miércoles, 26 de septiembre de 2012

Querido amigo opositor…


Ven, vamos a hablar un ratico, te invito a conversar de política. No te asustes, no voy a intentar convencerte de que votes por Chávez, no pretendo que a estas alturas saltes la talanquera. Al contrario, tienes todo el derecho a disentir  del Gobierno mientras no olvides que fue elegido por la mayoría de los votantes venezolanos. De eso se trata la democracia ¿no?, de respetar la opinión de la mayoría y también de las minorías. Fíjate que es algo que debemos valorar porque muchos países  no tienen esta oportunidad. El pueblo de Inglaterra, por ejemplo, tiene el mismo Jefe de Estado desde hace 60 años (la Reina Isabel II) y tampoco puede escoger su Primer Ministro por voto universal.
Te conozco bien porque te veo todos los días: Estás en mi familia, en mi trabajo, en la plaza, en el mercado… Normal, la última vez que nos contamos alcanzaron el 37% de los votos válidos, que no es poca cosa. Sin embargo, durante años te han hecho creer que formas parte de una mayoría virtual, aunque no sea cierto. Por eso son buenas las elecciones, para volver a contarnos cada cierto tiempo y reconfirmar la voluntad de la verdadera mayoría. 

Conozco las “razones” o más bien las emociones, de tu furibundo antichavismo. He visto el desprecio, la rabia y hasta el odio visceral, que te produce la sola imagen del Presidente. Te he escuchado maldecirlo, insultarlo y hasta desearle la muerte. Te he visto alegrarte con su enfermedad y lamentar su recuperación. Te he oído despotricar de todas sus decisiones y rechazar automáticamente todo lo que te huela a Gobierno. Te he escuchado quejarse de que Chávez habla demasiado, pero hace años decidiste no volver a escucharlo.
Está bien, no es monedita de oro. Pero aunque no te guste ni un poquito es el Presidente de tu país. Sus decisiones te tocan directa o indirectamente, por lo que deberían importarte. Sin embargo, tú escogiste informarte de mala fuente: a través de rumores y chismes de tus amigos opositores, a través de información tergiversada televisada o impresa, antes que hacerlo de primera mano. Esa es tu decisión y aunque te ahorraría muchos disgustos nadie puede obligarte a escucharlo o leer sus declaraciones en contexto, ni que hagas el esfuerzo de estar mejor informado, ni que intentes corroborar lo que escuchas o lees.

Tu problema es que cuando aceptaste conformarte con una sola versión de los hechos comenzaste a renunciar, sin darte cuenta, a ser ciudadano. Discúlpame la franqueza, pero no se puede ser ciudadano y rebaño al mismo tiempo. Y cuando uno vive en sociedad y deja de ser ciudadano, delega el entendimiento de los fenómenos políticos, delega la soberanía mental, entrega su propia independencia. Y de allí a entregar la Independencia de su país “hay un camino” bien cortico. Finalmente, incapaz de razonar políticamente, de dialogar con argumentos, terminaste siendo presa de los perros de la política. 

Sé que estás convencido de que “ese señor” llegó a la presidencia por culpa de los errores de la 4ta. República y que se ha mantenido tanto tiempo a causa de los errores de la misma oposición. Déjame recordarte que mientras tú sientes que tienes que “calártelo” como si estuviera allí solamente para hacerte infeliz a ti, varios millones de venezolanos agradecen todos los días por tener el Presidente que tienen.

Sé que nunca te sentiste más optimista que ahora. Por primera vez sientes que ahora sí hay un camino para salir de Chávez, crees que estás a punto de despertar de una larga pesadilla. Pese a lo que dicen todas las encuestas de algún prestigio, te has dejado convencer de que esta vez no puedes perder. No quisiera cuestionar tus emociones ni sabotear tu esperanza. Estoy seguro que después del 7 de octubre podrás comprender mejor lo que voy a decirte, pero por favor escucha esto…

Esa transfusión de “esperanza” artificial te está distorsionando la percepción, te obnubila la conciencia, te bloquea el razonamiento y peor aún te impide ver el riesgo que trae consigo cuando traten de hacerte creer que ustedes ganaron pero hubo un horrendo fraude orquestado por el rrrrrégimen.

Comprendo que es prácticamente imposible mostrar a alguien los defectos del ser de quien se ha enamorado. Víctimas de Cupido,  la mayoría de los enamorados ven lo que quiere ver, se resisten a ver lo que no quieren y sólo desean escuchar las bondades de su objeto amado. Lo trágico, en este caso, es que tu Cupido habla inglés y a través de todos los medios a su servicio lleva años disparando flechas envenenadas que en lugar de amor hacen florecer el odio.

Te han manipulado con una idea distorsionada de democracia. Te han dicho que se ésta se trata de ser libres para pensar, para hablar y expresar “tus” ideas por cualquier medio. Pero se hacen los locos con la parte difícil de la democracia. Eso que llaman “tolerancia”. Eso que nos permite convivir en sociedad a pesar de las diferencias, que es una de las condiciones para que siga existiendo democracia y, sobre todo, para que haya paz.

Amigo opositor, podemos estar en desacuerdo en muchas cosas, pero estoy seguro de que al igual que yo, tú también quieres que en Venezuela haya paz. Es cierto que algunos opositores fanáticos han llegado a invocar que nos invadan los marines; que el alcohol corra primero por las venas para que después la sangre corra por las calles; que aquí lo que hace falta para salir de Chávez son unos cuantos muertos en alguna manifestación. Es verdad que algunos han contratado francotiradores y paramilitares; es verdad que en este instante muchos le imploran a Dios o al diablo que antes del 7 de octubre termine de ocurrir ese bendito evento catastrófico que cambie la conciencia de los indecisos, pero estoy seguro que tú, siendo una persona sensata, no estás de acuerdo con esos… ¿excesos?

