniano? Reiteramos que los “Padres Fundadores” eran unos tipos reflexivos e inteligentes que sabían y conocían lo que “se cocinaba” en la Europa en contradicciones; era necesario hacerle saber a “los coronados” quien mandaba en estas costas del Atlántico y, particularmente, en las costas de todo El Caribe; para ello se montaron un “plancillo” bien estructurado no solo políticamente sino también con sustentación en las ideas y con la praxis del cañón y fue así como surgió la “Doctrina Monroe” que simplificó sus tesis aprobadas como ley de los EEUU de América como “patio trasero”. Para que haya un “patio trasero” debe haber un “patio delantero” que marca como “alcabala” las directrices de aquellos “beneficiados” a disfrutar de las prebendas del novel y ambicioso país. Pero ¿qué significaba el “patio trasero” y cuál era su importancia geopolítica y geoestratégica? Además de todas las variables que ustedes deseen incorporar era un “asunto de estado” demostrarles a los europeos quien “manda en casa” y “ejercerlo”, por supuesto. Pero el Poder estadounidense, aún así, comparativamente con los imperios reales y en decadencia europeos, no era lo suficientemente sólido y consolidado como para alcanzar ese “necesario respeto” que implícita ser Imperio; fue por ello que cuando vieron la oportunidad propusieron e impusieron la tesis de “Puertas Abiertas” para el proceso colonizador y, por supuesto, el comercial, es decir, que todo el mundo se iba a beneficiar de las “ventajas” que las colonias proporcionaban a la “jauría imperial”.
Hemos mencionado en anteriores como el Poder de los EEUU de América fue imponiéndose, inteligente y paulatinamente, en aquellos mundos imperiales: Japón, dirigir los acuerdos de paz producto de la “Guerra de los Boxer”, el sistema de “Open doors”, inversiones financieras en China a finales y principios de los siglos XIX y XX, respectivamente. Frente a esas políticas impulsadas desde Washington, las contradicciones en el “Viejo continente” se fueron agudizando para alcanzar las “causas y consecuencias” de la 1ra Guerra Mundial donde participó Washington pero con un resultado favorable “raquítico”, al tiempo que “desde lejos” observaba como Vladimir Ilich Lenin imponía, por lógica histórica, un Gobierno de obreros y campesinos que entraba en profunda contradicción con los propios principios fundamentales de la fundación de la “Nación de los Padres Fundadores”. A partir de ese momento, el Poder tomó la decisión de ejercer el poder efectivamente y para ello la 2da Guerra Mundial y sus consecuencias les facilitaron el camino hacia la “unipolaridad”. A partir del “Plan Marshall”, la “Guerra Fría”, el “Muro de Berlín”, los atentados del “11 de septiembre” y sus consecuencias bélicas tomando en consideración al “tema Iraq” como un preámbulo, Washington consolidó su poder como Imperio. George W Bush, hijo terminó su ejercicio y el nuevo ocupante de la Casa Blanca significó una alteración a la propia Historia que habían diseñado los “Padres Fundadores”. Pero el Poder, como lo titulaba Müller Rojas, es una sólida estructura que ejerce el Poder y el poder. Barack Obama se enteró de esa realidad una vez que tomó la primera “decisión ejecutiva” cuando la Historia entró en el Oval Room.
Para concluir nos vamos a permitir para sus reflexiones una cita del autor James O´Donnell en su libro: “La ruina del Imperio Romano” (Ediciones B, Barcelona, 2010, pp. 527). Dice la cita que “…Procopio vio…que Justiniano nunca libró una guerra que tuviera que librar y que…estaba ansioso por librar aquellas en que no tendría que haberse aventurado rivalizando en sus ambiciones…con el emperador Trajano [400 años antes]…Justiniano tampoco terminó nunca una guerra antes de empezar otra y tenía una capacidad infinita para negar, así mismo y al mundo entero, los catastróficos fracasos que siguieron sus aventuras…” (Idem. p. 297). Sin más palabras.