Y estoy seguro de eso porque nadie en su sano juicio puede desear que falte la paz en el lugar donde vive, sonde viven sus padres, donde viven sus hijos, donde viven sus seres queridos. Habría que ser muy imbécil o estar psicológicamente muy enfermo para desear algo diferente a la paz. A menos que de verdad no nos importe un comino este país y tengamos la posibilidad de irnos en cualquier momento con toda nuestra familia al extranjero.

El día del simulacro del CNE escuché a tres señoras conversando. Acababa de pasar un grupo de motorizados con banderas, franelas y gorras rojas y en un arrebato de franqueza una de ellas, comentó: “…No los sopoooorto, es algo más fuerte que yo, pero cuando los veo lo que me provoca es entrarle a patadas”. Acto seguido, en tono de quien no mata una mosca, agrega: “les juro que yo no soy así, yo soy la persona más pacííííífica del mundo, pero cuando veo esa gente no sé qué me pasa”.

Le respondí en mi mente: yo sí sé lo que le pasa señora, esa enfermedad que Ud. padece se llama sobredosis de Globovisión. También podría ser de El Universal, de Tal Cual, de El Nuevo País o todos los anteriores. En fin… sobredosis de realidad virtual distorsionada. Sobredosis de odio inoculado. Te sonará exagerado, pero lo que esa señora padece es la fase terminal de una operación de guerra psicológica dirigida contra Chávez pero, sobre todo, contra la Independencia Nacional, que ya tiene más de una década de bombardeos sistemáticos.
 
En contraste con el comentario de esa pobre señora, que en el fondo es una víctima de la guerra que el Imperio nos ha declarado, quiero contarte una pequeña anécdota, que le escuche a un amigo militar. Su hijo de 22 años le preguntó recientemente: -¿Papá por qué tú eres tan chavista si el gobierno a ti no te ha dado ni siquiera una casa? -Mira hijo, es vedad que el Gobierno no me ha dado casa y gracias a Dios tuve la oportunidad de comprármela yo mismo; pero ¿sabes una cosa? Yo he visto entregar cientos de casas a gente que de otro modo jamás habría podido tenerla y eso me hace inmensamente feliz.
 
Esa respuesta me hizo recordar al “loco” Simón Rodríguez, cuando decía: Piensa en todos para que todos piensen en tí. Allí está la clave del país que estamos construyendo. Desde esa altura no se ve por ningún lado “el camino” de la oposición venezolana, porque hace rato que se fue por un abismo: El abismo de la dictadura neoliberal que está arrasando Europa. El abismo del que los venezolanos nos hemos salvado, precisamente, gracias a Hugo Chávez.

Lo último que quiero pedirte, aunque te suene feo, es que te prepares para perder el próximo 7 de octubre. No es que yo sea adivino, pero es claro que perderán por las mismas razones que han perdido todas las elecciones presidenciales desde hace 14 años. ¿Quieres saber por qué? Porque sus líderes son egoístas, porque su camino es groseramente capitalista y porque, pese a todos los esfuerzos de ese diabólico Cupido, no son mayoría.

DESDE EL CRISOL



                                                                    

Nº 14 Noticomunales
José Raúl Domador Heredia
La Vega, 26-09-2012
    Restan pocos días para la cita electoral presidencial, y ambos comandos de campaña arrecian  sus estrategias. Y no es poco lo que esta en juego, ya que se enfrentan dos maneras diferentes de ver el mundo.

     Por un lado el socialismo, modelo económico social que pone por encima de todo al ser humano; por el otro el capitalismo, modelo económico bestial, que privilegia la acumulación de capitales sin importar los métodos que para ello se utilicen.

     El próximo domingo 7 acudirán a las urnas, aquellos que intentaron quebrar al país con un golpe de estado y posterior paro petrolero y patronal; y por otro, el bravío pueblo de Simón Bolívar que salió a defender a su presidente, su patria y su revolución.

     En la cita que nos convoca el próximo 7 de octubre, estarán por un lado los defensores del Imperialismo Yanqui  (los mickey mouse, los spiderman, los chicago boys, entre otros); por el otro, los hijos de Juana, de María. Aquellos que han visto dignificada su existencia a través de todas las misiones que  ha implementado el gobierno bolivariano (Barrio Adentro, Mercal, Robinson, Sucre, Ribas, Identidad…).

     En la elección venidera estarán por un lado aquellos que pretenden privatizar todas nuestras empresas básicas para beneficio de las grandes corporaciones; y por el otro quienes apostamos a la profundización de la independencia, diversificando  nuestra economía e impulsando alianzas estratégicas con nuestros vecinos que permitan hacer de Suramérica una potencia donde ganemos todos.

     Las cartas están echadas y la victoria nos sonríe. Pero esta victoria debe ser contundente, aplastante, categórica y determinante para evitar que el majunchismo intente atajos para embochinchar al país. Mas aun sabiendo que siguen sin reconocer al arbitro electoral. 

¡¡¡Rodilla en tierra los días que restan!!!
¡¡¡Viviremos y venceremos!!!





Soneto Justiciero

El primero en anunciar,
La agenda que se ocultaba;
Fue ese gordo singular,
De Lima, creo que se llama.

Luego salto el periodista,
Que escribiera el libro aquel;
De los corruptos juristas,
De la cuarta del ayer.

Y para poner la guinda
Que el pastel adornará,
De la tolda justiciera.

La majunchera nos brinda
La plasta que embarrará,
Al pillo Juan C. Caldera.

José Raúl Domador

martes, 25 de septiembre de 2012

¿Quiénes manejan la candidatura de Capriles Radonski?

Por: Corriente Bolivariana Guevarista

Las brigadistas y los brigadistas, colectivos, frentes y organizaciones que conformamos la Corriente Bolivariana Guevarista (CBG) rechazamos la alianza del candidato Enrique Capriles Radonski con los sectores políticos de la derecha colombiana por razones humanas, de vida y de soberanía. Por lo tanto rechazamos la injerencia y la candidatura del hijo de la burguesía Enrique Capriles Radonski.

Primero porque se escudan en un personaje como Álvaro Uribe Vélez quien habla sobre la supuesta existencia de campamentos guerrilleros instalados en territorio venezolano para buscar un diferendo entre nuestro Comandante Chávez y el presidente Juan Manuel Santos. ¿Qué se traen entre manos Capriles y Uribe?

Tratan de confrontar a los gobiernos de Colombia y Venezuela para allanar el camino hacia una guerra, cuyas consecuencias inmediatas implicaría la intervención militar de Estados Unidos.

De esta manera se apoderarían de nuestras riquezas naturales, privatizarían de nuevo CANTV, PDVSA, y demás empresas del Estado que hacen posible que hoy más de 2 millones de hombres y mujeres gocen de una pensión digna o más de 2 millones de jóvenes y adultos puedan estudiar en la universidad.

Recordemos que la burguesía colombiana es tan criminal como la derecha venezolana o quienes protagonizaron el golpe de Estado contra la Revolución el 11 de abril de 2002. Pedro Carmona Estanga, dictador breve del 11 de abril, encontró protección política y económica en Colombia, y Capriles Radonski y Leopoldo López viajaron en varias ocasiones a Colombia (de manera secreta y abierta) para solicitar apoyo de Uribe y sectores representantes de las transnacionales extractivo mineras que han despedazado Colombia. 

Detrás de Uribe y Capriles están sectores poderosísimos como la transnacional canadiense Pacific Rubiales Energy, comprometida con los planes desestabilizadores contra Venezuela, financista del segundo gobierno de Álvaro Uribe Vélez a cambio de concesiones mineras a precio de gallina flaca.

Dicho sea de paso Pacific Rubiales fue fundado por Ronald Pantín, protagonista del Sabotaje Petrolero contra PDVSA entre 2002 y 2003 que generó más de 14 mil millones de dólares de pérdidas a Venezuela y dejó sin navidades a los venezolanos.

Pacific Rubiales Energy además posee 19% del canal Cablenoticias, comprado el año pasado de manera ilícita por Alberto Federico Ravell por 10 millones de dólares de contado. Los ex dueños de este canal, son  investigados en Colombia por sus nexos con el narcotráfico.

Fórmula legítima en Colombia: narcotráfico, lavado de dinero y narcoparapolítica. Este es el ejemplo a seguir de  Leopoldo López y Capriles Radonski.

¡Capriles, más jalabolas y títere sois vos!