delpozo14@gmail.com


ERA POST PETROLERA, UN CAMINO NECESARIO

ERA POST PETROLERA, UN CAMINO NECESARIO

La peor condena que hemos heredado del pasado ha sido la cultura minera de vivir del petróleo

Marcial Barrios

Es claro que en Venezuela el despertar ecológico en la mente de los ciudadanos es cada día más evidente y abre la brecha para una nueva era donde el principal producto de exportación de Venezuela como lo es el petróleo, sea cuestionado como forma de vida y donde se comienzan a dibujar las fuerzas populares de un cambio eco político. La unión por el fin ambiental también desarma cualquier tesis egocéntrica y populista.

La era post petrolera debe ser el objetivo de esta generación que ha nacido signada bajo las amenazas de los medios de producción y consumo ya sean del capitalismo, socialismo y el comunismo. Donde durante el siglo XX y XXI se ha visto y se continúa viendo a la madre tierra como un espacio para destruir los ecosistemas con el pretexto del desarrollo.

Los bosques del Sur del Lago de Maracaibo fueron arrasados tras la tesis de los suelos “más fértiles de Venezuela”, los causes de los ríos del Delta del Orinoco fueron cambiados con el objetivo de lograr el “granero de Venezuela”, Los pozos petroleros continúan dejando devastación y contaminación así como la explotación degenerada de hierro, níquel, oro, etc. Donde los ríos se ven contaminados bajo la mirada inclemente de un Ministerio del Ambiente que lleva casi cuatro décadas de espalda al nombre que representa. El peligro latente de la energía atómica y la guerra sucia contra las energías limpias hoy ya son evidentes.

Pero hoy en día los ciudadanos se han fortalecido en el conocimiento del tema y es creciente la información y las organizaciones no gubernamentales, así como los ciudadanos dispuestos a integrar una fuerza defensora del ambiente. El marco legan también es parte de ese impulso que respalda el desequilibrio ecológico. Pero sin embargo el deterioro del ambiente en Venezuela continúa a una velocidad mayor que el crecimiento de la conciencia ambiental.

Es de vital importancia saber que la conservación del ambiente no es responsabilidad de un grupo político. La responsabilidad es de cada individuo, cada uno de nosotros contribuimos con el bien o el mal en el destino de los territorios nacionales afectando millones de vidas humanas y no humanas que se desarrollan en este mundo.

Desde El Comunicador Ambiental, hoy pedimos a cada uno de las personas que lea estas letras que se incorpore en la divulgación de la campaña por la Carta de la Tierra, El Protocolo de Kyoto, e involucrarse en las actividades de las ONG que hagan vida en el mundo del reciclaje, la reforestación, y en el reconocimiento del poder necesario de la naturaleza.

Ya tenemos en Venezuela la plataforma de las redes ambientales, ONG, alcaldías y hasta un partido político con tendencia ecológica como lo es El Movimiento Ecológico de Venezuela, cada quien puede buscar su espacio dentro de esta organizaciones para poder contribuir a frenar el ataque que la falta de planificación humana causa sobre el medio ambiente.

Dejemos una huella, pero una huella que sirva para contribuir con un mundo libre y prospero de naturaleza, pensemos firmemente que la peor condena que hemos heredado del pasado ha sido la cultura minera de vivir del petróleo, el camino verde se ve en la era post petrolera.

Un puesto de vanguardia

Un puesto de vanguardia

Freddy J. Melo


La actual coyuntura nos congrega en torno a un tema que toca el fondo mismo de nuestra revolución en marcha: la viabilización de una patria libre e independiente, regida en función del interés popular y orientada a concretar el desiderátum bolivariano de “mayor suma de estabilidad política, mayor suma de seguridad social y mayor suma de felicidad posible”. La realización de una patria como ésa, prefiguración del socialismo al cual aspiramos, sólo es dable mediante el ejercicio por el pueblo de la “autoridad suprema del poder público”, que es como la doctrina define el concepto de soberanía.