¿Por qué Chávez? Por Stella Calloni


by Mauro on 22 septiembre, 2012


A nuestra redacción llegó esta carta de la combativa periodista argentina Stella Calloni, originalmente escrita para enviarla a Italia, pero puesta a circular en las redes por decisión de ella misma. El correo lo envía Juan Romero, quien nos recuerda el compromiso de Stella con la Revolución bolivariana, expresado en la actualidad en su participación en la iniciativa “Argentina vota por Chávez”.
* * *
A menos de un mes de las elecciones del próximo 7 de octubre  en Venezuela,  que aparecen como un plebiscito para dar continuidad a la Revolución Bolivariana liderada por el presidente Hugo Chávez Frías, el país vive  un ritmo indescriptible, las mareas de banderas rojas “chavistas” inundan las calles y en los barrios populares  es evidente la esperanza  la población en que el proceso de cambios profundos comenzado en 1998, saldrá triunfante de este nuevo desafío.
La población entiende muy bien la importancia de  estas elecciones no sólo a nivel interno, sino para avanzar hacia la consolidación de la integración y unidad latinoamericana y caribeña.
Este bloque regional desafiante enerva a Washington, que destina millones de dólares  para sostener a las derechas locales e incluso impone candidatos, aunque tengan pocas luces, como se está viendo en Venezuela.
La oposición de derecha, bajo asesoría y financiación externa que nadie disimula, se ha unido incluyendo los dos partidos tradicionales, Acción Democrática (AD) y el socialcristiano (COPEI)en torno a la candidatura de Henrique Capriles Radonski. un empresario favorito de Estados Unidos e Israel, con un historial ligado  al golpismo, jugando un rol protagónico  en el asedio a la embajada cubana en Venezuela durante el golpe contra Chávez en abril de 2002.
Estados Unidos no sólo intenta golpear a Venezuela  sino al bloque de integración regional, que a pesar de las diferencias de sus gobiernos y la debilidades que aún amenazan, intenta un camino emancipatorio.
Los objetivos de esta unidad son liberadores del poder hegemónico del cuál  aún son dependientes las naciones que conforman América Latina y el Caribe, salvo Cuba cuya resistencia resulta épica por lo mismo.
Es por eso que en Venezuela se juega en estos momentos  también  el futuro latinoamericano, entendiendo que el presidente venezolano ha sido la figura más potente en el camino de unificar e integrar, más allá de acuerdos de escritorio.
Chávez, ya planteó desde su manifiesto en el alzamiento- cívico-militar-  en febrero de 1992, la necesidad urgente de la unidad latinoamericana, como el viejo sueño de los patriotas que derrotaron al colonialismo español  en diversas batallas en el siglo XIX mediante la unidad de los pueblos y  ejércitos, como los que comandaban el venezolano Simón Bolívar y el argentino José de San Martín.
La independencia lograda fue castrada de raíz por Estados Unidos que  entró rápidamente a jugar su juego expansionista, imponiendo formas diversas de colonialismo y neocolonialismo encubierto,
La región bajo  hegemonía imperial, fue intervenida a lo largo de todo el siglo XX para impedir que surgieran gobiernos desafiantes, sembrando de dictaduras a América Latina.
Entender que los organismos de integración como la Alianza Bolivariana para los pueblos de América (Alba), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños  y el Mercado Común del Sur (Mercosur), están trazados con un criterio emancipatorio, hace la diferencia con lo que es la Unión Europea, tan debilitada hoy.
Por eso Venezuela resulta una nación estratégica para la  unidad en estas circunstancias.
Después de las dictaduras, que dejaron un genocidio en el siglo XX, y dentro del mismo esquema de dominación, en  Estados Unidos se planearon en 1990, las nuevas “democracias” tuteladas que debían sucederlas. En esos años  fue aplicado el llamado Consenso de Washington y el neoliberalismo rampante  asoló la región, derivando en un asalto a los estados nacionales,  diezmando  éstos,  destruyendo s logros sociales, educativos y culturales, acumulados después de largas y cruentas luchas, lo que llevó a las resistencias locales.
La explosión popular contra las primeras medidas neoliberales que intentó imponer el gobierno del socialdemócrata  ex presidente  Carlos  Andrés Pérez (AD) en Venezuela produjo lo que se llamó el “caracazo” en febrero de 1989. una rebelión que ganó las calles y fue reprimida violentamente dejando unas mil víctimas fatales y centenares de heridos.
Cayeron entonces las  máscaras de las falsas “democracias” venezolanas y se pusieron en evidencia los pactos de los partidos de la burguesía que aseguraban la permanencia de un bipartidismo con la exclusión de las  mayorías venezolanas.
Una clase oligárquica, de escaso desarrollo político, era la beneficiaria absoluta de los dividendos del petróleo y fue construyendo una capital (Caracas) como una ciudad “saudita, no en las arenas de un desierto, sino entre montañas verdes que quedaron escondidas en un extraño paisaje.
Por un lado los rascacielos desafiantes y por el otro los “barrios”, edificados en las alturas, como las favelas de Brasil, multicolores, mirados como un manto de estrellas bajas en las noches, frente a la opulencia de los nuevos ricos  y los políticos voraces.
Esto lleva a entender los planteamientos hechos por  Chávez  quien al frente de jóvenes militares, estudiantes y grupos de izquierda  se rebeló  en febrero de 1992 lo que fue caracterizado como un típico “golpe militar”  a los que estaba acostumbrada América Latina.
Pero este tenía particularidades: no era un golpe planeado en  Washington y sus propuestas eran revolucionarias  al declarar que  los militares se negaban a ser usados para reprimir al pueblo y su programa advertía contra las falsificaciones democráticas,  la corrupción reinante, la necesidad de la participación popular y recuperación soberana. Manifiesto cuidadosamente ocultado por los medios masivos de comunicación.
Chávez se diferenció así del golpismo común en la región y aunque fue derrotado continuó trabajando en sus dos años de cárcel creando un Movimiento Bolivariano Revolucionario 200  que fue base para el crecimiento de otro movimiento más amplio y finalmente integró con fuerzas de izquierda, nacionalistas también de izquierda y otros, un Polo Patriótico, ganando las elecciones el 6 de diciembre de 1998, rompiendo el bipartidismo reinante.
Esta corta reseña es clave para entender en qué momento político surge la figura de Hugo Chávez Fría en Venezuela.
La revolución bolivariana iniciada desde que  Chávez asume la presidencia ya ha cumplido trece años  durante los cuáles hubieron 16 procesos electorales en 15 de los cuales se impuso el gobierno.
En este período, y desde 2003  comenzaron a surgir gobiernos elegidos por voluntad popular en América Latina, que cambiaron el escenario en la región, y  expresaron las grandes rebeliones  contra el neoliberalismo,  un huracán despiadado  derrotado en las calles y carreteras por las rebeliones populares.
Chávez logró que el pueblo votara a favor de una Constituyente que elaboró una de las Constituciones más avanzadas en América Latina, donde el pueblo y sus necesidades está en primer lugar y también es un camino abierto a la recuperación de soberanía e independencia. Volvió a exponer su cargo sólo un año después de haber ganado las elecciones de 1998 ganando en 1999, aumentando su caudal de votos.
En todo este proceso y el que siguió  las masas populares lograron una experiencia de participación, protagonismo y presencia  como nunca había sucedido en el país.
Frente a este surgimiento y desde esos primeros años, se organizó una oposición ideológicamente pobre, que era dueña de monopolios de la información con intereses trasnacionalizados, que a lo largo de estos años ha recurrido a todas las formas de desestabilización posible.
Asi se produjo el  golpe de Estado de abril de 2002 que  puso en el escenario las verdaderas características de una oposición violenta y las groseras manipulaciones mediáticas, repetidas por las cadenas mundiales del poder hegemónico.
El golpe financiado y dirigido por EE.UU, como se comprobó fehacientemente,  fue una de las mayores derrotas para esa oposición y para Washington  y por primera vez en la historia de América Latina, el pueblo sin armas, con un pequeño libro de la Constitución en sus manos, dio una lección de democracia al mundo y acompañada por un fuerte sector del ejército-otro movimiento ejemplar- lograron derrotar el golpe. En 48 horas Chávez fue rescatado de su secuestro y regresado  a su cargo presidencial.
No fue el único golpe, vendrían luego el paro patronal, que intentó paralizar y desabastecer al país y no pudo hacerlo, porque la imaginación popular también lo derrocó, al crear formas de abastecimiento, que darían lugar a la aparición de mercados populares, y a la desaparición de intermediarios que encarecían los alimentos.
A fines de 2002 y principiosd de 2003 fue el paro petrolero, tan fuerte como un nuevo golpe de Estado, con sabotajes incluído y con el robo de  la tecnología más avanzada en la informática. Fue derrotado nuevamente.
De cada golpe y otros que vinieron, Chávez no sólo logró salir triunfante sino que, como en el caso del petróleo, recuperó para el país la empresa clave.
LOGROS
“Las empresas del sector tributaban, hasta entonces, poco más del uno por ciento de impuestos”, relata Nelson Merentez, actual presidente del Banco Central y ex-ministro de Finanzas,  “El gobierno elevó esa tasa al 33% y hizo de PDVSA socia mayoritaria de todas las compañías del sector, además de poner a la propia estatal bajo su comando. Antes, era un Estado dentro del Estado.”
Con la derrota del paro, el gobierno pudo apoderarse de la principal palanca para el desarrollo venezolano. Pero no sólo esto sino que recuperó la relación con los países productores unidos en la OPEP, para lograr la reducción de la producción petrolera, con el precio del barril subiendo a US$ 23 en diciembre de 1999 e iniciando una escalada que llegaría a más de US$ 100 en los últimos años. Las condiciones económicas comenzaron a cambiar.
Ya en 2004 se fijó como prioridad  la expansión de los programas sociales,  Este es otro inusual aspecto. Impedido  por las burocracias estatales de avanzar en estos proyectos Chávez creó las “misiones”; Robinson para la alfabetización, lo que se logró rápidamente; Vuelvan caras” para luchar contra el desempleo,lo que también logró derrotar;  “Barrio Adentro”, que significó la atención directa de salud para decenas de  miles de venezolanos por primera vez y tantas otras similares. Cuba fue clave en Robrinson y Barrio adentro por su colaboración con maestros y médicos.
El gobierno desafió la desinformación absoluta, con la presencia directa de Chávez en “Aló presidente “, todos los domingos  informando a la población y demostrando las mentiras más violentas contra su gobierno, con documentos y testimonios, lo que significó el mejor mensaje didáctico para el pueblo.
También  propuso intercambios directos en el caso de salud:  petróleo por médicos con Cuba. En Argentina cuando este país estaba en una crisis energética concretó el intercambio de petróleo por vacas y  equipos para desarrollar agricultura, ya que la Venezuela “saudita” importaba todo, incluso alimentos fáciles de producir en un país esencialmente verde.
Además pensando en las asimetrías regionales, ofreció petróleo a los países más pequeños con créditos a largo plazo y ayudas que, marcaron un nuevo camino en América Latina. Contribuyó decisivamente a concretar la integración hasta ese momento sólo posible en acuerdos y papeles difusos.
Además de combatir la dramática situación de pobreza, miseria y destrucción de los servicios públicos que había heredado en su país, este fue también uno de los caminos para aumentar tanto el consumo familiar, como los gastos  lo que generó una amplia recuperación de la economía, del empleo y de la renta.
La elevación del precio internacional del petróleo, se asoció en Venezuela  a inversiones sociales y de nuevos proyectos de infraestructura, que han cambiado radicalmente al país, como reconocen los organismos internacionales.
“ En el segundo quinquenio de Chávez, el país tuvo el mayor índice de crecimiento del PBI de Sudamérica y uno de los más altos de mundo. El salto fue de un 61,20% en el período, un promedio anual superior al  10%. Sólo volvería a bajar en 2009 (-3,3%) y 2010 (-1,4%), durante la crisis internacional, para volver a crecer en 2011 (4%), señala Nelson Merentez.
Estos recursos destinados  a los programas sociales  convirtieron a Venezuela en el país con menor desigualdad social del subcontinente, reduciendo drásticamente la miseria entre otros indicadores positivos.
“Pero también sirvieron, particularmente tras 2006, para dotar al Estado de mecanismos más potentes de intervención en la economía. Fondos públicos fueron creados para financiar la industrialización y la infraestructura, además de inversiones sociales. Actualmente, el más importante de ellos es el Fonden (Fondo de Desarrollo Nacional), creado en 2005 con un
capital inicial de US$ 6 mil millones, pero que alcanza, en 2012, casi US$ 100 mil millones”, añade.
Abastecido por la receta tributaria del petróleo y por reservas del Banco Central, este fondo, que hoy tiene en su cartera más de 400 proyectos de gran porte, permitió al Estado nacionalizar empresas de sectores estratégicos, realizar obras logísticas e incentivar programas sociales.