La Carta de las Naciones Unidas –obviemos la triste impotencia y cabronería de esa institución mediatizada– y los demás instrumentos del entramado jurídico internacional (expresión del orden burgués, pero tocado por la fuerza de las luchas populares) postulan que todos los países, indistintamente de su tamaño o poderío, son pares en dignidad y poseen derecho igual a darse el sistema de gobierno que cada pueblo desee, a la intangibilidad de su espacio geográfico, al respeto de su lengua, tradición y cultura. Es ése el reconocimiento de la soberanía de las naciones, abroquelada en los principios de autodeterminación y no intervención; es ésa la consagración en términos nacionales del apotegma según el cual el derecho de cada uno llega hasta donde comienza el de los otros, y de la sentencia del gran Benito Juárez relativa a que “el respeto al derecho ajeno es la paz”.

La soberanía no se discute, se defiende con todo –palabra de Sandino–, y defenderla es una atribución ingénita y un deber de todo ciudadano bien nacido.


Pero esa soberanía estuvo siempre bajo la espada de Damocles de los imperios. Todo cuanto la brega de pueblos y naciones creó y codificó en pro de una coexistencia racional, ha sido en repetidas ocasiones vulnerado por la arbitrariedad y violencia de las “grandes potencias”. Innumerables agresiones disfrazadas con ropaje de nobles principios se desencadenaron sobre países débiles para despojarlos de sus riquezas y muchas veces de sus territorios. Fueron acciones de rapiña y bandidaje, así se las ha calificado.


Hoy presenciamos cómo el imperio económica y militarmente más poderoso jamás visto ha roto el andamiaje de la ONU y del derecho internacional, desconoce toda norma o ley civilizada y lanza ejércitos invasores pretextando la defensa de la democracia y los derechos humanos o esgrimiendo un autoproclamado supraderecho de “guerra preventiva”, con desprecio absoluto de la potestad de soberanía y conversión de todos los pueblos en rehenes.


El Estado de ese país especializado en invasiones, que ha pretendido hasta apropiarse en exclusiva del nombre del continente, más delincuente internacional que nunca debido al creciente miedo de su camarilla financiera-industrial-petrolera- militar-mediática neofascista (a la que para depredar y asesinar a lo nazi le da igual la presencia en la Casa Blanca de un wasp estúpido o de un afrodescendiente “avispado”), ha dejado pequeña su tradición de asaltos y agresiones a nuestra América y al mundo. Afganistán e Irak destruidos y ocupados, sus poblaciones diezmadas y humilladas –aunque de ningún modo sometidas– en nombre de la libertad, etc., ahora Libia, sin velos hipócritas, fogoncito alimentado en Siria, drones en Pakistán y amenazas, entre otros, a Irán, a Bielorrusia y a nuestro país, apuntado en su corazón productivo y su espíritu soberano, son testimonios dolorosos e indignantes de esta historia de vileza y criminalidad sin paralelo.


Todo eso atraillando a los subimperios europeos sinvergüenzas y haciendo ladrar al perro de presa creatura suya (y capo), el Estado sionista de Israel, transfigurado en réplica de la maldad del nazismo que martirizó a millones de sus correligionarios (y a muchos más millones de otros hombres y mujeres que no hicieron de la victimización un negocio), estado que ha elevado al mayor grado de insania su ya sexagenaria agresión al pueblo palestino. Entre todos han sumido al mundo en una orgía de fuego, sangre y muerte.


Frente a tal horror se impone más que nunca la unidad, organización, alto nivel de conciencia y acción solidaria de las multitudes –hoy clamantes en diversos países–, para materializar las conquistas insertas en el entramado jurídico internacional y hacer respetar la soberanía de las naciones, así como en lo interno la de los pueblos. Una y otra son esencias de la dignidad y el derecho, y por ellas, de ser necesario, se puede y debe comprometer la vida. El pueblo venezolano, con su inagotable herencia libertadora y su paradigmático liderazgo revolucionario, tiene y tendrá un puesto de vanguardia en esa lucha.