Explica Merentez que aunque las nacionalizaciones hayan sido originalmente planificadas para alcanzar sólo algunos segmentos estructurales de la economía (energía, telecomunicaciones y sistema financiero), terminaron por extenderse, a veces de forma caótica, a otros rubros y actividades. “Muchas de las adquisiciones de empresas por el Estado fueron tomadas para resolver embotellamientos en la producción, problemas
de oferta, resistencias de los capitalistas a políticas del gobierno o demandas de los trabajadores”.
LAS ESTRATEGIAS DE WASHINGTON Y LAS RESPUESTAS
La fuga de capitales fue una de las estrategias más utilizadas por los empresarios alentados por Washington. De acuerdo al Banco Central después de  reelección de Chávez a fines de 2006, en pocas semanas fueron remitidos al exterior más de diez mil millones de dólares, lo que obligó al gobierno a que cualquier proceso de remesa o de importación pasara por un estricto sistema de autorización.
“No somos una economía neoliberal”, dice Merentez.“Nuestra lógica no es recortar la demanda para proteger la remuneración del capital a cualquier costo, sino ampliar la oferta a través de inversiones crecientes en las distintas formas de propiedad.”
Leyes recientes fijaron la combinación de cuatro tipos de economía. El primero, el de control estatal, potencialmente orientado a los pilares ya mencionados del desarrollo nacional. Otro, de carácter privado y relativo a la competencia, que se concentra en los nichos que no afectan al funcionamiento estratégico del  país. El tercero, de capital mixto, representa la asociación del Estado a empresas privadas nacionales o compañías extranjeras. Finalmente el cuarto, que alberga la economía cooperativa y comunal, de propiedad de los consejos comunales y centrada en la autogestión.
“Esta cuarta forma de propiedad, que se basa, un poco, en los métodos conducidos por la Yugoslavia de Tito entre los años 1950 y 1980, es actualmente el orgullo de distintos dirigentes del país. Básicamente, se trata de una estrategia de iniciativa empresarial colectiva, a través de la cual los propios ciudadanos, y sus organizaciones, crearían empresas capaces de ofrecer servicios, producir bienes de menor complejidad tecnológica y incluso abastecer parcialmente la demanda alimenticia”
También “el desarrollo de la economía comunal es fundamental para que derrotar la inflación y evitar situaciones de escasez(…)Buena parte de los productos y servicios fundamentales para la población se pueden poner en práctica a nivel local, atendiendo a la demanda y generando renta en donde viven los ciudadanos, bajo su control y propiedad.”
El sueño de una economía sin Estado ni patrón no es propiamente una novedad. Pero en Venezuela es fomentado por una formidable receta petrolera, hoy enteramente bajo tutela del gobierno, que incluso se puede dar el lujo de dar alas a la imaginación.
Por otra parte la integración suramericana es el centro de la política exterior de Chávez y la   Reforma agraria es la apuesta para la independencia alimenticia de Venezuela que comenzó a aparecer en el mapa del mundo y especialmente en América Latina a partir de este gobierno.
LA OPOSICIÓN ELECTORAL
La alianza opositora, de la que en los últimos días se han apartado  algunos sectores, ante el hecho de que Capriles Radonski había ocultado su programa neoliberal y su proyecto de romper con la unidad regional,  ha quedado a más de entre 18  y 25 puntos de distancia de Chávez en las últimas encuestas Ante esta situación y con la decisión del presidente de EE.UU Barack Obama, se han destinado en Washington 20 millones de dólares para diversos planes destinados a obstruir el proceso electoral acusando fraude y otras alternativas mucho más graves.
Pero el tema del fraude no será posible, por el nuevo y moderno sistema electoral incorporado, único en la región y que se probó el pasado 28 de agosto en un simulacro que fue elogiado por los veedores internacionales de distintos países.
Pero hay   amenazas más graves, después que el ex presidente Alvaro UribE, amparado por Washington confesara que “no había tenido suficiente  tiempo de gobierno para invadir Venezuela” y luego que jefes paramilitares colombianos también mencionaran -en los juicios a los que están sometidos-que empresarios venezolanos  intentaron contratar sus servicios para derrocar a Chávez y asesinarlo.
Ha habido varios intentos de magnicidio frustrados.  Ya en enero 2005, la entonces secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo que Chávez era “una amenaza” para la región”. Justo después, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) colocó a Venezuela como un país “indeseable” y unos días más tarde  el reverendo Pat Robertson (republicano)declaró públicamente que era mejor “asesinar” a Chávez de inmediato.
Desde entonces hasta ahora la guerra encubierta y psicológica-a través de los medios masivos y la corporación mundial- contra Chávez  no ha tenido tregua y esto se advierte como una sombra en las próximas elecciones , que están bajpo amenazas militares de crear alguna “rebelión popular” e introducir mercenarios por distintas fronteras  como en Libia o en Siria.
Obsesión anti-Chávez
En la prensa internacional, afirman que Chávez es un dictador, tirano, autoritario, anti-americano, terrorista, pero nunca presentaron pruebas.  Convirtieron la imagen de Venezuela en violencia, inseguridad, crimen, corrupción y caos, sin mencionar nunca los grandes logros y avances sociales durante la última década, ni las causas de las desigualdades sociales dejadas desde gobiernos anteriores, advierte el analista Juan Romero.
Durante años, un grupo de congresistas estadounidenses, demócratas y republicanos, han intentado colocar a Venezuela en su lista de “estados terroristas” por su relación con Cuba, Irán, Rusia,  China y otros , como evidencia de la “grave amenaza” que el país suramericano representa para Washington.
El candidato presidencial republicano Mitt Romey amenaza con “avabar con Venezuela”. El presidente Barack Obama declaró en estos días que Chávez no era una amenaza para la seguridad de Estados Unidos pero ante las presiones de lso grupos de Miamy y los republicanos envió  más de  20 millones de dólares  a las agencias estadounidenses para la campaña opositora en Venezuela.
¿Es Venezuela una amenaza para Washington?. No “lo que amenaza es el ejemplo de lo que se puede hacer en un país con soberanía “, dicen los trabajadores agrupados ahora en nuevas asociaciones sindicales, que no están ligadas a las patronales ni a Washington.
En 2009 el golpe en Honduras y en el 2012 el golpe de Estado parlamentario en Paraguay fueron dos mensajes para la región, Pero esta sigue avanzando y por eso los pueblos organizados en América Latina han lanzaso una consigna que “toda América vota por Chávez” el próximo  7 de octubre.

HUGO RAFAEL CHÁVEZ FRÍAS, EL LIDER REVOLUCIONARIO




Miguel Ángel del Pozo

Los tiempos actuales nos traen a la memoria algunas conversas sobre Historia y líderes latinoamericanos. En alguna ocasión, conversando con un diplomático cubano sobre los temas referidos, en ameno y respetuoso diálogo, expresamos que nos considerábamos al Comandante Fidel Castro como el último caudillo, además de su reconocido liderazgo nacional y continental (conversábamos sobre América Latina). Por supuesto que el distinguido diplomático cubano expresó su desacuerdo; claro, quizás estábamos en ventaja siendo historiadores frente a un fanático estudioso de la Historia; debemos reconocerlo pero resulta interesante recordar aquella conversa en estos momentos de campaña electoral presidencial en Venezuela (a celebrarse el día 07 de octubre, 2012) cuando, prácticamente, se enfrentan, fundamentalmente, dos (2) candidatos con opciones de triunfo (ya sabemos pero hay que darle “boliche” al “flaquito”). Los candidatos referidos son: Hugo Rafael Chávez Frías y Henrique Capriles Radonski (elevamos nuestras excusas a los demás candidatos por no referirlos por obvias razones). Son dos (2) candidatos extremadamente diferentes (fíjense que utilizamos el vocablo “extremadamente” porque son desagradables –disgusting- las comparaciones y porque son tan evidentes las diferencias que son incomparables por eso, por evidentes). Son diferentes en sus bases sociales personales, es decir, sus referencias sociológicas, además de étnicas y profesionales. Pero también diferentes en las realidades políticas personales y de la Política en cuanto sus obligaciones con relación a sus responsabilidades laborales que, a su vez, no se podrían comparar; es decir, es imposible comparar las responsabilidades de un Presidente de una República vis a vis las de un gobernador de provincia así sea la misma de la importancia global nacional. Pero, consideramos, la diferencia más importante, probablemente, la fundamental, está concentrada en la relación entre Chávez Frías y sus seguidores (denominados: chavistas) y la de Capriles Radonski y los suyos (calificados como anti-chavistas). Pero lo fundamental, quiérase aceptar, bien se rechace por comodidad, por conveniencia, por hipocresía, por mantener en la inopia a la sociedad venezolana como un conjunto social, por ignorancia, real y/o supuesta, ideológica, es la muy importante y fundamental diferencia entre el programa de Chávez Frías (revolucionario-nacionalista-bolivariano-socialista) y el de Capriles Radonski (Marciano en su columna “Piedra de Tanca” titulada: “El programa: Trampa caza-bobos”. VEA. Caracas, 18, septiembre, 2012, pág. Editorial 7, nos lo explica perfectamente poniéndole énfasis al no-programa –sin existencia comprobada- de Capriles Radonski cuando, por ejemplo, señala que “…la debilidad de Capriles [Radonski] en la confrontación programática está en el ocultamiento…”) Nos consideramos que tiene “programa” pero que no tiene “un programa”.
Pero ¿es ocultamiento como lo señala Marciano? Básicamente, la gente culta en política expresa que el programa de Capriles Radonski se sustenta en el neo-liberalismo; pero ¿qué es el neo-liberalismo y cómo se aplicaría según Capriles Radonski y su equipo de los “chamo´s bien”? Nos permitimos, manteniendo los respetos correspondientes, diferir de la afirmación de Marciano al menos para polemizar y divertirnos un rato. Diferimos con Marciano porque las capacidades intelectuales de Capriles Radosnki se han puesto en entredicho (no lo aseveramos nos sino que el propio Capriles Radosnki así lo ha demostrado; es decir, a confesión de partes…) además de  su liderazgo (sí es que ello está presente) nos demuestra no solo su dificultad para expresar “…su programa…” con un extenso vocablo conceptual y conjunto de ideas en futura praxis apoyadas en la lógica formal con lo cual le permitiría expresar no diciendo “…las intimidades programáticas del programa del autobús y del camino…”; en ese orden de ideas, consideramos que cualquier político que haya estudiado al caballero florentino, Niccolo di Bernardo dei Machiavelli, conoce que “…el político (con minúscula)…” debería expresarse como tal y con todas las facultades que le obliga el poder querer y desear alcanzar sus objetivos papabili. 
Hemos expresado lo inmediato anterior con la finalidad de poder exponer la idea central contenida en el título de la presente reflexión; es decir, trataremos de demostrar que Hugo Rafael Chávez Frías es un líder y el líder de la Revolución Bolivariana. ¿Por qué buscamos demostrar lo que es obvio para nos y sus seguidores? Cualquier curioso lector de temas internacionales conoce la matriz de opinión que se ha desarrollado en continuidad permanente con los calificados como conceptos políticos sobre tanto la persona de Chávez Frías como también de las políticas que su Gobierno Bolivariano viene aprobando y desarrollando en el marco de la transformación tanto de la economía venezolana como en el tránsito del Estado burgués hacia el Estado socialista. Pero lo que, probablemente, moleste en profundidad a los escribidores de esas matrices de opinión, sean propias y/o por servidumbre, es que las políticas fundamentales y básicas que en permanente empeño promueve e impulsa Chávez Frías son aquellas que están dirigidas a solucionar los problemas sociales presentes en Venezuela por heredados de la 4ta. República sobre la base-solución y mediante el desarrollo en praxis de las Misiones sociales. Esas positivas realidades-soluciones han desarrollado una relación en lo personal, en el sub-conjunto de lo familiar y del conjunto social como un todo social (la burguesía y la pequeña-burguesía también se benefician de esas políticas sociales incluyentes de las Misiones sociales) entre los beneficiados por las Misiones sociales y las políticas revolucionarias-nacionalistas-socialistas y Chávez Frías conjuntamente con aquellos sectores de la clase media que, en conciencia, reconocen el liderazgo patriótico y nacionalista de Chávez Frías y de esas políticas que desde el Gobierno Bolivariano se vienen implementando afectando en perfectibilidad las transformaciones a los niveles de la estructura con efectos en los pensares afectos a la superestructura. Ese marco referencial de afecto se ha venido desarrollando, particularmente y en profundidad, desde los fracasos del “Golpe de Abril” y del “Paro petrolero” cuando la masa y el ser social se manifestaron en apoyo efectivo e incuestionable con el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías.    

Carta abierta a los venezolanos


by Adm on 23 septiembre, 2012
Hermanos y hermanas venezolanos:
Permítanle a este viejo latinoamericano compartir unas reflexiones con ustedes, con el legítimo derecho que asumo al hacerlo, por ser parte de esta hermosa tierra  que nos hermana, no solo en históricas penurias y añejas frustraciones, sino también en la terquedad de la esperanza, en el ansia eterna de buscar la legítima redención para nuestras gentes y abrirnos paso hacia un futuro más digno, próspero y humano. Todos somos hijos de América Latina.
No distingo en este comentario a los venezolanos por su género, ni por el color de su piel, ni por su edad, ni por su riqueza material, así como tampoco por sus ideologías. Los veo a todos como hijos de esa noble nación de la que me he enamorado perdidamente en las dos oportunidades en que la visité, y donde pude conocer la nobleza, la  amistad, las alegrías y los sueños de sus hijos, así como la bella historia de luchas cosechada por ellos a lo largo de la historia patria.
El próximo día 7 de octubre será un día crucial para todos ustedes. Ese día gozarán del raro privilegio de poder decidir el futuro de la nación no en un campo de batalla, como tampoco en una confrontación que enlute hogar alguno -como desgraciadamente nos tiene acostumbrados la historia de la humanidad-, sino en el marco de las más legítima constitucionalidad, en el marco de las urnas. Ese privilegio, empero, entraña una histórica responsabilidad para cada ciudadano, de la que uno no  puede rehuir o apartarse simplemente. Ese día se abrirán nuevas alamedas para todos o se retrocederá al oscuro panorama del pasado. Ese día podrá continuarse apostando por lo venidero o se volverá a la excluyente sociedad que caracterizó a la IV República.
Lo primero que debe comprenderse es que Venezuela ha iniciado, a partir de 1999, un proceso histórico que la ha colocado en un lugar de privilegiada atención ante los ojos del mundo. Nunca se ha vivido tal transformación, tan dinámica e inclusiva, en nación alguna. Por ello se debe hacer valer la democracia participativa promovida por el Comandante Hugo Chávez. Es cierto que las revoluciones no son perfectas y necesitan tiempo para verse los frutos de las mismas. Es cierto que aún queda mucho por hacer, eliminar errores y exclusiones cometidas, buscar formas más efectivas e inmediatas de dar respuesta a las inquietudes del pueblo. Por ello, no votar por Chávez es tronchar un proceso en marcha, que irá perfeccionándose en la propia dinámica política, ecómica y social de la nación. No votar por Chávez es arrebatarle a la Patria la oportunidad que se merece.
Primero que todo, les insto a que cada uno de ustedes, desde el propio mandatario hasta el más humilde ciudadano se cuestione a sí mismo lo siguiente: ¿He hecho realmente todo lo que podría haber hecho por Venezuela? ¿En qué debo cambiar para hacerme más útil a ella? ¿Cómo puedo servirla mejor de ahora en adelante? Y estas preguntas, lo digo a camisa quitada, deben hacérselas, en primer lugar, cada cuadro revolucionario, ya que la lucha les exige estar siempre cercanos al pueblo pues a él se pertenece. Se las deben hacer porque muchas veces somos nosotros mismos los responsables del desencanto en las gentes porque no somos capaces de explicar nuestros métodos, medidas y decisiones. Se las deben hacer porque, primero que todo, hay que ser un ejemplo para el pueblo.
Por su parte, Henrique Capriles encarna al pasado que nunca debe volver a imperar en Venezuela. Capriles representa la exclusión de una democracía representativa que solo beneficia a la oligarquía y a los monopolios internacionales. Capriles representa el desmantelamiento de las misiones implementadas en los últimos años y el regreso al olvido y a la marginación. Capriles representa la pérdida de la dignidad nacional para los venezolanos.
Cierto es que muchos aún permanecen escépticos, dudosos o, simplemente, alejados de su responsabilidad ciudadana. Varios son los que han abandonado el camino y se han sumado la derecha histórica o tratan, dentro de la izquierda, abrir rutas alternativas. Para estos últimos, aconsejo dejar a un lado las apetencias o puntos de vista personales, a favor de la unidad y tomar conciencia de que el pueblo es nuestra  principal responsabilidad. La fragmentación ayuda al enemigo a posicionarse y vencernos en cualquier contienda.
A los venezolanos ricos, muchos de los cuales se han aliado a la MUD, les invito a que examinen detalladamente el paquetazo neoliberal propugnado por Capriles que, a la larga, los desfavorecerá en beneficio del capital transnacional. El proceso revolucionario, indudablemente encaminado a profundizarse luego de un triunfo de Chávez, no cierra de tajo las puertas del capital nacional, siempre y cuando no se base en la explotación de los trabajadores.
Tengo plena confianza en Venezuela y en su maravilloso y digno pueblo, tal como la tengo en el triunfo de Hugo Chávez el próximo 7 de octubre. Tengo también confianza en los cuadros honestos y sinceros, en los que no se corrompen ni traicionan, en los que se mantendrán en la trinchera a donde las Patria los mande. Esos son los chavistas y bolivarianos de verdad.
¡Hoy, más que nunca, son necesarias la organización, la unidad y la vigilancia!
No quería culminar esta reflexión sin decirle a Venezuela que me tiene dispuesto a servirle, como sea, donde sea y para lo que sea.
Percy Francisco Alvarado Godoy
La Habana, 21 de septiembre de 2012